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¿Qué pasa si no abres Facebook durante una semana?

¿Qué pasa si no abres Facebook durante una semana?
  • Un estudio trata de averiguar si el uso de las redes sociales afecta o no a la calidad de vida de las personas

A veces las redes sociales nos absorben por completo. Empezamos a mirar y cuando nos damos cuenta llevamos media hora viendo cómo viven los demás sus vidas, olvidando que teníamos que trabajar, dormir una siesta, estudiar, ir al gimnasio, planchar, ducharnos y en general cualquier actividad que tuviese prioridad hasta el momento en el que hemos entrado a la red social. ¿Qué pasaría entonces si dejásemos de entrar a Facebook durante una semana?

A priori a muchas personas puede parecerle imposible, pero precisamente este reto es el que propuso el experimento de Morten Tromholt, un científico danés, que ha tratado de averiguar si Facebook afecta a nuestra salud subjetiva. Para ello, solicitó que 1.095 personas con cuentas en Facebook evaluaran distintos aspectos de su vida y los dividió en dos grupos, de control y de tratamiento.

El experimento consistía en que los miembros del grupo de control podían acceder a Facebook cuando quisieran, mientras que los miembros del grupo de tratamiento lo tenían totalmente prohibido. Tras transcurrir la semana, Tromholt volvió a cuestionar a ambos grupos acerca de los aspectos de su vida que habían valorado previamente al experimento. Así, comprobó que los participantes del grupo de tratamiento, los que no podían utilizar Facebook, estaban más satisfechos con sus vidas y confesaron haberse sentido menos solitarios y más felices durante esta semana que no tuvieron interacción con la red social.

Este dato, que ha sido publicado como parte de las conclusiones del estudio en el artículo ‘The Facebook Experiment’, permite concluir que en efecto, las redes sociales afectan a la calidad de nuestras vidas, haciéndonos insatisfechos con nuestra vida social, empeorando nuestra concentración y haciéndonos perder el tiempo con mayor asiduidad. Algo que demuestra que “en lugar de concentrarnos en lo que realmente necesitamos, tenemos la triste tendencia de concentrarnos en los asuntos de los demás”, expresaba el especialista.