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Esto es lo que se hace con el jabón de los hoteles que no gastan los huéspedes

  • La Fundación 'Clean the world' recuerda que "una de cada cuatro muertes de los 16000 menores de cinco años que fallecen al año, lo hacen por no disponer de medios adecuados para el aseo diario"

Se tiene por costumbre revisar todos los enseres que se encuentran a la entrada de una habitación en un hotel. Uno muy común es la típica pastilla de jabón que se dejan para empleo del huésped. Sigue una rutina sumamente particular ya que apenas se suelen utilizar, y a la salida del cliente del centro hotelero en cuestión acaban en la basura. Como resulta obvio, no se pueden reutilizar. Por tanto, acaba desperdiciándose una cantidad desorbitada.

Shawn Seipler creó la Fundación ‘Clean the world’ con la intención de encargarse de esa recogida y aprovechamiento de los productos cosméticos que los hoteles arrojan a la basura tras un mínimo empleo. Los responsables de los hoteles aseguran que tirarlos “es un requisito gubernamental para poder ser hotel de 5 estrellas”, según recoge ‘La voz del muro’.

Los cálculos de Seipler fijaban en unos cinco millones de pastillas de jabón que acababan en la basura. Al valorar la cantidad de personas que no disponen de requisitos mínimos de higiene, decidió tomar cartas en el asunto. A través de su fundación quiso llevar a cabo un proyecto que le permitiera reutilizar el jabón usado. No fue fácil. Tuvo que pelear para conseguir el apoyo de los hoteles y de las respectivas oficinas de turismo. Quienes lo aceptaron pagan 50 céntimos por habitación y año.

Esto es lo que se hace con el jabón de los hoteles que no gastan los huéspedes

A partir de esas pastillas y salmuera realizó un refundido que le permitió crear las primeras piezas. Las repartió en Puerto Rico. Con los fondos percibidos, Seipler ha podido contratar personal, un transporte y espacio para procesar una mercancía que ya no se limita a las pastillas de jabón sino a cualquier producto cosmético de los hoteles. Es consciente de que tiene mucho trabajo por hacer.

“Una de cada cuatro muertes de los 16.000 menores de cinco años que fallecen al año lo hacen por no disponer de medios adecuados para la higiene. Dolencias como diarrea o neumonía se transmiten fácilmente si la higiene no es adecuada. Eso significa que cada 15 segundos muere un niño en el mundo por no tener los productos necesarios para el aseo diario. Aún nos queda mucho trabajo por hacer”, recalca.