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La Guardia Civil alerta: "La procesionaria ha invadido España. Si tu perro las lame podría morir"

  • "Provocan dematitis, renitis, asfixia y los niños son los más vulnerables"

Hace unos días les informábamos de que la llamada procesionaria ya había llegado a varias partes del país. Pues bien, hace escasamente unas horas, la Guardia Civil ha lanzado una seria advertencia a través de su cuenta de Twitter:

"Alerta. Ya se acerca la primavera y está apareciendo la procesionaria del pino. Si tu perro las lame tendrá graves heridas y podría morir"

¿Qué hago si me pica una procesionaria?

Técnicamente la oruga procesionaria no pica, son sus pelillos (llamados tricomas) los que producen una fuerte urticaria al contacto con la piel. En el caso de las personas se manifiesta en forma de ronchas y manchas rojizas que pican y en ocasiones graves también síntomas respiratorios. Cuando alguien entra en contacto con el insecto, lo primero que hay que hacer es lavar de forma enérgica con agua y jabón, para retirar los pelos del insecto que pueden haber quedado pegados. Posteriormente, se atenderá en función de la zona donde entre en contacto y de la severidad del cuadro clínico. Los casos leves se tratarán con una crema con corticoide tópico. Además, el afectado tendrá que tomar un antihistamínico cada ocho horas. En los episodios más intensos, con síntomas tales como la dificultad para respirar o hinchazón de la cara será necesario acudir a un centro de urgencias para recibir un corticoide intramuscular.

Creo que mi mascota ha entrado en contacto con la oruga procesionaria, ¿qué hago?

La reacción tras el contacto con la procesionaria del pino es inmediata: se produce hipersalivación, se inflama la lengua y aparece una coloración roja o amoratada, aparecen ampollas con líquido y úlceras que pueden producir pérdidas de alguna parte de la lengua. Cuando el perro entra en contacto con dichos pelos puede presentar diversos cuadros, desde un cuadro alérgico como puede ser una urticaria, a sufrir eritemas y angioedemas (hinchazón de la cara), necrosis en la lengua e incluso la muerte de nuestro perro si ésta fuese ingerida.

Lo más importante en este caso es tratar de evitar el contacto de nuestro perro con la oruga procesionaria eligiendo para pasear zonas que ellas no habiten. En el caso de no poder hacerlo, conviene estar alerta para que no se acerque ni para olisquearlas. Y si con todo esto no hemos podido evitar el contacto con la oruga, lo más adecuado será acudir de inmediato al veterinario habitual, o al de urgencias de la zona, para poder realizar cuanto antes a nuestro perro un tratamiento a base de corticoides y antihistamínicos, generalmente administrados por vía intravenosa, para disminuir la gravedad de sus lesiones.