El 'Memphis Belle' rejuvenece

El 'Memphis Belle' rejuvenece
National Museum of the US Air Force

El legendario bombardero de EE UU que regresó sin un rasguño de 25 misiones en la II Guerra Mundial reaparece completamente restaurado por los 75 años de su última incursión, que se conmemoran hoy

Alberto Ferreras
ALBERTO FERRERASMadrid

El 17 de mayo de 1943, un bombardero B-17 bautizado como 'Memphis Belle' realizó su vigésimo quinta incursión sobre territorio enemigo. Pocos hubieran apostado por su regreso y, sin embargo, aterrizó sin daños y con la misma tripulación que despegó en la primera misión. Hoy, 75 años después, vuelve a aparecer en público, totalmente restaurado, en el Museo Nacional de la Fuerza Aérea Norteamericana, en Dayton (Ohio). Para comprender la hazaña del 'Memphis Belle' y su impoluta hoja de servicios tras 25 bombardeos sobre la Alemania nazi en la II Guerra Mundial basta señalar que la probabilidad de ser derribado por la artillería antiaérea de Hitler y su Luftwaffe era del 80%. En los apenas siete meses que estuvo operativo (del 7 de noviembre de 1942 al 17 de mayo de 1943), voló 149 horas, recorrió 32.000 kilómetros y arrojó 60 toneladas de bombas sobre territorio enemigo. Ni al aparato ni a su tripulación jamás les sucedió nada, un milagro que ha sido llevado al cine en dos películas.

Pero retrocedamos a aquella mañana de mayo de 1943, tercer año de guerra en Inglaterra. En la base aérea de Bassingbourn, 36 aviones pertenecientes al 324 Escuadrón del Grupo 91 de bombarderos pesados se preparaban para una nueva incursión, esta vez sobre Wilhelmshaven, enclave alemán de alto interés estratégico por ser base de los letales submarinos de la Kriegsmarine.

Uno de ellos, el aparato de 30 toneladas con el número de serie 41-24485, era el pilotado por el capitán Robert Morgan, un ingeniero industrial que puso a su avión el nombre de 'Memphis Belle' (La bella de Memphis) en honor a su prometida, Margaret Polk, a la que había conocido camino de esa ciudad, desde donde el bombardero partiría hacia Inglaterra.

El resto de los tripulantes eran el capitán James Verinis (estudiante de Empresariales), el sargento operador de radio y artillero Bob Hanson (obrero de la construcción), el capitán Chuck Leighton (estudiante de química), el sargento artillero Harold Loch (estibador), el sargento John Quinlan (empleado de una empresa privada), el sargento Cecil Scott (trabajador de una compañía de caucho), el capitán Vincent Evans (propietario de una flota de camiones), el sargento Bill Winchell (químico) y el tripulante más joven, el sargento Tony Nastal, de 19 años y reparador de lavadoras.

Ficha

El 'Memphis Belle' es uno de los cinco aviones más importantes de la historia de Estados Unidos, junto al 'Flyer I' de los hermanos Wright, primer avión a motor en realizar un vuelo, en 1903; el 'Spirit of St. Louis' con el que Lindberg cruzó el Atlántico en 1927; el 'Enola Gay', que lanzó la primera bomba atómica sobre Hiroshima en 1945; y el avión cohete Bell 'X-1' con el que, en 1947, Chuck Yeager rompió la barrera del sonido.

Tras elevar trabajosamente el B-17 a 8.000 metros de altitud, y virar cada poco tiempo para despistar a los antiaéreos, el capitán Morgan lanzó sus bombas y regresó a la base sin un solo rasguño. Una proeza teniendo en cuenta que de los 36 aviones que partieron de Bassingbourn cuatro fueron abatidos y el resto, salvo el 'Memphis Belle', sufrió graves daños. El aparato puso así punto final a su última acción bélica, justo la número 25. Un día después de aquel 17 de mayo, el general Hansell condecoraba a su tripulación con la Cruz de Vuelo. Posteriormente recibirían la visita del rey de Inglaterra, Jorge VI, el padre de Isabel II, su esposa y la reina madre.

La cifra

60 toneladas de bombas arrojó el 'Memphis Belle' en sus casi siete meses de vuelos sobre la Alemania nazi. Fueron 25 misiones en las que no resultó dañado.

Pero a la familia del 'Memphis Belle' aún le aguardaba su vigésimo sexta misión, la más trascendente: volver a Estados Unidos y volar a 32 ciudades del país divulgando su hazaña para reclutar a nuevos soldados e incentivar la compra de bonos de guerra con los que financiar al Ejército norteamericano en el frente. Tras aquella gira triunfal, el destino del 'Memphis Belle' fue bastante menos heroico. El 1 de agosto de 1945, voló a una base militar en Oklahoma para, como tantos otros, ser condenado al desguace. Gracias a la intervención del alcalde de Memphis, Walter Chandler, el avión fue comprado por 350 dólares. En julio de 1946 lo trasladaron a esta ciudad para ser expuesto en el acuartelamiento de la Guardia Nacional. El paso del tiempo y los continuos saqueos de su instrumental lo deterioraron completamente dejando a 'La bella de Memphis' para el arrastre.

Películas

El avión protagonizó un documental en 1945 que rodó William Wyler y le dio la fama, y una película basada en este trabajo, en 1990.

En los años 80, una campaña de donaciones de ciudadanos particulares, empresas privadas y el fabricante Boeing permitió la restauración parcial del avión, que fue trasladado al Museo Nacional de la Fuerza Aérea, en Dayton. Allí, una legión de entusiastas voluntarios ha rehabilitado completamente la vieja fortaleza flotante en un trabajo que ha durado décadas. El resultado es asombroso. El 'Memphis Belle' ha recuperado su aspecto original, con sus colores, su formidable hechura, sus cuatro motores... aunque no volará para evitar riesgos. Hoy mismo, 75 años después de aquella última misión sobre Alemania, volverá a ser expuesto. Seguro que el capitán Morgan y su tripulación estarían orgullosos, aunque ninguno podrá asistir al homenaje. Todos han muerto. También la bella de Memphis que inspiró el nombre del bombardero y que, paradojas del destino, nunca se llegó a casar con el capitán Morgan. Ambos rompieron su compromiso tras la vuelta del bombardero a Estados Unidos. Fue el único daño colateral que sufrió el B-17.

El rival olvidado

El 'Hell's Angels' era el nombre de uno los bombarderos B-17 que operaron entre 1942 y 1945, y por extensión se conoce así, como Ángeles del Infierno, a los pilotos de esos aparatos. Tal denominación fue rescatada años después por el conocido grupo de moteros. El 'Hell's Angels' fue uno de los aviones más laureados (sus tripulantes también sobrevivieron a decenas de peligrosas misiones), pero los 'ángeles' del 'Memphis Belle' se llevaron la gloria al cautivar su historia al cineasta William Wyler, especialmente atraído por la relación de amor entre el capitán Morgan y Márgaret Polk, la bella de Memphis.

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