Ideal

Las zapatillas de running que necesitas según el terreno en el que corres

Las zapatillas de running que necesitas según el terreno en el que corres
  • Además de las necesidades del deportista y de su nivel, este factor es sumamente importante para decantarse por unas u otras

El final del verano marca la vuelta a la rutina, no sólo del trabajo, sino también del ejercicio físico diario y de la dieta, o bueno, al menos para aquellos que cuidan su aspecto físico. No obstante, el otoño suele ser una de las épocas en las que los gimnasios registran mayor cantidad de nuevos adheridos, y es que es una realidad que al igual que ocurre después de Navidad con el propósito de nuevo y los polvorones, tras el verano todos queremos quemar esas tapitas y cervecitas de más que ahora nos pasan factura.

El ‘running’ es sin duda el nuevo pádel y desde hace unos años se ha posicionado como el deporte estrella que todo principiante puede hacer sin necesidad de gastarse un solo euro, o bueno no más allá de los que se refieren al vestuario y calzado. Precisamente este último, el calzado, es el más importante, ya que solo si contamos con unas buenas zapatillas podremos disfrutar de una actividad eficaz y placentera. Con unas buenas zapatillas no nos referimos al último modelo que ha sacado la marca de turno, sino al hecho de que las zapatillas se ajusten no solo a tus necesidades y a tu nivel, sino también al terreno en el que sueles correr. Si estás un poco perdido en el tema, no te preocupes, ya que a continuación te detallamos qué tipo de zapatillas debes utilizar en función de los distintos tipos de terrenos que te puedes encontrar, las cuales podrás conseguir si te beneficias de los cupones de descuentos en zapatillas de running de Descuentos Ideal. ¡Toma nota!

1. Montaña

Correr por la montaña puede parecerte a priori descabellado, pero si ya tienes un poco de experiencia habrás empezado a cansarte del terreno de la ciudad y de los lugares que día tras día ves, por ello una ruta diferente y en la que disfrutes de la naturaleza por el campo o la montaña no es para nada una mala opción. No obstante, para correr por estos terrenos más inestables y poco uniformes necesitarás unas zapatillas de 'running' específicas, no te servirán las que llevas al gimnasio o con las que corres por el asfalto. Te recomendamos que busques unas zapatillas de trail, ya que protegen mediante su agarre fuerte, y aunque pueden llegar a ser algo incómodas al principio, se terminan adaptando a cualquier tipo de terreno gracias a que la suela no es plana, sino que está cubierta por tacos que facilitan el agarre a las superficies que no son llanas.

2. Asfalto

Lo más normal es correr por la ciudad y por tanto el terreno que pisaremos con mayor frecuencia será el asfalto, por lo que las zapatillas deberán ser adecuadas a este tipo de superficie. Para este tipo de terreno te bastará con cualquier tipo de zapatilla de 'running', ya que como te hemos dicho es la superficie más habitual. Busca que la suele sea plana y que ofrezcan un alto nivel de amortiguación. Como objetivos secundarios trata de que sean lo más cómodas posibles y que incluyan revestimiento sin costuras para no hacerte rozaduras ni heridas cuando corras por la calle. En este terreno las zapatillas suelen desgastarse más, por lo que será más probable que debas comprar unas cada dos meses.

3. Pista y césped

Quizá en lugar de correr por la montaña o por el asfalto prefieras irte a un buen parque y pasar horas dando vueltas por él, en ese caso necesitarás unas zapatillas muy similares a las habituales de 'running' pero con algo más de agarre a la superficie, que puede ser arenosa o puede estar cubierta de césped. Busca unas zapatillas que tengan suela con relieve de tacos que faciliten el agarre a los obstáculos naturales mencionados y que también posean un óptimo agarre y sujeten el tobillo.

Estos son los principales terrenos en los que puedes desarrollar tu día a día de ‘running’, ahora tienes todo lo necesario para elegir las mejores zapatillas en función del terreno. Ten en cuenta el resto de factores como tu tipo de pie y pisada, el nivel de actividad, la frecuencia de realización y tus objetivos, y no lo pienses más, ¡a correr!