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El señor del aire: el avión más vendido de la historia

El señor del aire
  • El Boeing 737 cumple 50 años y espera volar otros tantos. Cada cinco segundos despega uno en algún aeropuerto del mundo

Voló por primera vez el 9 de abril de 1967. Desde entonces no ha dejado de hacerlo. Era un prototipo y antes de despegar tuvo unos ligeros problemas con un fusible, lo que no parecía augurar un futuro muy brillante a un avión que, cincuenta años después, se ha convertido en el 'jet' comercial más vendido de la historia, el más longevo y el que tiene por delante un futuro más prometedor. Aquel 9 de abril, William Allen, el presidente de Boeing, dijo: «Creo que cuando me retire aún estaremos vendiendo muchos de estos aviones». Acertó.

Se calcula que cada cinco segundos despega un Boeing 737 de algún aeropuerto del mundo y que en todo momento hay de media 1.250 aeronaves de este tipo en el cielo. Es el avión de pasajeros de medio alcance en el que todos han volado o lo harán tarde o temprano, un ejemplo de éxito que va más allá del mundo de la aviación. Su diseño ha sido capaz de acoger sin problemas todas las novedades tecnológicas que se han sucedido en las últimas décadas, lo que le ha permitido cambiar y mantener a la vez su esencia.

El 737 comenzó a gestarse el 11 de mayo de 1964, cuando el gigante estadounidense Boeing comenzó a bosquejar un nuevo avión para operar en distancias cortas. Para ahorrar costes, los ingenieros partieron de modelos precedentes y aprovecharon el fuselaje del 727 y la configuración de cola del 707. En un principio se preveía una capacidad de 60 a 85 pasajeros, pero la compañía Lufthansa, que hizo el primer pedido, necesitaba cien asientos, por lo que se alargó el fuselaje para darles cabida. Otro cambio fue el de los turborreactores, que quedaron situados en las alas en lugar de en la cola.

El éxito del avión no fue al principio tan fulgurante como lo ha sido después. El primer año la compañía americana solo había recibido 67 pedidos del 737, lo que llevó a sus directivos a plantearse vender el diseño a la industria japonesa. Si lo hubieran hecho, la decisión habría engrosado la ya abultada lista de fiascos empresariales históricos.

«Tremendamente rentable»

Tras algunos cambios de diseño, los cien asientos del primer avión, el 737-100, se ampliaron hasta los 130 del 737-200, que abrió el camino de un éxito que aún se mantiene a pesar del fuerte empuje de su más inmediato competidor, el Airbus A320. El 737, que ha llegado ya a la cuarta generación, ha sido fabricado sin interrupción desde 1967, con 9.440 aeronaves entregadas y 4.500 pendientes de ser construidas. A principios de este mes Boeing presentó el noveno modelo de la serie Max, que tiene una capacidad máxima de 220 pasajeros y un alcance de 6.150 kilómetros. «Se espera que este reactor llegará a estar en servicio más allá del umbral de 2067, cien años después del primer prototipo, lo que es un hecho singular e inédito en el desarrollo de la aviación comercial», afirma Rubén Magán, piloto de 737 y cofundador de la revista digital Hispaviación.

«El 737 es tremendamente rentable. Una de las razones por las que lo eligen los operadores pequeños es que su gasto de mantenimiento es muy bajo», sostiene Magán. Con una experiencia de casi seis años al mando de este tipo de aviones, el piloto asegura que el éxito de «este best seller» se debe a una serie de factores entre los que destaca el diseño, la capacidad de la aeronave para «acomodarse a lo que piden» los clientes y su «altísimo nivel de eficiencia». «Es muy fácil de volar. En nuestra jerga decimos que se vuela casi como una avioneta, las sensaciones que provoca son buenas. Es un avión muy dócil», dice.