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El obispo de Astorga aparta a un sacerdote y pide perdón por un caso de abusos sexuales

  • "Me robaron mi infancia, mi ilusión y mi inocencia", ha declarado la víctima, que llegó a escribir dos cartas al Papa Francisco para contar lo ocurrido

El obispo de Astorga (León), Juan Antonio Menéndez, ha apartado del ejercicio del sacerdocio a un cura de la diócesis y ha enviado una carta en la que pide perdón por un caso de supuestos abusos sexuales cometido a finales de la década de 1980 en el seminario menor de la localidad leonesa de La Bañeza.

Las medidas adoptadas por el Obispado se han producido después de que la víctima se dirigiera por escrito al Papa Francisco I para relatarle lo sucedido, según ha publicado hoy La Opinión-El Correo de Zamora, que ha destapado este presunto caso de pederastia, el primero reconocido por la Iglesia en Castilla y León.

El diario zamorano reproduce la misiva enviada por el obispo a la víctima en la que pide perdón por el caso de supuestos abusos que tuvo lugar hace 28 años, cuando el denunciante tenía catorce años y estudiaba interno en ese seminario. El presunto autor de los abusos, J.M.R., ejerció como párroco en Tábara (Zamora) durante 26 años, hasta que el pasado verano fue suspendido del sacerdocio, aunque se mantiene como delegado diocesano de Patrimonio de la Diócesis de Astorga.

La suspensión del ministerio sacerdotal se produjo a raíz de dos cartas enviadas por el denunciante al Papa y la posterior investigación abierta por el Obispado de Astorga, según dichas fuentes. El denunciante ha asegurado que al igual que él hubo otros menores que sufrieron los abusos y que dos de ellos llegaron incluso a denunciarlos cuando se produjeron al rector del seminario sin que se tomaran medidas.

En la mencionada carta, el obispo pide perdón al denunciante y asegura que el presunto autor de los abusos está "sinceramente arrepentido" por su "conducta moralmente inaceptable y gravemente dañina para él y para la Iglesia".

Precisa que es voluntad de la Iglesia que se repare el daño causado y que J.M.R. ha sido suspendido del oficio de párroco durante un periodo no inferior a un año y que en este tiempo tendrá un seguimiento tutelado por otro sacerdote y dedicado a tareas asistenciales a sacerdotes ancianos e impedidos. "Se muy bien que nada en este mundo podrá reparar suficientemente el daño causado", agrega el obispo de Astorga.

El denunciante escribió dos cartas al Papa Francisco en las que relató lo ocurrido después de que en noviembre de 2014 se conociera públicamente otro caso en Granada en el que intervino el Pontífice para que se investigara lo sucedido.

El denunciante ha asegurado al diario zamorano que "me robaron mi infancia, mi ilusión y mi inocencia" y que aún revive, 28 años después, las "noches de angustia y sufrimiento" que vivió en el seminario menor de La Bañeza. La Agencia Efe ha intentado sin éxito ponerse en contacto con responsables del Obispado de Astorga y con el propio cura apartado del sacerdocio, quien no ha contestado las llamadas a su teléfono móvil.