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¿Qué pasa si la 'hucha' de las pensiones se queda sin dinero?

¿Qué pasa si la 'hucha' de las pensiones se queda sin dinero?
  • El fondo de reserva creado para garantizar el pago de las prestaciones en momentos críticos tiene recursos para apenas un año

La 'hucha' de las pensiones se agota. El fondo de reserva creado para asegurar la viabilidad del sistema público en situaciones críticas tiene apenas dinero para un año, según las estimaciones de déficit de la Seguridad Social enviadas por el Gobierno español a la Comisión Europea.

¿Qué es la 'hucha' de las pensiones?

Un fondo soberano de inversión creado por la Administración central para garantizar el pago de las pensiones en tiempos de crisis o cuando los efectos del paulatino envejecimiento de la población pusiera contra las cuerdas las cuentas de la Seguridad Social. Las prestaciones actuales se pagan con las cotizaciones sociales de los trabajadores y las empresas. La proporción aproximada en España es de dos asalariados por cada pensionista. La 'hucha' trataba de blindar el sistema público con vistas a un escenario en el que, como consecuencia de la pirámide demográfica, los ciudadanos en edad de trabajar se reducirían de forma sustancial, mientras los pensionistas no sólo aumentarían, sino que percibirían las prestaciones durante más años gracias al incremento de la esperanza de vida. Ese momento crítico se produciría en torno a 2023 ó 2025, vaticinaban los expertos a comienzos del presente siglo. Esos cálculos no tenían en cuenta los devastadores efectos de una crisis económica tan aguda como la que ha sufrido España en los últimos años.

¿Cuándo se puso en marcha?

La idea fue lanzada en 1997, con el Gobierno de Aznar, aunque hasta 2000 el fondo no recibió su primera aportación, que rondó los 600 millones de euros. Se estableció una medida de precaución para evitar que se quedara a cero o que se utilizara de golpe y porrazo: solo se podía disponer del equivalente al 3% del gasto anual en pensiones contributivas y su gestión. Ese límite quedó suspendido en 2012 y hasta finales del presente año ante las urgencias derivadas de la crisis y sus consecuencias en los ingresos de la Seguridad Social. La medida solo podrá ser prorrogada con el respaldo de una mayoría de las Cortes Generales.

¿Cómo ha sido su evolución?

Desde 2000, los sucesivos gobiernos han ido aportando distintas cantidades de dinero a ese fondo, que en 2011 -durante el mandato de Zapatero- llegó a alcanzar los 66.000 millones. Ese mismo año, el Ejecutivo recurrió por primera vez a él. Desde entonces ha sido utilizado de forma repetida al resentirse de forma seria la recaudación de la Seguridad Social por el desplome del empleo (también por la reducción de los salarios, de cuya cuantía depende las cotizaciones sociales), mientras los gastos del sistema crecían de forma imparable por el envejecimiento de la población. El fondo de reserva ha sido empleado, sobre todo, para abonar las pagas extras de junio y Navidad. Ahora ronda los 24.000 millones. Con el déficit previsto en la Seguridad Social para este ejercicio y el próximo -19.000 y 16.000 millones, según las cifras enviadas por el Gobierno a Bruselas-, la 'hucha' tiene recursos para poco más de un año si se usa a un ritmo similar al del pasado reciente.

¿Cuál es la factura de las pensiones?

La Seguridad Social gasta en torno a 8.500 millones de euros mensuales en pagar las prestaciones contributivas, que rozan los 9,5 millones en España. Esa cantidad se dobla en junio y diciembre, con las pagas extraordinarias. Las pensiones se financian con las cotizaciones sociales, cuya recaudación está directamente relacionada con la marcha del empleo. Por tanto, la 'hucha', incluso en sus momentos más boyantes, ha tenido recursos para financiar apenas el pago de las pensiones durante ocho meses.

¿Qué pasa si la 'hucha' se queda sin fondos?

El Gobierno de turno debería habilitar mecanismos para financiar el déficit de la Seguridad Social a través de los Presupuestos o de otros procedimientos extraordinarios si, en un determinado momento, necesitara dinero adicional para pagar las pensiones. Todos los partidos son conscientes de la urgencia de revisar la actual financiación del sistema. El Ejecutivo del PP está abierto a pagar las prestaciones de viudedad y orfandad a través de las Cuentas del Estado, lo que daría un alivio (pequeño) al sistema, aunque entiende que la prioridad es generar empleo y llegar a los 20 millones de cotizantes a la Seguridad Social (ahora son 17,7 millones) como fórmula para llenar de nuevo la 'hucha'. El PSOE ha planteado la creación de un impuesto específico (o un recargo fiscal) de forma temporal, una opción que es vista con buenos ojos por Podemos. Descartada una reforma radical que endurezca el acceso a las prestaciones o reduzca drásticamente su cuantía, expertos en la materia creen inevitable el recurso a los Presupuestos o a un tributo finalista para garantizar la viabilidad económica del régimen.