Ideal

8 errores que cometemos al hacer café

8 errores que cometemos al hacer café
  • Los especialistas hablan que un 90 por ciento de los consumidores han adoptado vicios que merman sus propiedades | En España, el 80 por ciento de los mayores de edad toman la segunda bebida más consumida del mundo

Un estudio del Centro de Información Café y Salud (CICAS) asevera que el 80 por ciento de los mayores de edad en España toman café a diario, pero lo hace mal o de mala calidad. Así lo reconoce el Instituto Español del café que apuntan a un 90 por ciento de los consumidores que carecen de conocimientos mínimos de lo que están tomando. “Existe una flagrante falta de cultura y conocimiento sobre el café. Por eso se consume tanto de mala calidad”, aseguran los expertos. De hecho, existen ocho errores que así lo demuestran.

Así lo recoge ‘El País’ donde se hace referencia a equivocaciones en la preparación y desvela los vicios asentados en materias de café, la segunda bebida más consumida del mundo.

1- No hervir el agua con el filtro puesto: Según David López, especialista en café de calidad, asegura que en primer lugar hay que llenar el depósito de agua hasta la válvula, ponerlo al fuego y dejarlo hasta que hierva. Ahí se colocará el filtro con cuidado y lo llenaremos de café hasta el borde sin aplastar. Se enrosca la parte de arriba y dejamos la tapa abierta hasta que empiece a salir el café.

2- Dejar la tapa abierta: López aclara que su función no es otra que la de seguridad. No aporta sabor al café, sino que lo limita. “El truco es dejar la tapa abierta y con el fuego muy bajo. Hay que taparlo cuando empiece a salir el café. Así ganará en sabor.

3- Dignificar el ‘aguachirri’: No por ser más fuerte el café es mejor. Es un error. Hay que rebajarlo.

4- Café en cápsula bueno, pero más caro y no tiene por qué ser mejor.

5- Empleo del molinillo: Aunque pueda resultar algo costoso las propiedades se mantienen en mayor medida. Se recomienda moler justo antes de hacer el café. Si se guarda, pierde aroma y sabor.

6- Temperatura ideal, 60 grados. Así lo recomienda Fructuoso Sanz quien recuerda que “de la cafetera sale a unos 65 y en la taza se queda a unos 55”.

7- Ni azúcar, ni leche: A sabiendas de lo amargo que puede resultar, el buen cafetero que quiere disfrutar de un café suprime cualquier sustancia. El azúcar puede paliar el amargor y la leche “es una forma respetable y agradable” pero no hacen más que mitigar la propiedad del café.

8- Tomar un café, distinto a tomar café: Se debe diferenciar entre café arábica y robusta. La segunda, según Timur Dudkin, formador de catadores y tostadores en el Instituto Nacional del Café, “es una especie botánica con el doble de cafeína y de ácidos clorogénicos que le dan un sabor más amargo”. Por tanto, si buscas alguno más suave, elige arábica. Y ¿cómo se sabe cuál es cada uno? Simplemente mirando en el envase.