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4 consejos para elegir tu vestido de novia

4 consejos para elegir tu vestido de novia
  • Para un momento tan especial es necesario pensar detenidamente cómo será la prenda que vas a lucir

Cuando nos proponen matrimonio lo vemos todo color de rosa, al menos si la otra persona nos ama, la amamos y estamos de acuerdo con eso de pasar por el altar o el juzgado. Sin embargo, una boda está disfrazada de numerosas preocupaciones; el banquete, el lugar en el que vas a sentar a los familiares que no son muy afines, el dinero que vas a invertir en los preparativos, y claro, el vestido de novia, esa prenda en la que se van a fijar absolutamente todos los invitados como si de una pasarela de moda se tratara. Independientemente de cómo sea el vestido debe hacerte sentir única y proporcionarte libertad de movimiento, puesto que si no te sientes cómoda no habrá sido precisamente la mejor elección. Si estás empezando a planear todos los detalles de tu boda y estás un poco perdida con eso del vestido, no te preocupes, ya que a continuación te vamos a dar cuatro consejos para que consigas el vestido de tus sueños para ese día tan importante y además el más barato, ya que si te beneficias de las ofertas en vestidos de novia de El Mejor Precio Ideal puedes conseguir un ahorro para tu bolsillo nada despreciable. ¡Toma nota!

1. Investiga y documéntate

Como todo proyecto que ponemos en marcha en esta vida es necesario realizar una fase previa de investigación y documentación, es decir, mirar las revistas más famosas en cuanto a vestidos de novia se refiere, tener en cuenta las últimas tendencias y por supuesto pasar tardes y tardes mirando boutiques, ¡que no sea por no haber estudiado antes! Es importante que mientras realizas esta investigación ya hayas tenido en cuenta otros factores como la franja horaria del día en la que se desarrollará la boda, la estación, el mes, el tipo de ceremonia, el lugar etc, puesto que en función de estos factores deberás optar por un vestido u otro, ya que por ejemplo hay tejidos que son más adecuados que otros para una determinada estación, como por ejemplo, el lino o el organdí, que son ideales para el verano o el terciopelo y el brocado para el invierno. Mientras vas realizando esta primera fase te recomendamos ir apuntando aquellos modelos que más te gustan junto a varias razones que los hacen tus opciones de ensueño, así en caso de duda podrás determinar cuál de ellos tiene más puntos positivos y por ende cuál debe ser finalmente el escogido.

2. Ten en cuenta tu figura

Aunque pueda parecer injusto no todos los vestidos son para todas, es decir, a unas les quedarán mejor unos modelos y otras estarán igual de espectaculares con otros. Por ello, ten en cuenta siempre tu físico y poténcialo con un vestido adecuado. Si eres de las que tienen los hombros y la cadera con una proporción similar, podrás escoger prácticamente cualquier modelo, el problema llega cuando hay diferencias entre la parte superior y la inferior. En el caso de que poseas muchos senos pero en cambio la parte inferior, es decir, glúteos y cadera, no es tu fuerte, te recomendamos un vestido algo holgado que aporte ese extra necesario a la parte inferior y a la vez reduzca lo voluminoso del escote. Por el contrario, si tienes poco pecho pero la parte superior es voluminosa, opta por un modelo ajustado en la zona del escote y algo holgado en la parte inferior. Sobre todo, escojas el que escojas busca que sea una talla superior a la tuya, no te obsesiones con escoger una inferior, ya que siempre es mucho más fácil hacer arreglos de última hora si te queda ancho que si te queda estrecho.

3. No lo dejes para última hora

Aunque te parezca una obviedad muchas mujeres optan por encargar su vestido cuando quedan cuatro meses para la boda pero después se dan cuenta de que es un gran error, puesto que les resulta muy difícil que case con todos los requisitos y cualidades del vestido que se habían imaginado. Por ello, te recomendamos que escojas tu vestido de novia como mínimo con seis meses de antelación, aunque lo ideal serían nueve meses, sí, como si de un embarazo se tratase. Si tu chico o chica te ha pedido matrimonio de la noche a la mañana, el día siguiente de que le confirmes que sí, que quieres ser su esposa, ya tienes que estar buscando vestido, sí o sí. Normalmente con seis meses, aunque algo justa, tendrías tiempo suficiente para todos los preparativos, cuatro meses de confección y dos para realizar arreglos y cambios. Si no quieres un vestido de estreno, sino uno de segunda mano, no será necesario que lo escojas con tanta antelación, aunque cuanto antes mejor recuérdalo. Una vez que tengas tu vestido, no olvides reservarlo, también con antelación claro, ya que más vale prevenir que curar.

4. Pruébatelo hasta que te canses

Con esto de los vestidos si hay algo que debes hacer es probártelo continuamente, ya que solo así sabrás si se adecúa a lo que buscas o no. Te recomendamos que dediques varias horas a la semana para ir probándote los distintos vestidos que vayas escogiendo. Una buena idea es que te los pruebes en la franja horaria del día en la que transcurrirá tu boda, ya que así podrás notar como tu cuerpo se encuentra a esa hora. Por supuesto ve realizando pruebas completas con todos los accesorios que vayas a llevar ese gran día, desde los pendientes hasta los zapatos, pasando por el velo o la diadema, ¡pruébatelo todo! Lo ideal sería que acudieses acompañada, concretamente por la persona que te vaya a ayudar el día de la boda a vestirte y arreglarte. Durante las pruebas haz todos aquellos movimientos que pretendes realizar durante la ceremonia; sentarte, agacharte, bailar, caminar, girar, etc. Así sabrás si el vestido es versátil o no.

De forma general estos son los 4 consejos fundamentales que debes tener en cuenta para elegir vestido de novia. Síguelos y sobre todo no dejes de aportarle tu toque personal, ya sea con una cinta especial de tu abuela, un anillo de tu madre o cualquier accesorio que te recuerde a alguien especial. ¡Esperamos que sea el mejor día de tu vida!

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