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3 cosas que debes evitar al comprar una afeitadora eléctrica

3 cosas que debes evitar al comprar una afeitadora eléctrica
  • Con la gran variedad de modelos que hay en el mercado, estas tres cualidades marcan la diferencia fundamental para decidir su adquisición

El cuidado estético ya no es un terreno exclusivo para las mujeres, puesto que en la actualidad muchos hombres se preocupan de cuidar su contorno de ojos, su cabello y claro, la parte más especial y exclusiva del género masculino, la barba. Para presumir de un afeitado diez es necesario contar con la mejor herramienta. Atrás quedaron esas cuchillas que más de una vez nos provocaban heridas, aunque aún se siguen utilizando, no cabe duda de que hoy día la tecnología ha superado a lo convencional y los hombres prefieren las máquinas eléctricas, quizá en parte porque además de precisión y apurado, no producen tirones y podemos presumir de un afeitado perfecto en poco tiempo. Sea como sea, elegir una no es algo que sea precisamente fácil, puesto que con la gran variedad de modelos que hay disponibles en el mercado, es muy fácil caer en escoger la marca de turno que aparece en todos los anuncios, así que pon atención a estas tres cosas que nunca debes hacer al comprar una afeitadora eléctrica, la cual puedes conseguir a buen precio si te beneficias de las ofertas en afeitadoras eléctricas de El Mejor Precio Ideal. ¡Toma nota!

1. No pensar en la movilidad

Puede ser que tengas suficiente dinero como para comprarte una máquina de afeitar allá donde vayas, pero te recomendamos que mejor mires si el modelo que te ha conquistado es portátil, y sobre todo si su funcionamiento no depende de la conexión a la corriente eléctrica, sino de una batería. Este aspecto no solo es importante porque podrás llevar tu máquina a cualquier parte, necesitando únicamente para afeitarte un espejo, sino más bien porque la tarea de afeitarte será mucho más cómoda, ya que no tendrás un cable que te moleste mientras te pasas la máquina por la cara. Busca un modelo inalámbrico que cargue rápido, entre 5 minutos y 1 hora, que tenga funda y por supuesto que cuente con un seguro que permita que la máquina no funcione sola sin activarla.

2. Ignorar nuestro tipo de piel

Si la máquina de afeitar va a ser un instrumento que vamos a utilizar sobre nuestro rostro, ¿por qué no pensar en el tipo de piel que tenemos? Puede parecer una tontería, pero te aseguramos que en muy raras ocasiones nos hacemos esta pregunta seriamente, así después llegan los problemas cuando los cabezales nos causan irritaciones, o el afeitado no es perfecto. Hay que partir de la base de que cada tipo de piel es diferente, por lo que requerirá necesidades distintas. Por ejemplo, las pieles normales sin tendencia a acné ni sensibilidad excesiva, funcionan a la perfección con cualquier tipo de máquina de afeitar eléctrica, en cambio, las pieles sensibles necesitarán que esa afeitadora eléctrica esté especialmente indicada para su uso en mojado, ya que así podrán afeitarse sin problema bajo la ducha, momento en el que los poros se encuentran más abiertos, o aplicar gel para que el cabezal se desplace sin problema.

3. ¿Se puede limpiar?

Aunque la mayoría de máquinas se pueden limpiar, es importante que tengas en cuenta este aspecto para elegir tu afeitadora eléctrica, puesto que no será lo mismo lavarla cómodamente bajo el agua que requerir de un cepillo para limpiarla a fondo. Normalmente cuando nos afeitamos es durante la mañana, justo antes de ir a trabajar, por lo que chicos, no nos engañemos, tiempo lo que se dice tiempo, no solemos tener, así que lavar nuestra afeitadora puede empezar a convertirse en una asignatura pendiente. Por ello, si la máquina permite su lavado a partir del agua, bastará con enjuagarla unos cuantos segundos y listo, afeitadora como nueva. Otra opción es acudir a modelos que cuenten con sistema de auto limpieza, pero claro, estaríamos incrementando el presupuesto destinado a nuestro afeitado, ya que el líquido hay que comprarlo aparte.

Estos son los tres principales errores que cometemos, puesto que normalmente acudimos a la tienda, vemos un modelo que nos garantiza un perfecto acabado y un afeitado definido y dejamos de pensar en el resto de cosas, como la movilidad, si es apta para nuestro tipo de piel o si por ejemplo, va a ser fácil de limpiarla. ¡Esperamos que a partir de ahora sepas escoger la mejor afeitadora eléctrica!

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