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«Cuando me quedé en el paro nadie me ayudó»

«Cuando me quedé en el paro nadie me ayudó»
  • Ismael Mesquita se colgó de una grúa en un incendio

Cuando a Ismael Mesquita se le ocurrió la idea de colgarse de una grúa, los que le rodeaban se descolgaron de inmediato. No de la grúa, sino de la idea, se entiende. «Nadie hacía nada, un amigo me dijo que él tenía un hijo y que no subía. Yo tengo dos y lo hice». Luego, cuando todo terminó, las cosas habían cambiado. «La gente me abrazaba y me decía: ‘hay que tener huevos para hacer lo que has hecho’».

El 19 de junio de 2013, el talador de árboles Ismael tomaba tranquilamente un café en un bar de la localidad vizcaína de Mungia cuando de las ventanas del edificio de enfrente comenzó a salir humo. En el piso segundo se había desatado un incendio y las llamas amenazaban con ascender a las plantas siguientes, donde una mujer, su hija y su perra pedían ayuda desde un balcón del cuarto piso.

Los bomberos no llegaban y una espesa humareda comenzaba a rodear a las mujeres. Había que hacer algo y la solución se presentó en forma de un camión grúa que descargaba material en unas obras cercanas. Con el vehículo, los trabajadores izaron hasta el balcón un arnés con el que pudieron bajar a las mujeres, pero quedaba la perra y el rumor finalmente infundado de que en el tercero había un vecino atrapado.

Apareció entonces Ismael, que se colocó el arnés y dio la orden de que le subieran. Hizo primero una parada en la tercera planta.«Entré como pude pero había tanto humo que di marcha atrás». Subió después al balcón, donde aguardaba un animal aterrado al que agarró como pudo y bajó hasta la calle.

Esto fue lo que hizo y así lo cuenta Ismael. Su hazaña creció y en pocas horas se había convertido en un héroe aclamado por haber salvado la vida a dos mujeres. Pero la realidad le dio una advertencia una semana después. «Me cayó un pino encima y el rescatador tuvo que ser rescatado». Ahora, con una minusvalía del 33%, busca trabajo. «Me hicieron muchas entrevistas, pero cuando me quedé en el paro, nadie me ayudó».

El arnés

Una grúa izó a Ismael Mesquita hasta el balcón de un cuarto piso de Mungia donde una perra había quedado atrapada por un incendio.Rescatado

Una semana después del incendio, a Ismael le cayó encima un pino mientras talaba árboles y le rompió una pierna. En la actualidad, con un 33% de minusvalía, se halla en el paro y a sus 53 años busca trabajo.«Fui al Ayuntamiento a pedir ayuda, pero no han hecho nada. No se han portado».

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