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Estas son las ciudades más caras y baratas del planeta

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La renta per cápita de Singapur ha pasado de 500 dólares en 1959 a 62.400 en 2016.

  • Singapur es el lugar del mundo en el que más cuesta vivir; Almaty, en Kazajistán, la ciudad en la que uno puede salir adelante con menos

Si está usted pensando en liarse la manta a la cabeza y marcharse a cualquier otro lugar del mundo, debe saber que hay sitios en los que es complicado sobrevivir si uno no tiene la cartera llena. Economist Intelligence Unit, la consultora que cada año firma un estudio sobre las ciudades más caras del mundo, acaba de colocar a Singapur en lo más alto de la clasificación por cuarto año consecutivo certificando que la ciudad-estado del sudeste asiático es uno de esos lugares que, definitivamente, no están al alcance de cualquiera.

Tras Singapur, Hong Kong, Zurich, Tokio y Osaka ocupan los primeros puestos de un ranking que se ha elaborado teniendo en cuenta factores de consumo básicos como el precio de un kilo de pan, de una botella de vino, de una cajetilla de tabaco o de un litro de gasolina. La lista de las diez ciudades más caras del mundo la completarían, por este orden, Seúl, Ginebra, París (un clásico de la lista de Economist porque lleva 15 años instalada en este ‘top ten’ planetario), Nueva York y Copenhague. El resultado de este informe, aseguran los analistas, refleja que el coste de la vida sube vertiginosamente en Asia mientras en Europa y Estados Unidos se estanca.

Economist analiza más de 400 precios de 140 productos y servicios como ropa, transporte, educación, comidas, bebidas y artículos recreativos. La realidad es que unas cosas se compensan con otras, porque en Singapur, uno de los países más prósperos, limpios, avanzados y seguros del mundo, y el primero de la historia capaz de acabar en un tiempo récord con la pobreza y el desempleo, vestirse, contratar servicio doméstico o comer no es tan caro como uno imagina.

«Alcohol y tabaco, una locura»

Alfonso Vegara, urbanista, director de la Fundación Metrópoli y cónsul honorario del país asiático en Madrid, es un asiduo de ‘La isla de los leones’ y no comparte la idea de que su ciudad de adopción es inalcanzable para la mayor parte de los bolsillos. Vegara mantiene que en este tipo de asuntos todo depende de las variables elegidas, y que asuntos como la vivienda, con precios inalcanzables para buena parte de los expatriados (en Singapur viven cinco millones de personas y un millón son ciudadanos de otros países que trabajan para alguna de las 8.500 multinacionales allí instaladas), no lo es para los singapurenses. «Tienen un sistema de viviendas sociales que garantiza un techo digno para cada uno de sus habitantes. Otra cosa es el ejecutivo de fuera que quiere comprar o alquilar una casa», explica este urbanista que desde hace quince años pasa allí buena parte de su tiempo. Lo confirma Ángel Laguillo, un ingeniero de Caminos que ha pasado varios años trabajando en la metrópoli asiática:«El precio del alcohol y el tabaco es una locura y el de los alquileres, más aún».

En cualquier caso, para quienes no estén dispuestos a gastar 21 euros en un botella de vino del montón o nueve en una cajetilla de tabaco, siempre quedarán las ciudades más baratas de la tierra. A 6.300 kilómetros de Singapur está Almaty, la urbe más poblada de Kazajistán, en donde uno puede comprar un litro de vino por menos de cinco euros y por menos de 50 céntimos hacerse con un litro de gasolina.

Lagos, en Nigeria, es la segunda en el ranking de ciudades accesibles, seguida por Bangalore (India), Karachi (Pakistán) –en donde la posibilidad de que alguien acabe con tu vida en cualquier esquina ha ayudado mucho a que el precio de la vivienda se desplome– y la antigua Bombay.

La otra opción es quedarnos donde estamos, que, según parece, es el término medio. El ranking de Economist no coloca a ninguna ciudad española entre las más caras ni entre las más baratas. De hecho, apenas hay presencia europea en los puestos más altos de la lista, a pesar de que hace solo diez años copaban ocho de los diez primeros. Y aunque ninguna ciudad española encuentra acomodo entre las más caras del mundo, sí lo hace entre las europeas. Según este informe, Barcelona ocupa el puesto 17 y Madrid el 19 del Viejo Continente.