La Manada, el juicio de las medias verdades o las mentiras interesadas

Manifestación en Pamplona contra los miembros de ‘La Manada’ el pasado miércoles./Jesús Diges (Efe)
Manifestación en Pamplona contra los miembros de ‘La Manada’ el pasado miércoles. / Jesús Diges (Efe)

Defensa y acusaciones, aprovechando la puerta cerrada, han redoblado la transmisión de datos sesgados para ganar el proceso de la opinión pública

PABLO OJERPamplona

El jueves pasado, uno de los abogados de la acusación, que como es lógico defiende los intereses de la víctima, aseguró que uno de los letrados de la defensa había presentado una petición de nulidad del juicio de 'La Manada', la vista que se está celebrando en la Audiencia Provincial de Pamplona desde hace dos semanas por la presunta violación grupal de una joven madrileña durante los Sanfermines de 2016. Preguntado dicho abogado por este dato, resultó ser incorrecto. Lo que había presentado era un escrito de vulneración de derechos fundamentales, pero que en ningún caso reclamaba anular el proceso.

El abogado de la acusación pretendía con la divulgación de esta media verdad tapar la declaración de la agente de la Policía Municipal que había escrito la denuncia la noche de los hechos y que aseguró en la sala, a puerta cerrada, que la víctima conocía que se estaba grabando la presunta agresión sexual.

Unos días antes, otro abogado, en este caso de la defensa de los acusados, aseguró que cuando estos fueron la noche de los hechos al hotel Europa había silencio y que la chica pudo oír su conversación porque la verbena había terminado. Para un periodista que no conoce los Sanfermines quizá pueda resultar creíble, pero cualquiera que conozca las fiestas de Pamplona sabe que un 7 de julio a las 3 de la madrugada, a 100 metros de la Plaza del Castillo, hay de todo menos silencio.

La batalla por la mentira interesada más creíble, lejos de aplacarse en la segunda semana del juicio, no ha hecho sino incrementarse. Todas las partes, según sus palabras, tienen la razón, todos saldrán victoriosos, y para todos lo sucedido a lo largo de la semana ha resultado definitivo para sus intereses.

Periciales

Los días más clarificadores para los intereses de la acusación fueron el lunes y martes, cuando se contrastaron las pruebas periciales. Los abogados de la víctima presentaron el informe forense de las psicólogas que confirmaba el estrés postraumático de la joven, con inicio de depresión, y un sentimiento de culpa que le impedía, incluso, escuchar música sanferminera.

Pero lo más interesante de aquellas jornadas de pruebas periciales fue el visionado de los videos. Lo malo es que no aclararon demasiado, aunque, según con qué parte se hablara, resultaron muy «esclarecedores» para sus intereses.

Lo único seguro es que las imágenes, acompañadas del sonido, reflejaban que la víctima no dijo nada en ningún momento de los 96 segundos de videos. Según la joven, el estado de 'shock' en que se encontraba le impedía hacer nada.

Lo sabía

La jornada más determinante para la defensa de los jóvenes fue el último día de juicio, el jueves. Después de 16 meses, la agente que redactó la denuncia reconoció que la víctima le había dicho que sabía que los jóvenes sevillanos le habían grabado. Sin embargo, esta circunstancia no vino reflejada en la denuncia.

Por lo tanto, según los abogados de la defensa, «todo partió de una premisa falsa y en base a esa falsedad se ha argumentado todo el proceso, por lo que está viciado desde el primer momento».

Entre tanta contradicción, nada mejor que escuchar a quienes estaban ahí, a los que protagonizaron los hechos. Pero tampoco aportaron demasiada luz sobre el caso. Para la acusación en ningún momento daba su consentimiento a mantener relaciones sexuales con los jóvenes y, para la defensa de los sevillanos, en ningún momento rechazaba las relaciones sexuales. Y ambas partes, según el sonido de las grabaciones, tenían razón.

A puerta abierta

Por eso, el final del juicio, lo que suceda este lunes y martes, va a ser determinante para descubrir qué ha pasado de verdad en la sala en las sesiones previas. La razón es que va a ser la única parte del proceso a puerta abierta, con los que los periodistas y público podrán escuchar sin intermediarios las conclusiones y los argumentos de las partes sin tener que conformarse con las declaraciones y mentiras interesadas de cada abogado.

El lunes expondrá sus conclusiones la parte acusatoria, la Fiscalía, la acusación particular de la chica y las acusaciones populares del Gobierno de Navarra y del Ayuntamiento de Pamplona. El martes será el turno de las defensas y los acusados tendrán derecho a utilizar la última palabra. Todo apunta a que las partes mantendrán sus peticiones. Tan sólo variará la del abogado del Gobierno de Navarra, que elevará la petición por robo de 2 a 3 años de cárcel, ya que considera que se trata de un delito continuado.

Todos deberán explicar muy bien y pormenorizadamente cada una de sus tesis porque el juicio, dado el interés mediático que ha despertado, marcará con toda probabilidad un precedente en un tema tan alarmante como las agresiones sexuales.

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