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Los mejores Belenes Vivientes están en Andalucía

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/ Javier Fernández.

  • Uno de ellos, el de Arcos de la Frontera está considerado el mejor de cuantos se hacen en España y de hecho está declarado de Interés Turístico de Andalucía

Además de contemplar o visitar los belenes tradicionales, auténticas obras de arte en la mayoría de los casos, en Andalucía, en los pueblos, existe una muy arraigada costumbre de ‘interpretar’ las diferentes escenas bíblicas relativas a la natividad de Jesús, algo que constituyen, sin duda, un atractivo muy especial para la visita de estos municipios. Y es que con la entrada en el periodo de Adviento, las calles se llenan de luces y las representaciones del nacimiento de Cristo empiezan a estar presentes en todas las casas, aunque algunas localidades, sin embargo, no se conforman con el musgo y el corcho de los belenes tradicionales y cada año, desde hace algo más de medio siglo, movilizan centenares de personas voluntarias para representar un pesebre a escala real con actores que escenifican las distintas escenas bíblicas relacionadas con la Navidad.

Hay que significar que los llamados Pesebres Vivientes no son una simple muestra de la ya más que conocida historia de la llegada de los pastores y los Reyes Magos al establo donde la Virgen María y San José custodiaban al recién nacido. Van más allá, ya que este tipo de representaciones suelen aprovechar el entorno natural o urbano de su localidad para trasladar al visitante a una época de hace más de dos mil años recreada con mucho realismo. Así pues, muchos de ellos no se limitan solo a la representación de los primeros pasajes bíblicos del Nuevo Testamento, sino que se especializan en mostrar alguno de los aspectos más característicos de la época. Nada tiene que ver, por tanto, con el belén tradicional, cuyo origen, como el de tantas otras tradiciones, no se conoce con certeza. Las primeras expresiones gráficas de nacimientos se hallan en las catacumbas romanas de Priscilo, en el siglo II , donde se encuentra pintada, por primera vez, una escena de la Virgen María sosteniendo en brazos al Niño Jesús y a su lado el profeta Isaías apuntando con el dedo hacia una estrella, pero lo cierto es que se suele considerar como el creador del belén u origen del belenismo a San Francisco de Asís, quien tras su peregrinación a los Santos Lugares celebró la Eucaristía en la Nochebuena de 1223 en una cueva del pueblo italiano de Greccio, preparando una representación viviente de un pesebre sin niño con una mula y un buey. Posteriormente esta práctica, extendida a lo largo de los años por toda la península italiana y Europa, llegó a España en el siglo XVI traída por los monjes franciscanos. Autores como Martínez Montañés en el siglo XVI y Luisa Roldán ‘La Roldana’ en el siglo XVII, contribuyeron con sus esculturas al auge que posteriormente tomaría la instalación de belenes.

Por otra parte, el rey Carlos III, que había hecho del nacimiento una institución nacional en Italia mientras ocupó el trono de Nápoles, introdujo el arte del belenismo en España, encargando más de 200 figuras a importantes artistas de la época como el imaginero murciano Francisco Salzillo. La costumbre del Belén de Navidad pasó a la aristocracia y la nobleza para finalmente llegar al pueblo llano, que fue adaptándolo a sus costumbres con trajes típicos y particularidades propias, como es el caso de la figura de la castañera, la lavandera y el caganet, entre otras, hasta llegar a nuestros días.

Los referentes andaluces

Pero volvamos a los belenes vivientes, que en Andalucía gozan de bien ganada fama. Uno de ellos, el de Arcos de la Frontera está considerado el mejor de cuantos se hacen en España y de hecho está declarado de Interés Turístico de Andalucía. Cada año son más de 500 vecinos los que recrean escenas cotidianas del belén de hace más de 2.000 años, escenificación que convoca en la localidad gaditana a unos veinte mil visitantes, según los datos de los últimos años. Una cifra que no debe sorprender, porque la Navidad en la provincia de Cádiz se vive de una manera especial. Si Jerez es famosa por su arte belenista y sobre todo por sus características zambombas, otras localidades lo son por sus belenes vivientes.

Los mejores Belenes Vivientes están en Andalucía

Además del de Arcos, cabe destacar igualmente el de Medina Sidonia, que tradicionalmente se celebra el domingo previo a la Navidad, con más de 600 figurantes compuestos por vecinos de todas las edades que se encargan de dar vida con el mayor realismo posible a las 66 escenas que forman el Belén: el Nacimiento, el campamento de los Reyes Magos, la oficina de empadronamiento romano, talleres artesanos, campo de labranza, labores de pastoreo, mercaderes, barbería, carnicería, obradores... Este Belén se desarrolla a lo largo del barrio de Santa María, por las calles y plazas más típicas del conjunto histórico-artístico.

Otra cita importante es la de Ubrique. La localidad serrana está próxima a alcanzar la vigésima edición de su Belén Viviente, que organiza la asociación de vecinos ‘Plaza de la Verdura y Casto Antiguo’, que pone esfuerzo y buen hacer para intentar recrear de la manera más fiel el nacimiento de Jesús, algo que también ocurre en el coqueto y precioso pueblo de Benamahoma, cuyo Belén Viviente está organizado por el Ayuntamiento y colectivos vecinales.

En Espera, localidad también de la provincia de Cádiz, una de las características de su Belén Viviente es que algunas de sus escenas se celebran en los parajes naturales del monte Fatetar y la cueva del Castillo, así como en la calle Santo Cristo. Año tras año va teniendo más aceptación y en los últimos tiempos se han superado los 5.000 visitantes.

Y dentro de la provincia de Cádiz, Jerez no podía faltar en este listado. Aunque quizás no sea tan espectacular como el de las localidades antes mencionadas, el Belén Viviente que organizan los vecinos de San Mateo y los 500 alumnos del colegio San Juan Bosco tiene también su encanto. En este 2016 celebrará su tercera edición en la plaza del Mercado, con cuatro horarios de inicio.

A esta lista de Belenes Vivientes gaditanos hay que añadir igualmente los de Chipiona, Tarifa, Benalup-Casas Viejas , El Gastor y Prado del Rey, de gran interés todos.

Naturalmente hay otros muchos puntos de Andalucía donde los Belenes Vivientes gozan igualmente de gran popularidad por sus cuidados montajes. Considerado como uno de los belenes más populares y representativos de Andalucía, el de Fontanar, aldea perteneciente al municipio jienense de Pozo Alcón, escenifica año tras año el nacimiento del niño Jesús a través de una representación teatral cuyo escenario se dispersa entre las casas encaladas y las cuevas de la Rambla del Fontanar, recreando la Palestina de hace 2000 años con el fin de que el visitante pueda sentirse transportado a aquella trascendental época.

El Belén Viviente de Almayate (Málaga), otra representación teatral y musical del nacimiento de Jesús de singular interés, ofrece al visitante el increíble resultado de mezclar lo viejo con lo nuevo en un espectáculo lleno de magia, música y color. Una realidad que une en un mismo fin a más de 200 personas, entre niños, jóvenes y adultos, todos ellos rebosantes de ilusión y que pretende cada año realzar la cultura y rescatar las tradiciones populares y autóctonas de las tierras de la comarca de la Axarquía. Este Belén Viviente se desarrolla dentro del Colegio Público Juan Paniagua y durante más de dos horas se reviven escenas como la Anunciación del Arcángel San Gabriel, la visita a Isabel y el sueño de José, el mandato del emperador, la entrada en Belén, el nacimiento de Jesús, la adoración de los Reyes Magos y la huida a Egipto.

Mención aparte merece también el Belén Viviente de Beas, en la provincia de Huelva, el nacimiento vivo más antiguo de Andalucía. Su primera edición se remonta a la Navidad de 1970 y viene siendo organizado desde entonces por la Hermandad de Nuestra Señora de los Clarines. Representa tradicionales escenas bíblicas, con los niños y los animales como protagonistas. En Beas se pueden ver muchos oficios y modos de vida de antaño, haciéndose uso de utensilios y otros elementos antiguos en la representación. En cada una de las escenas se muestra algo típico de la forma de vida del pueblo a lo largo de su historia, y en todas ellas se hace uso de artículos domésticos, muebles y utensilios domésticos, herramientas agrícolas, instrumentos para pesar y medir, y máquinas y artilugios de fábricas y de producción artesanal.

El Belén Viviente de Beas representa la principal atracción turística del pueblo y por ello el Ayuntamiento organiza un programa de actividades complementarias al desarrollo del Belén bajo el epígrafe de ‘Beas Vive la Navidad’, en el que se incluyen, entre otras, visitas guiadas, rutas de senderismo, actuaciones musicales, mercadillos, iluminación con velas y fiestas flamencas.

Otra representación de enorme atractivo es la de Corrales, que tiene lugar en la barriada del mismo nombre, en el municipio onubense de Aljaraque. La escenificación abarca un área de más de 3.000 metros cuadrados, donde participan numerosos vecinos de Corrales y de otros núcleos como La Dehesa o Bellavista. Casas, comercios, huertos, talleres, calzadas, antorchas y muchas cosas más componen la escenificación artística que conforma el belén, junto con la puesta en escena de agricultores, panaderos, pescadores o artesanos, dando vida a una representación que cada año gana más adeptos.

Adeptos que también se incrementan año tras año en el anejo motrileño de Los Tablones, donde se vive cada Navidad una intensa jornada gracias a su Belén Viviente. El Nacimiento de Jesús se representa en el paraje de la Cueva del Hornero que hay situado al lado de la ermita y son unos cincuenta los actores que intervienen en dicha representación. Todas las localizaciones del portal viviente están hechas artesanalmente por los propios vecinos, desde el pozo de piedra y barro, hasta las zapatillas de esparto que calzan todos los personajes pasando por el pequeño huerto con sus hortalizas sembradas y el mismísimo arroyo de las lavanderas.