El gran problema que sigue presente en los campos de fútbol

Las gradas del Parque de los Príncipes, durante el partido entre el PSG y el Real Madrid. El rojo es el color que más temperatura alcanza. :: reuters/ FOTOS:
Las gradas del Parque de los Príncipes, durante el partido entre el PSG y el Real Madrid. El rojo es el color que más temperatura alcanza. :: reuters / FOTOS:

Pese a estar prohibidas, las bengalas siguen entrando en los campos de fútbol. Es muy fácil ocultarlas y aún más comprarlas

JAVIER GUILLENEA

El infierno está en la Tierra. Es muy fácil construirlo y cuesta poco dinero. Estuvo el pasado día 6 en París, en el Parque de los Príncipes, durante el partido que el PSG jugó contra el Real Madrid. El segundo tiempo acababa de empezar cuando los ultras del equipo francés comenzaron a encender bengalas rojas y azules. El humo se adueñó de la curva norte del estadio, que se tornó irreal, como una danza de mil diablos. Era el infierno prometido por los exaltados seguidores del PSG.

El caso es que nada de eso debería haber existido. La UEFA prohíbe introducir bengalas en los campos de fútbol de toda Europa, y los clubes se arriesgan a fuertes multas si se incumple la orden en su terreno. Se supone que ellos son quienes deben garantizar la seguridad del estadio y que no se introduzcan en él objetos peligrosos. En caso contrario, se les considera culpables de negligencia y se exponen a una sanción, como es muy posible que le ocurra al PSG.

Si hubieran ganado, la multa habría sido una pura anécdota y el infierno del Parque de los Príncipes, un emotivo ejemplo de comunión entre jugadores y aficionados. Al fin y al cabo, eso es lo que buscan los clubes, el abrazo místico entre todos hasta alcanzar el paraíso del triunfo; por eso muchos acaban aliándose con el mismo demonio y permiten a sus ultras jugar con fuego.

Jesús Asín Pirotécnico «Hay que usarlas a diez metros de otra persona, algo imposible en un estadio»

Lo tienen muy fácil. Basta con entrar en internet para encontrar por todas partes páginas que ofrecen todo tipo de bengalas a cualquier precio. Además, especifican sin ningún tapujo que son 'bengalas de fútbol' y muestran fotografías de estadios saturados de humo y fuego como ejemplo de lo que son capaces de hacer los productos que venden.

Hay páginas de empresas pirotécnicas y otras más especializadas como 'Ultrasshop.com', radicada en Polonia, que suministra a los hinchas del continente todo tipo de género para acudir bien pertrechados a un campo de fútbol; entre ellos, bengalas, petardos y bombas de humo. El hecho de que estén vetados no parece ser un obstáculo. En la galería de imágenes de esta web, el protagonista principal es el fuego dentro de los recintos deportivos.

Están al alcance de cualquier bolsillo. A partir de un euro, se pueden adquirir en internet «bengalas de calidad marítima, un minuto de duración, calidad AA y botes de humo de tres minutos de duración». Todo el material, explica el vendedor en el anuncio, «es apto para celebraciones, bengalas para bodas, fútbol, ultras y peñas».

Del euro en adelante, se abre un universo de precios y potencias. Las bengalas estroboscópicas, un clásico de los estadios, se pueden adquirir desde 2,4 euros las tres unidades. Las mentes más sofisticadas tienen a su disposición lujos sibaritas como bengalas marinas telescópicas por 5,25 euros o el RDG-2, una bomba de humo del Ejército polaco que, por 12 euros, es capaz de conducir a toda una grada al reino de la oscuridad. Y quien no se lo pueda permitir tiene en las redes sociales numerosos tutoriales que explican paso a paso cómo fabricar artesanalmente un petardo, bomba de humo o bengala.

Las estroboscópicas son pequeñas, resistentes y de gran potencia, ideales para ocultarlas a la entrada de un estadio. Una bengala de este tipo, obligatoria en los barcos de recreo para hacer señales de luz y humo en caso de accidente, fue la que lanzaron ultras del Benfica en septiembre de 2015 desde las alturas del Vicente Calderón durante el partido de la UEFA que enfrentó al equipo portugués contra el Atlético de Madrid. El artefacto cayó sobre un niño que, por fortuna, sólo se llevó un gran susto y quemaduras en la ropa.

Difícil control

Las bengalas son legales. Están prohibidas dentro, pero no fuera del estadio, que es donde los más radicales montan sus espectáculos de luz y sonido. Los estrictos controles en los accesos a los campos en España han logrado que disminuya el uso de artefactos pirotécnicos durante los partidos, pero no lo ha impedido. «En general, las hinchadas locales son respetuosas y no suelen introducir bengalas en sus recintos», afirman fuentes de la empresa de seguridad Prosegur. «Lo más frecuente -añaden- es que sean las aficiones rivales en choques internacionales las que intentan introducirlas».

La Comisión Antiviolencia ha acordado recientemente proponer seis sanciones graves de 10.000 euros cada una y la prohibición de acceso a recintos deportivos durante dos años a seis aficionados que lanzaron bengalas desde la grada de fondo sur durante el partido de semifinales de la Copa del Rey que jugaron el pasado 31 de enero el Leganés y el Sevilla. También plantea reclamar al club anfitrión 10.000 euros por «poner en peligro la seguridad de los espectadores al no impedir que se introdujeran, encendieran y lanzaran las bengalas».

No es fácil controlar a miles de personas para impedir la entrada de objetos prohibidos. Las bengalas corrientes no son muy grandes y «pueden camuflarse fácilmente en la ropa interior, en el forro de los abrigos, en melenas con una horquilla, en los megáfonos o en tambores y bocadillos», explican desde Prosegur. Algunos aficionados usan la imaginación en exceso y recurren a 'vías novedosas', como el joven que en 2016 logró superar los controles del partido entre Francia y Albania en Niza con una bengala de 18 centímetros de longitud y cuatro de diámetro introducida en el recto.

El niño de 13 años Guillermo Lázaro murió en 1992 en el estadio de Sarriá tras ser alcanzado por una bengala de uso marítimo que un aficionado lanzó desde el otro extremo del estadio. Aquel cohete se le clavó en el pecho y no se pudo hacer nada por su vida. Durante la reconstrucción de los hechos, el autor del lanzamiento, que fue condenado a seis meses de prisión por un delito de imprudencia temeraria, lloró desconsoladamente.

«Las bengalas no son muy peligrosas, siempre que se usen adecuadamente», afirma Jesús Asín, director técnico de Pirotecnia Zaragozana. Todo depende de la persona, y un ultra con varios litros de cerveza en el estómago y rodeado de decenas de iguales sumidos en la misma nebulosa es una bomba en potencia. «En un campo de fútbol sí lo veo bastante peligroso; las bengalas hay que encenderlas a una distancia de al menos diez metros de otra persona, y esto es imposible en un estadio», explica el experto. Hay que tener en cuenta que este tipo de artefactos alcanzan una temperatura de entre 1.300 y 1.800 grados, según el color. El más frío, por decirlo de alguna forma, es el azul, y el más cálido el rojo, que fue el color dominante en las gradas parisinas del Parque de los Príncipes. «No tiene por qué pasar, pero las chispas prenden con facilidad en la ropa y si caen sobre una pancarta pueden quemarla. Su temperatura es mucho más alta que el fuego», dice Jesús Asín.

Muertes

El 25 de abril de 1985, Luis Montero murió durante un partido entre el Cádiz y el Castellón tras recibir el impacto de una bengala. Siete años después, en el estadio de Sarriá, perdió la vida el niño de 13 años Guillermo Lázaro. Lo mató una bengala marítima que se le clavó en el pecho.

Fácil acceso

Numerosas páginas de internet venden artefactos pirotécnicos con el reclamo de que son «para el fútbol». También existen tutoriales en los que se explica cómo fabricarlos artesanalmente.

Riesgos

Los expertos advierten de que las bengalas son peligrosas cuando se utilizan en espacios llenos de gente. Las chispas que despiden pueden provocar con facilidad quemaduras e incendios.

Las temperaturas que producen las bengalas oscilan entre los 1.300 y los 1.800 grados. El color que más calor genera es el rojo.

Temas

Fútbol

Fotos

Vídeos