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¿Te llega en casa la velocidad de Internet que has contratado?

¿Te llega en casa la velocidad de Internet que has contratado?
  • Lanzan una campaña para que las compañías de telefonía tengan la obligación de garantizar información a los consumidores sobre las posibilidades de su conexión a internet

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha lanzado una campaña para que las compañías de telefonía tengan la obligación de garantizar información a los consumidores sobre las posibilidades de su conexión a internet y que la velocidad efectiva sea la que su dispositivo pueda soportar.

En un comunicado, la OCU asegura que España es uno de los países de la UE con mayor número de conexiones a internet, las operadoras compiten sin descanso ofreciendo velocidades cada vez mayores pero el consumidor se queja desde hace tiempo ante las "enormes diferencias" entre la velocidad real que disfruta y la velocidad por la que paga.

Por eso, a través de su plataforma Movilízate, la OCU ha lanzado la iniciativa "Dame la velocidad de pago", con la que los usuarios podrán apoyar la reivindicación aportando datos sobre sus condiciones de conexión real extraídos a través de la herramienta que la organización pone a su disposición.

En concreto, solicita al Ministerio de Industria que modifique la normativa vigente para obligar a las operadoras a informar a los usuarios de las posibilidades de conexión reales antes de contratar y que, una vez contratada, se asegure que el usuario podrá disfrutar como mínimo de un 80 % de la velocidad firmada.

La OCU subraya que no existe ninguna norma que obligue a las operadoras a garantizar un mínimo de velocidad efectiva respecto a la velocidad contratada y solo deben informar de que ésta puede ser menor a lo que se firmó en el contrato.

De esta forma, prosigue la organización, surgen anuncios publicitarios que ofrecen velocidades muy altas pero que no son reales al existir determinados condicionantes que hacen imposible para el operador dar al usuario el ancho de banda ofertado.

Afirma ser consciente de que existen condicionantes que pueden impedir que la velocidad real coincida con la ofertada pero estima "inadmisible" que el usuario no cuente con información sobre cuál es la velocidad que su conexión puede soportar y que no se garantice un alto porcentaje de la misma.