Ideal

Los 6 errores que cometes al hacer café

Los 6 errores que cometes al hacer café
  • Los expertos del sector confirman que se bebe sin azúcar y que la leche debe ser entera

Lo primero que hacen millones de personas en el mundo cuando se levantan por la mañana es hacerse un café. Y es que desde que empezara a comercializarse en Occidente, allá por el siglo XVII, el culto social a esta semilla se ha convertido, casi, en una religión. ¿Qué haríamos los mortales sin este oro negro y líquido que nos despierta y nos hace disfrutar cada mañana como si fuera la última? Sin embargo, la preparación en casa del café dista mucho de lo que nos sirven en muchas cafeterías. ¿Por qué? Aquí unas reglas básicas para hacer un buen café:

1. Elegir un buen café

El café que más consumen los españoles es el conocido como torrefacto o torrado, pero lo que no sabemos es que, durante el tueste, a los granos de ese café se le añade como máximo un 15% de azúcar y esto provoca que sea de menor calidad y que el sabor sea más amargo, según explica 'La Verdad'. El origen de este café se remonta a la posguerra y fue fruto de la escasez, para rebajar la cantidad de granos molidos y conseguir un producto más barato. En la actualidad, la única razón para la comercialización de este tipo de café es que no nos guste el sabor del mejor café del mundo: el natural y 100% arábica.

2. Moler los granos al momento

Este es el error que cometen casi todos los amantes del café: no molerlo. Según los expertos, el café pierde sus propiedades a las dos horas de haber sido molido, por eso hay que molerlo justo antes de ponerlo en la cafetera. El sabor, la textura y el olor del producto molido son los responsables de la calidad del café que nos bebemos. Esta es la razón de que el primer café que hacemos al abrir un paquete nos sepa mucho mejor que el resto: pues envasado al vacío conserva casi todas las propiedades del momento en el que fue molido, pero conforme van pasando los días, pierde su sabor.

3. La importancia de la cafetera

En lugar de prestar atención al producto que compramos, solemos fijarnos más en la cafetera. Pero la máquina no es tan importante como nos hacen creer los vendedores de las grandes superficies de electrodomésticos. Tener una cafetera más cara no implica que el café que se prepare con ella vaya a ser mejor: es más importante elegir un buen café. La elección de la cafetera dependerá del tipo de producto que queramos obtener con ella, ya que cada una está pensada para una elaboración diferente y deberemos escoger la que mejor se adecue a nuestros gustos.

4. La leche entera

Hay muchas formas de tomarse el café. Pero precisamente para aquellos que lo toman con leche va dirigido este consejo: utiliza leche entera. En contra de lo que piensan muchos consumidores, el tipo de leche que utilizamos también es importante, puesto que al añadir leche al café buscamos una emulsión de ambas bebidas que se consigue con la grasa de la leche. Y para auténticos sibaritas: olvídate de las marcas blancas y hazte el cortado con una leche de buena calidad.

5. Sin azúcar

Este mito sí es cierto: el auténtico café es sin azúcar. Los profesionales cafeteros aseguran que, si un café está bien hecho, no será amargo ni hará falta añadirle azúcar. Pero tampoco se trata de demonizar a aquellos que prefieren endulzar esta bebida. En caso de ser imperativo el uso del azúcar, recuerda que siempre tiene que ponerse al final, para que la emulsión sea la correcta.

6. La limpieza de la cafetera

Algo que seguramente no sabías es que cualquier resto de café que pueda quedar en nuestra cafetera contamina la elaboración del siguiente. Por eso es imprescindible, al igual que cuidamos la elección del café y el agua que utilizamos, cuidar también nuestra cafetera. Y cuando hablamos de cuidarla, hablamos de limpiarla a fondo y secarla por completo después de cada uso, porque el secado ayuda, además, a que el café no se humedezca antes de tiempo y conserve todas sus propiedades.

Temas