Operan 62 veces a una niña tras tragarse una pila y sufrir una negligencia: «Mi hija sufre depresión...»

Operan 62 veces a una niña tras tragarse una pila y sufrir una negligencia: «Mi hija sufre depresión...»
FOTO: ABC

Ares se tragó una pila siendo una bebé y los tres facultativos, ya condenados, no lograron ver el artefacto en el interior de su organismo

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Aránzazu Mármol se personó el 22 de diciembre de hace 10 años en el servicio de Urgencias del centro de salud de Fraga, en Huesca, acompañada de su bebé. Ares tenía once meses y se había tragado la pila del mando a distancia de la televisión. Respiraba con dificultad. Sin embargo, los especialistas no detectaron nada raro y la trataron como una bronquitis antes de mandarla para casa. La familia regresó dos y tres días después hasta que, al cuarto día, en el hospital de Arnau, en Vilanova de Lérida, se dieron cuenta de la presencia del cuerpo extraño en su interior. «Llevaba seis días con la pila alojada en su organismo liberando toxinas y componentes químicos», asegura el abogado de la familia. Desde entonces, hasta hoy, la pequeña ha tenido que ser intervenida en 62 ocasiones.

El pasado febrero, ya Ares con 8 añitos, los médicos del hospital San Juan de Dios de Barcelona comprobaron que sufrió una quemadura química con perforación esofágica y traqueal por el consumo del artefacto, según informa 'ABC'.

Desde entonces ha pasado hasta en 62 ocasiones por el quirófano y su madre afirma que el principal problema es que la pequeña está deprimida y traumatizada. «Ha perdido la capacidad del habla. Tiene paralizadas cuerdas vocales y tiene hasta dificultad para ingerir alimentos», confiesa. Un caso que puede resultar similar a la de la joven que murió por inyectarle una sustancia errónea.

El caso llegó a los tribunales. En el juicio celebrado siete años después, la Fiscalía solicitó 430.000 euros de indemnización y también tres años de cárcel y cuatro de inhabilitación a los tres médicos que atendieron con anterioridad a la pequeña por un presunto delito de negligencia. En Jaén, por ejemplo, falleció un paciente por suministrarle una sustancia a la que era alérgico. Se ha rebajado a un delito por imprudencia con el atenuante de dilaciones indebidas -el propio retraso del juicio- y eludieron la condena a prisión. Se les impuso una multa de 6 euros al día durante tres meses, el equivalente a 540 euros.

«Al menos, con la sentencia ya puedo decir, tras siete años y medio, que cometieron una negligencia. Durante todo este tiempo ninguno ha pedido perdón. Lo que peor me sentó de la condena es que sus acompañantes se alegraron al no meterlos en prisión y gritaban que lo habían conseguido mientras nuestro mundo lo destrozaron para siempre», relata Aránzazu.

Más información en ABC.

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