La sorprendente razón por la que debes lavar siempre tus brochas de maquillaje

La sorprendente razón por la que debes lavar siempre tus brochas de maquillaje

Muchas personas consideran que esta tarea no es importante, pero evitarla puede traer consecuencias perjudiciales

FRAN JUSTICIA

Las brochas de maquillaje son un utensilio que, si eres de las que se maquilla, sabrás que con normalidad se utiliza a diario como el cepillo de dientes o los cubiertos que utilizamos para comer. Sin embargo, no tomamos la misma precaución y cuidado con este utensilio con respecto a los otros mencionados, y es que la mayoría de personas en raras ocasiones caen en la importancia de dedicar unos minutos al lavado de las brochas de maquillaje para mantenerlas limpias tras haberlas utilizado, igual que hacemos con el cepillo de dientes o con un cubierto.

No llevar a cabo esta tarea no solo acortará el ciclo de vida útil de nuestras brochas, algo que podemos solucionar comprando otro set, como el que podrás conseguir gracias a los descuentos de Amazon 11.11, sino que existe una sorprendente razón por la que debemos lavar sí o sí nuestras brochas de maquillaje tras utilizarlas, ¿quieres conocerla? ¡Sigue leyendo!

El motivo principal reside sin duda en que no lavar tus brochas de maquillaje afectará directamente al cuidado y aspecto de tu piel, puesto que esta podría verse dañada. ¿Intuyes la razón?

Básicamente las cerdas de las brochas pueden llegar a convertirse en un gran foco de bacterias, puesto que están en constante contacto con productos de maquillaje y con la piel, acumulando día tras día suciedad, la cual será trasladada a nuestra piel con cada uso, derivando en problemas como imperfecciones, alergias o irritación, entre otras consecuencias.

Por ello, te recomendamos que laves asiduamente tus brochas de maquillaje con agua y jabón, mojando ligeramente la brocha y aplicándole un poco de jabón para eliminar toda la suciedad. Eso sí, recuerda hacerlo de forma horizontal, ya que de lo contrario podría caer agua en el interior de ella, favoreciendo así el surgimiento de microorganismos y bacterias.

Hazlo hasta que deje de expulsar color y listo, tendrás tu brocha de maquillaje como nueva y perfecta para ser utilizada de nuevo. No tienes que limpiar tus brochas todos los días, pero sí al menos cada dos semanas o diez días, ya que así evitarás que las mismas acumulen una gran cantidad de bacterias.

De forma complementaria puedes hacer uso de sprays limpiadores de brochas, los cuales suelen incluirse junto a algunos utensilios de este tipo. Estos packs no solo te ayudarán a ahorrar, sino que mantendrán tus brochas limpias durante más tiempo.

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