La 'Mamma Erasmus' cuenta cómo creó la beca

La profesora italiana Sofia Corradi da clases en la Universidad de Roma./
La profesora italiana Sofia Corradi da clases en la Universidad de Roma.

Locuaz y de un vitalismo contagioso, la profesora italiana Sofía Corradi recibe de manos del Rey en Yuste el premio Carlos V a la europeidad

J. LÓPEZ-LAGObadajoz

Sus respuestas contienen un entusiasmo que explica lo que ha conseguido. La impulsora de los Erasmus, un programa que funciona desde 1987 y por el que pasan cada año 300.000 estudiantes que cambian de país durante un año de sus estudios universitarios, ya comparte galardón con personajes como Helmut Kohl, Mijail Gorbachov o Javier Solana. La Fundación Europea Academia de Yuste va a reconocer su contribución en Europa este año durante una gala que le permitirá visitar Extremadura por primera vez. La profesora italiana Sofia Corradi, conocida como "Mamma Erasmus", locuaz, de un vitalismo contagioso, se confiesa emocionada por la noticia, aunque algo preocupada porque dice que solo le darán diez minutos para hablar.

Han recibido este premio personas muy prestigiosas, ¿pero está de acuerdo en que la obra más conocida, la de los programas Erasmus, es la de usted?

Sí, eso es verdad. Hasta me han llamado para darme las condolencias tras el accidente de Tarragona, lo que significa que se me relaciona directamente con los Erasmus.

¿Cómo empezó todo?

A mí lo que me pasó es que fui a una prestigiosa universidad de Estados Unidos, Columbia, a estudiar Derecho Comparado. Cuando regresé un año después a mi universidad, La Sapienza de Roma, me querían hacer tres exámenes otra vez. Hablé con un superior, que fue muy desagradable conmigo y trató de humillarme. Al final superé aquellos tres exámenes, pero la experiencia me marcó, mientras que por otro lado he de decir que haber estudiado en otro país siempre me sirvió para encontrar empleo. Años después estuve trabajando de consultora de la asociación de universidades italianas para asuntos extranjeros. Esto me dio grandes contactos, rectores, ministros... y me permitió construir un programa que facilitara las mismas oportunidades que yo tuve. No fue fácil. Me llevó 18 años haciendo lobby, peleando, escribiendo informes, hasta que en 1976 comenzó un programa experimental que duró diez años con 500 estudiantes. Fue tan satisfactorio que persuadió a la Comisión Europea para que no lo interrumpieran y se convirtiera en un programa oficial desde 1987.

¿Qué deben saber quienes piensen en convertirse en erasmus?

Erasmus no es un programa para enseñar idiomas. Erasmus no es para alumnos destacados sino para todo el mundo. Erasmus no se es por razones profesionales, o sea, un ejemplo: esos estudiantes de ingeniería que no pretendan ir a otros países donde hay mejores escuelas de ingeniería que en su país porque Erasmus no está pensado para producir mejores ingenieros sino mejores personas, gente más dialogante, que entiende mejor a la gente de otras culturas. Aprender idiomas se puede hacer por ordenador, y para ser mejor ingeniero basta con tener a los mejores profesores. En infinidad de ocasiones los estudiantes me han dicho que la organización es pobre. Es imposible tener una gran organización cuando se trata de miles de alumnos cada año, ¡pero es que eso es parte de la experiencia! De esto tengo muchas historias, la mayoría de gente que llegó a su destino y no tenía habitación. Una vez el rector de la universidad dejó el sofá y el baño de su despacho a un alumno hasta que solucionara el problema. Lo importante no son las clases sino las experiencias.

¿Diría que el cien por cien de las autoridades universitarias europeas está convencida de las bondades del programa Erasmus?

Supongo. Los universitarios son adultos y ellos deciden lo que quieren estudiar, y por eso aprenden más que los niños de primaria. Pero es que los que van de Erasmus todavía tienen más ganas de aprender.

¿Piensa que un punto débil de estos intercambios es que solo se lo pueden permitir quienes disponen de 200 o 300 euros al mes para pagarse la estancia?

Faltan becas y los que no pueden pagarse el viaje se las arreglan para vivir la experiencia Erasmus. Normalmente las becas son modestas y no cubren todos los gastos. Pero pasan dos cosas. Si un estudiante decide convertirse en erasmus, empieza a pedir dinero desde las Navidades anteriores, no regalos. Además, contactan con las universidades para conseguir algún trabajo a tiempo parcial. Hay sobre esto historias increíbles. Recuerdo a una anciana que vivía en Irlanda en mitad de un bosque. No quería vivir sola y cada año hospedaba a dos estudiantes a cambio de nada, solo de compañía. Todas estas cosas también te hacen crecer.

¿Cuál es el futuro de los programas Erasmus, qué pasos deben darse a partir de ahora?

Mi primera iniciativa en este programa fue en 1969. Nunca imaginé que sería tan difícil persuadir a las autoridades de que si vas a estudiar a otra universidad no deberías repetir los exámenes porque si vas a cenar a un restaurante tu madre no te hace cenar otra vez cuando vuelves a casa ¿verdad? En cualquier caso, la idea de un programa Erasmus fue una idea de la Sofía estudiante, no de la Sofía profesora. Yo no puedo tener ahora buenas ideas, ni mucho menos originales. Como mucho puedes dar visibilidad a buenas ideas, que es lo que hago ahora.

¿Puede actualizar las cifras de modo que den una idea del alcance del programa Erasmus?

El primer millón de estudiantes Erasmus se alcanzó en 2007, o sea, veinte años después. Pero ahora hay más de 300.000 Erasmus cada año, lo que significa que cada tres años suman un millón. El porcentaje de universitarios que ha ido de Erasmus cada vez es mayor y estas personas ya están ocupando puestos decisivos en la sociedad. Ahora mismo nadie se atreve a recortar presupuesto a los Erasmus. Para el periodo de 2014-2020 hay 14.000 millones de euros. Es una gran cantidad de dinero porque las autoridades han reconocido que el programa Erasmus ha sido el más exitoso de todas las iniciativas comunitarias.

¿Es Europa un mejor lugar que en 1987?

¡Sííí, por supuesto! Todos los Erasmus están de acuerdo en que este programa ha contribuido a la integración europea desde la experiencia, mucho más que cualquier acción burocrática. Además, aquellos erasmus encuentran trabajo mucho más fácilmente, no porque sepan más cosas, sino porque ser erasmus te hace mejor persona.

La idea es ampliar objetivos, ¿no?

Sí. Erasmus Plus no es solo para universitarios. Es para cualquier joven, graduado o no, estudiante o trabajador, así que abarca a más gente. Si la asociación de periodistas, o de granjeros, quiere organizar un intercambio podría hacerlo como Erasmus Plus. Estamos hablando de gente de unos 35 o 40 años. Si eres mayor a lo mejor puedes participar como profesor y enseñar cosas, así que cualquier persona interesada en estas personas tiene un hueco. La otra diferencia es que Erasmus, dentro del programa Mondo, ha empezado a salir fuera del territorio europeo. ¡Dime si no sería una gran idea que ganaderos extremeños pudieran intercambiarse con ganaderos argentinos una temporada!

Fotos

Vídeos