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España es el país desarrollado donde más creció la brecha entre ricos y pobres durante la crisis

Desempleados hacen cola en una oficina del INEM de Madrid.
Desempleados hacen cola en una oficina del INEM de Madrid. / Reuters
  • La radiografía de la OCDE indica que los niños y jóvenes pobres superan el 20% y que el abandono escolar y los 'nini' siguen en tasas altísimas pese a atenuarse

España es el país desarrollado donde más creció durante la crisis económica, entre 2007 y 2014, la brecha entre los que ingresan más dinero por salarios o rentas y los que menos ganan, según el 'Panorama de la sociedad 2016', el informe sobre indicadores de bienestar que cada dos años elabora la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Este organismo internacional, del que forman parte los 35 países más desarrollados del planeta, concluye que la diferencia entre los ingresos de los españoles en esos siete años, contados antes del pago de impuestos o de la recepción de prestaciones sociales, en términos de mercado, aumentó su brecha en 7,5 puntos, cuando la distancia media que se abrió en igual tiempo en los países de la OCDE fue de 1,2 puntos.

La explicación del organismo para el gran crecimiento de la desigualdad en España es "la enorme destrucción de empleos que hubo durante la crisis" y, en especial, la destrucción de la mitad del empleo juvenil existente en 2007. Sin embargo, y como contrapunto, indica que gracias "al importante rol jugado por los impuestos y la protección social en la atenuación de los efectos de la crisis", la desigualdad en los ingresos realmente disponibles por las familias españolas creció mucho menos en ese período, en concreto 2,2 puntos.

La radiografía que la OCDE dibuja de los destrozos de la crisis en la sociedad española indica que son los jóvenes con los que más cebó, como lo demuestran los indicadores de paro, pobreza relativa, las tasas de abandono escolar, la enorme tardanza en tener el primer hijo, y el aún enorme porcentaje de 'ninis' que subsiste (los españoles de entre 15 y 29 años que ni trabajan, ni estudian ni reciben formación alguna).

El informe señala que la pobreza relativa de la población, la que contabiliza a los que manejan menos de la mitad del ingreso medio, abarcaba en 2014 al 16% de los españoles, dos puntos más que en 2005 y cinco puntos por encima de la media de la OCDE. Pero esas cifras adquiren tintes muy preocupantes cuando se reparten por grupos de edad. La pobreza relativa engloba al 23% de los menores de 17 años y al 20,1% de los que no pasan de los 25, unos diez puntos por encima de la media de los países desarrollados. Esta lacra, en cambio, solo afecta al 5,5% de los mayores de 65. Así, la brecha de pobreza entre jóvenes y jubilados -casí 18 puntos- es también la más alta de toda la OCDE. El informe añade que la pobreza en España, además de en los más jóvenes, se ha cebado en los siete años de la crisis en los hogares más humildes, donde creció 9,2 puntos, el segundo alza más importante de los países analizados salvo Grecia.

El análisis certifica que los 'nini' han comenzado a reducirse en España en 2015, al tener el registro más bajo desde 2009 y bajar tres puntos en un año, pero aún representan un gran problema y el 23% de los jóvenes. Se trata de una proporción enorme, ocho puntos por encima de la media de los países desarrollados, con un repunte significativo entre los jóvenes nacidos fuera del país, que ni estudian ni trabajan en un 32%.

Esta dato también hay que vincularlo con la altísima tasa de abandono escolar española, la que mide los jóvenes de entre 25 y 34 años que no terminaron la educación secundaria obligatoria, un 34% de la franja de edad, 18 puntos por encima de la media de la OCDE. La tasa, pese a todo, ha registrado un reducción importante en el último quinquenio, gracias a la inclusión de muchos de los afectados en programas de capacitación y formación, pero aún así en los hombres menores de 34 años llega al 39%, 21 puntos por encima de la media de países radiografiados.

Pocos hijos y tarde

Los grandes problemas económicos y de empleo que sufren los jóvenes españoles, que en muchos casos les obliga a postergar los planes de formar una familia, están también, según el informe, tras otro dato demográfico peligroso. España es el cuarto país de la OCDE, tras Corea, Italia y Suiza, donde las mujeres tienen su primer hijo con mayor edad. Entre 1995 y 2014 la maternidad se retrasó de los 28,4 años a los 30,6. La tasa de fertilidad, por su parte, ha mejorado algo, pero continúa como la quinta más baja de las investigadas. En los mismos 19 años citados, en España mejoró de1,17 hijos por mujer a 1,32, pero la media de la OCDE es de 1,68.

Frente a tal cascada de malos indicadores sociales, el informe destaca dos elementos positivos en los que España es puntera. El primero, la esperanza de vida, fijada en 83,3 años en 2014, junto a Japón y Suiza el mejor dato de los países desarrollados. En segundo lugar, define a España como un país con "sólidas redes sociales". Junto a Islandia, Finlandia y Eslovenia es el estado de la OCDE donde la mayoría de la población coincide en que puede contar en la adversidad con la ayuda de amigos y familiares, sensación que declara el 98% del colectivo joven.