Ideal

El español elegido de Madonna

Los dos murales de René Mäkelä lucen en el área de pediatría del Hospital Queen Elisabeth Central de Malawi, al sureste de África.
Los dos murales de René Mäkelä lucen en el área de pediatría del Hospital Queen Elisabeth Central de Malawi, al sureste de África.
  • La diva se fija en un artista valenciano para pintar el hospital africano que ha financiado. «Quería que fuera yo, sí o sí», dice René Mäkelä

Había visto más de 300 trabajos y ninguno le convencía. Sus colaboradores andaban desesperados buscando a ese artista que fuera capaz de plasmar lo que su presidenta buscaba. Nada en concreto, pero algo especial. Sabía que debía de existir, sólo hacía falta encontrarlo. Y había que buscarlo ya. Donde fuera.

Madonna quería imprimir calidez y transmitir esperanza en las vastas y frías paredes de la nueva unidad de cuidados intensivos del área pediátrica del Hospital Queen Elizabeth Central, en la república africana de Malawi, que la cantante ha financiado, y que abrirá sus puertas el próximo 11 de julio.

El tiempo corría en contra. Era el mes de mayo y a la diva del pop seguían sin gustarle las propuestas que le llegaban. Fue ella misma la que descubrió en 'Makelismos' todo lo que buscaba. Detrás de este nombre de usuario de Instagram, está René Álvarez Mäkelä (Valencia, 28 años), un titulado en Publicidad de padre español y madre finlandesa y apasionado de la pintura hiperrealista, a la que nunca pudo prestar atención ni tiempo por su trabajo. Sólo un largo parón como guionista en el programa de Buenafuente le permitió dedicarse a lo que hasta ese momento era un «simple hobby». En su estudio de Santa Catalina, en Mallorca (donde ahora reside), retomó aquellos cuadros inacabados y empezó a subirlos a las redes sociales: primero Twitter, luego Instagram. Unos 'Me gusta', varios 'retuit' y en apenas unas horas había pasado de 4.000 a 15.000 seguidores.

Y en ese «escaparate donde te ve todo tipo de público» lo encontró la mismísima Madonna, después de que varios jugadores de la NBA y la modelo Cara Delevingne promocionasen en sus redes sociales las pinturas que Mäkelä había hecho para ellos. «Dijo que tenía que ser yo, sí o sí», afirma René no sin cierto pudor, a pesar de que ha expuesto en galerías de Los Ángeles, Nueva York, Madrid, Barcelona...

Un primer contacto con el pintor fue suficiente para que el proyecto benéfico saliese adelante. «Fue un visto y no visto. Me lo propusieron un 17 de mayo y diez días más tarde ya estaba en Malawi», recuerda. Propuso un boceto. Su idea era reproducir fotografías icónicas de dos personajes de referencia de la cultura negra, pero con el rostro de dos niñas de un orfanato cercano que fueron pacientes del hospital. Y así es como Rebecca y Shazia, de seis y cuatro años, dan vida a un alegre Martin Luther King en el fragor de su histórico discurso 'I have a dream' (de ahí el lema 'Every child has a dream' con el que juega el pintor), y a un concentrado Jean-Michel Basquiat inmerso en su mundo de creatividad artística. Dos coloridos murales rectangulares de siete metros de base y dos de altura que ya lucen terminados en el hospital junto a otros dos del brasileño Eduardo Kobra, uno de los artistas callejeros más reputados del mundo.

Supervisión de la cantante

Mäkelä resalta la libertad con la que ha trabajado, pese a que cada cambio que introducía, por pequeño que fuera, tenía que ser supervisado por la propia Madonna, «que nunca puso impedimentos». «Hay quienes pueden pensar que este tipo de fundaciones son puro postureo, pero en este caso, me ha sorprendido la implicación y el perfeccionismo de la cantante», asegura Mäkelä sobre la Fundación Raising Malawi, la organización con la que la cantante ayuda a niños huérfanos y en estado de extrema pobreza.

Aunque no ha llegado a conocerla, sí ha tenido la oportunidad de hablar con ella a través de videoconferencias que ella pidió para comprobar la evolución de sus murales.

La falta de tiempo ha sido el mayor reto para el artista valenciano, que, a una media de trece horas diarias y apenas parando para comer, logró tener acabado el proyecto en sólo doce días. «No sé si fue la presión, pero en circunstancias normales hubiese tardado más de dos meses». Mäkelä se muestra orgulloso de su trabajo, «por lo que he sido capaz de hacer en tiempo récord», y no oculta la «fascinación» inicial que le provocó que una artista de la talla de Madonna se fijara en él. Pero ahora que la magia inicial se ha esfumado, reconoce que lo más gratificante de la experiencia, «una de las mejores de mi vida», ha sido conocer a las niñas que hicieron de modelos. «Se mostraron impresionadas al verme; me veían como a un héroe», relata aún con asombro.

Ahora, ya en España, seguirá pintando. Clientes no le faltan. El tricampeón del mundo de MotoGP Jorge Lorenzo tiene tres obras suyas y los jugadores de la NBA siguen llamando a sus puertas. Lo que no entra en sus planes es volver a la tele. «Ni loco. La libertad que tengo ahora para organizar mi tiempo y pintar lo que quiero no tiene precio».

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