Ideal

El último servicio de Don Vicente

Cambio de césped en el Vicente Calderón. Abajo, detalle de una valla del campo del Unión Adarve y terreno de arena del C. D. Halcones.
Cambio de césped en el Vicente Calderón. Abajo, detalle de una valla del campo del Unión Adarve y terreno de arena del C. D. Halcones. / EFE / R. C.
  • La campaña '#EternoCalderón' propone al Atlético de Madrid «donar órganos» de su estadio a clubes modestos de la comunidad

Uno de los estadios más queridos de España nos dejará para siempre. Pero antes de irse, Don Vicente tiene la oportunidad de hacer un último milagro: donar sus órganos». La frase se lee en la parte central de un vídeo de 2 minutos y 59 segundos que constituye el núcleo de la web 'eternocalderon.com'. Ha sido ideado por la revista 'Líbero' y la agencia de publicidad Lola con el fin de emplazar al Atlético de Madrid a legar a los clubes modestos de la comunidad porterías, asientos, banquillos, grifería, taquillas de vestuarios, focos, césped, puertas... o cualquier equipamiento del estadio Vicente Calderón (realzado con ese Don en mayúscula) que no vaya a ser utilizado tras su abandono. «Con esa ayuda podrían sobrevivir algunos clubes de barrio que necesitan órganos nuevos con urgencia», se añade en la promoción. «Las butacas vendrían fenomenal al Municipal del Val», dice Joaquín Olmeda, gerente del Alcalá; «los focos estarían de maravilla», pide a media voz el presidente del Unión Adarve, Luis Gómez; «el deporte en las barriadas es fundamental», diagnostica Emilio Casares, encargado de las tareas de mantenimiento en el C. D. La Resaca.

Otros ocho equipos humildes aparecen en las imágenes: Barajas, Spartac Manoteras, Aviación, Aravaca, Racing Villaverde, Halcones, Valderas y Boetticher. Se trata en todos los casos de entidades de base, de cantera. Algunos equipos son «clásicos de las ligas regionales», detalla Diego Barcala, director de 'Líbero', revista trimestral que se difunde en papel y 'online' desde hace cinco años y aborda temáticas atemporales del fútbol desde un enfoque cultural. «Hablamos con esos clubes y, como las pasan canutas, todos tenían alguna petición». Barcala no descarta ampliar la lista. De hecho, ya han recibido nuevas peticiones, incluso de fuera de la Comunidad de Madrid. «La evolución de la campaña nos ha hecho replantearnos algunos aspectos porque, a fin de cuentas, la vocación de estos clubes grandes es internacional. Pero también pensamos que por su dimensión tienen una responsabilidad con los territorios donde viven. Sabemos que la logística puede ser cara, pero se pueden buscar fórmulas». No son los promotores los únicos que piensan así. Más de 2.400 firmas de adhesión a la idea se contabilizaban en change.org en la tarde de ayer, segundo día de vida de la iniciativa. Cientos de comentarios favorables circulan también por las redes sociales.

Los ideólogos han tenido el tino de apelar no sólo al sentido de solidaridad del rico con el pobre, sino también a otro factor quizás más convincente: la nostalgia de los rojiblancos. «La alusión a la donación de órganos es una forma de mostrar que el Vicente Calderón puede seguir con vida en otros lugares. De alguna forma, proponemos la pervivencia del estadio de una forma simbólica. El Atlético puede hacer una labor enorme por eternizar su campo y por la supervivencia del fútbol madrileño», dice Barcala. De ahí el eslogan, '#EternoCalderón', que, sin duda, va a tocar muchos corazones 'colchoneros'.

Dos precedentes

Tal vez no tanto los de los dirigentes de la entidad que preside Enrique Cerezo. Extrao ficialmente, se sabe que el club se ha sentido señalado con la recién surgida campaña y que en sus despachos no ha gustado mucho que la misma se haya puesto en marcha sin su conocimiento, pero hasta el momento nadie en el Atlético de Madrid se ha pronunciado. «Ahora mismo estamos con varios temas y no nos hemos planteado nada al respecto», fue la escueta respuesta que ofreció ayer a este periódico su departamento de Prensa.

Se da la circunstancia de que el club del Manzanares ya protagonizó una donación de este tipo en 1966, año en que regaló al Real Jaén los focos del antiguo estadio Metropolitano cuando este fue demolido para dejar paso al actual Vicente Calderón, que tomó el nombre del empresario que presidió la sociedad rojiblanca durante 21 años. El último precedente de una acción similar data del verano de 2013. El Athletic Club de Bilbao, que se trasladó entonces al nuevo San Mamés, regaló 21.000 asientos de la vieja Catedral a la Federación Vizcaína de Fútbol, que los repartió entre equipos modestos del territorio. El Atlético tiene otros planes para las sillas del graderío. Como algunos aficionados se las llevaron tras el partido de Champions contra el Real Madrid, ha abierto plazo hasta el 30 de junio para que los socios que quieran quedarse con ese recuerdo lo soliciten. La idea es poner a la venta el resto de reliquias hasta fin de año.

El Athletic va a ser casualmente, pasado mañana, el último visitante del Calderón en Liga. Pero el estadio acogerá aún el día 27 la final de Copa del Rey entre el Barcelona y el Alavés, una fiesta de despedida un día más tarde y los conciertos de Guns N' Roses el 4 de junio y de Alejandro Sanz, el 24 del mismo mes. Se confía en que los asistentes a esas citas dispongan de un banco donde descansar sus posaderas.

El estadio Vicente Calderón se abrió oficialmente el 2 de octubre de 1966 como relevo del antiguo Stadium Metropolitano, inaugurado el 13 de mayo de 1923. Fue remodelado en 1972 y en 1980. En su último partido oficial, acogerá el próximo día 27 la final de la Copa del Rey entre el Barcelona y el Deportivo Alavés.

asientos cuenta el Calderón. Casi 15.000 más tendrá el Wanda Metropolitano, donde jugará el Atlético desde la próxima campaña como único propietario. El nuevo coliseo, proyectado inicialmente para las fracasadas candidaturas de Madrid a los Juegos Olímpicos de 2012, 2016 y 2020, ha sido bautizado así tras el acuerdo con el grupo chino Wanda Group, que aportará al club 100 millones de euros en diez años. En los 132.345 metros cuadrados que quedarán libres junto al Manzanares se prevé construir unas 1.300 viviendas a partir de 2020.

Temas