Guerra a lo desechable: prohibidas las cápsulas de café, toallitas, mecheros y maquinillas de afeitar

El Gobierno de las islas Baleares prevé un anteproyecto de ley pionero en España

JOSEBA VÁZQUEZ

El pasado mes de septiembre una enorme masa pastosa, grasienta y pestilente de 75 metros cúbicos y cien metros de largo taponó uno de los tres grandes colectores que transportan las aguas residuales de San Sebastián, mientras que, en Valencia, otro mazacote aún mayor (un kilómetro de longitud y mil toneladas de peso) obstruyó una conducción de cinco metros de ancho por 2,4 de alto. En ambos casos, las insalubres moles estaban formadas por una mezcla de toallitas húmedas desechables, compresas y pañales indebidamente arrojados por el inodoro. Dos meses después de estos apestosos episodios, una superficie de casi 300 metros en la zona de la ibicenca Cala de Bou apareció cubierta por desechos similares debido a otro atasco en una estación de bombeo próxima.

14.000
millones de tazas
Un coste de 300 millones

No es este último suceso el que ha llevado al Gobierno balear a plantear severas restricciones de consumo en su fufura Ley de Residuos y Suelos Contaminantes, ya que el anteproyecto de la misma data del mes de mayo, pero seguro que le ha ratificado en sus intenciones. Según ha adelantado el diario 'Última Hora', la norma prevé prohibir las vajillas de plástico de un solo uso, las pajitas para beber del mismo material, los bastones para los oídos, las toallitas húmedas, los mecheros y las maquinillas de afeitar desechables, así como las cápsulas de café no reciclables. La norma redactada por la Consejería de Medio Ambiente de las islas se dará a conocer en breve. Tras el pertinente periodo de alegaciones, deberá ser aprobada por el Consejo de Gobierno y el Parlamento autonómico. Si todo esto sucede, entrará en vigor el 1 de enero de 2020.

En uno de cada tres hogares

«No se trata de prohibir las cápsulas, sino de que se cumplan una serie de criterios medioambientales», declaró ayer mismo Sebastià Sansó, director general balear de Educación Ambiental, Calidad Ambiental y Residuos. Se trata de un plan de mimo ecológico sin precedentes en España. Para que estas cápsulas puedan ser comercializadas en las islas, el Govern balear exigirá que las empresas que las fabrican cuenten con un plan de recogida y reciclaje de las mismas. De no ser así, el anteproyecto de ley contempla que el plástico y el aluminio -los materiales con que se producen en la actualidad- sean cambiados por celulosa u otro elemento biodegradable. Hay que tener en cuenta que el plástico tarda una media de 150 años en descomponerse y el aluminio, en torno a diez.

Desde que en 1986 Nestlé introdujo en el mercado este sistema de degustación del café, junto a sus propias cafeteras específicas, el mismo ha ganado adeptos a gran velocidad. Se estima que en la actualidad el 35% de los hogares españoles en los que vive más de una persona dispone de una máquina de café de cápsulas. Se trata de un sector claramente en alza: en todo el mundo crece a un ritmo del 16% anual, mientras que el del café tradicional (soluble y molido) lo hace a un 3%. A este fenómeno contribuye el auge de las unidades de numerosas marcas compatibles con las cafeteras originales. En España se vendieron el año pasado casi 9.400 de estos envoltorios monodosis, lo que supuso un 9,8% más que en el ejercicio anterior y una facturación de 320 millones de euros.

A nivel mundial, se calcula que cada minuto se producen 39.000 cápsulas de café, de las que únicamente se reciclan el 20%. Esto significa que más de 20.000 millones de cápsulas de aluminio o plástico cada año son arrojadas a la basura. Con ellas se podría dar la vuelta al mundo catorce veces. Según un estudio de la OCU, apenas el 12% de los consumidores de este producto lo deposita en los puntos adecuados. Existe la tendencia a introducirlos en el contenedor amarillo. Segun Ecoembes, la empresa que colabora en la recogida selectiva de envases, esto es un error, ya que «en este caso el producto no se puede separar del continente».

Compresas biodegradables

En lo que afecta a toallitas, bastoncillos, compresas, tampones o pañales, la ciencia parece haber encontrado una solución ecológica. Al menos así lo anunció el pasado verano un grupo de investigadores de la Universidad de Utah (EE UU), que aseguran haber desarrollado para la elaboración de estos productos un material extraordinariamente absorbente a base de algas procesadas, lo que los convertiría en fácilmente biodegradables.

Los científicos americanos afirman que ese elemento se descompone por completo en un plazo de tiempo que oscila entre los 45 días y los seis meses, en el peor de los casos. Según el sistema de fabricación actual, un pañal o una toalla desechable puede tardar hasta 500 años en desaparecer por completo.

En España se toman 14.000 millones de tazas de café cada año, según la Organización Internacional del Café (OIC). Esto significa unas 170.000 toneladas. La misma organización calcula que en el mundo se consumen alrededor de 400.000 millones de tazas cada doce meses. Por otro lado, el cultivo del café supone el sustento de cien millones de personas en 80 países.

millones de euros facturó el negocio de las cápsulas de café en España el último año. Se vendieron 9.400 de estos envoltorios monodosis, lo que supuso un crecimiento del 9,8% más que el ejercicio anterior. Se calcula que cada minuto se fabrican 39.000 cápsulas en el mundo.

la Asociación Española de Abastecimientos de Agua y Saneamiento (AEAS) calcula que los atascos provocados en la red pública por las toallitas húmedas, pañales y compresas cuestan a los españoles cada año alrededor de 300 millones de euros. Es un factor que agrava el ya de por sí serio problema de insalubridad y de agresión al medio ambiente.

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