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Adiós al dúo 'Brangelina' entre drogas, alcohol y problemas de ira

Adiós al dúo 'Brangelina' entre drogas, alcohol y problemas de ira
  • Angelina Jolie le pide el divorcio a Brad Pitt, le quiere lejos de sus seis hijos por su adicción

Si Brad Pitt y Angelina Jolie eran el ejemplo de estabilidad matrimonial en Hollywood, va a resultar que la familia sigue cotizando a la baja en los altares de la Meca cinematográfica. Apenas dos años ha durado el matrimonio que parecía representar a la mejor factoría de hacer compatible el dinero y la fama con una ‘happy family’ de seis retoños. En su favor hay que reconocer que han logrado ‘navegar’ 12 años juntos , luchando contra viento y marea y contra las tempestades de la prensa rosa que siempre parecía encontrar un vía de agua (infidelidad por aquí, desaire por allá...) en la invulnerable quilla de ‘Brangelina’, como se conocía a la sociedad de gananciales de ambos actores.

Llevaban juntos desde 2004 cuando se conocieron en el rodaje de ‘Mr. and Mrs. Smith’. Un flechazo que le obligó a él a hacer malabares para cerrar su entonces todavía vigente matrimonio con Jennifer Aniston. Ella por su parte, aún tenía reciente su divorcio con Billy Bob Thornton en 2003. Cuando se enamoraron acumulaban entre ambos tres matrimonios que nunca superaron el listón de los cinco años de convivencia.

Durante 10 años supieron sortear a la ñoña y bienpensante sociedad americana negándose a pasar por el altar. Mientras acumulaban hijos naturales y adoptados, sus evasivas al ‘Sí, quiero’ oscilaban entre «no estamos en contra de casarnos, pero es como si ya estuviéramos porque los niños son un compromiso de por vida» (Angelina, 41 años) y «estamos recibiendo mucha presión de los niños. Nosotros algún día lo haremos» (Brad, 52). Y finalmente lo hicieron y por sorpresa en agosto de 2014 en su castillo de Miraval en el sur de Francia.

Pero todo saltó por los aires ayer, aunque un juez tiene la petición de divorcio de Angelina desde el 15 de septiembre. Ni matrimonio idílico, ni modelo de padres entregados. Jolie, según desveló en exclusiva el portal ‘TMZ’ (que también adelantó en su día la muerte de Michael Jackson o la separación de Antonio Banderas), ha presentado una demoledora petición de divorcio por «diferencias irreconciliables». Su abogada Laura Wasser, la ‘reina’ de las separaciones hollywoodienses, exige para ella la custodia física de sus seis hijos (tres de la pareja, el resto adoptados). El también letrado y representante de la actriz, Robert Offer, dijo de forma escueta que la decisión «fue tomada pensando en el bienestar de la familia» e insistió en que «ella no emitirá ningún comentario», además de insistir en los rituales mantras para estos casos respecto al «respeto y privacidad». En cambio, en el entorno de Brad Pitt todavía no ha ‘respirado’ nadie.

Aunque el matrimonio se dejó ver juntos compartiendo un desayuno con dos de sus hijos en Wet Hollywood en julio, la prensa anglosajona lo relaciona con un ‘paripé’ para acallar los rumores sobre su incipiente separación. De hecho ya llevaban varios meses con vidas separadas y, cuando la actriz ha decidido dar el paso, lo ha hecho a por todas.

Ella no quiere ni en pintura que su ya expareja comparta el día a día con los niños (con edades entre 8 y 15 años) ya que está «extremadamente molesta» con la educación paterna que está recibiendo la prole. El dúo tuvo a su primera hija biológica, Shiloh Nouvel, en 2006. Después nacieron los gemelos, Vivienne y Knox, en 2008. El clan se completa con Maddox, Zahara y Pax, adoptados por ella y posteriormente reconocidos por su marido. Este compromiso parecía ser el sello definitivo de una unión a prueba de todo. «El día que firmó los papeles de adopción (de Zahara y Maddox) supe que estábamos unidos para el resto de nuestras vidas», se engañó a sí misma en público la megaestrella.

Las personas cercanas han admitido que Angelina está «harta» de que su marido consuma marihuana, alcohol, y de sus accesos de ira. Todo ello «se ha convertido en peligroso para los niños», afirman desde el entorno de la hija del también actor John Voight. «Ella ha dicho que Pitt tendrá oportunidad de visitar a los niños. Aunque hay un punto importante a destacar, y es que no quiere compartir la custodia de sus hijos con él», asegura la web TMZ.

¿Infidelidad en España?

Convertida en pasto de todo tipo de especulaciones, los escudriñadores de los pormenores de esta pareja han avanzado otra teoría mucho más ‘cinematográfica’ sobre los motivos reales de la ruptura. En 2015, ambos decidieron volver a trabajar juntos por segunda vez y se embarcaron en el rodaje de ‘Frente al mar’, una película producida, protagonizada y dirigida por ellos mismos.

Es una lánguida historia que sitúa en Malta el final de una pareja infeliz, disuelta en su propio tedio vital a pesar de tenerlo todo. Cuando escribió el guion, Jolie reconoció que «fue duro» y que salió del rodaje «muy preocupada por su matrimonio». Siempre reacios a hablar de sí mismos ‘Frente al mar’ abrió las compuertas de sus confesiones públicas. Entre ellas, la actriz dijo que «fue nuestra manera de ponernos a prueba a nosotros mismos. Sabíamos que, si podíamos salir de esto, saldríamos aún más fuertes y felices. Y lo hicimos». Pero también dijo que «Brad nunca ha visto cómo soy cuando me ha dejado después de una de nuestras peleas». Ahora ya lo tendrá más claro.

El argumento hollywoodiense de este final se completaría con los rumores sobre los «celos patológicos» de Angelina por la química que se percibe, dentro y fuera de la pantalla, entre su ya casi exmarido y la actriz francesa Marion Cotillard. Ambos protagonizan ‘Aliados’, una historia de amor que dirige Rober Zemeckis que se estrenará en noviembre y en la que dan vida a un matrimonio que lucha en la Resistencia durante la II Guerra Mundial. Entre otros escenarios, la película está rodada en Gran Canaria, donde Cotillard y Pitt coincidieron el pasado mes de mayo. Las sospechas femeninas alcanzarían incluso a Lizzy Caplan, que también trabaja en el filme.

Pero Jolie ha necesitado poco para recomponer el gesto y ponerse manos a la obra para finiquitar el ‘negocio’ familiar. De entrada y a pesar de esos celos, ha hecho saber que en esta ruptura no hay terceras personas y que no pedirá ningún tipo de mantenimiento económico a su cónyuge. «Lo que no te mata, te hace más fuerte», ha comentado a personas de su entorno. Tal vez lo hace para despejar el campo de juego, en el que ahora se decidirá una compleja timba judicial para repartir la fortuna que han amasado juntos.

De todas formas, a la amplia experiencia de sus letrados, que negociaron antes rupturas tan sonadas como la de Antonio Banderas y Melanie Griffith o la de Johnny Deep y Amber Heard, se une el concepto ‘empresarial’ con el que tanto Brad Pitt como Angelina Jolie construyeron su matrimonio.

El precontrato nupcial que firmaron antes de su boda estableció que, en caso de separación, ella tendría derecho a pasar más tiempo con sus hijos que él. Y que los derechos del marido se reducirían a cero si la ruptura fuera por una infidelidad. El documento dejó claro que solo se repartirían el dinero generado durante la duración del matrimonio (agosto de 2014) y que cada uno conservaría sus fortunas previas por separado (185 millones ella, unos 240 él). En el precontrato también se establecen partidas solidarias para la lucha contra el cáncer, lacra contra la que la intérprete está muy sensibilizada (se hizo una doble mastectomía de pecho y la extirpación de ovarios hace unos años por su alto riesgo de padecer tumores hereditarios). Al parecer estas cláusulas fueron redactadas por el propio Brad Pitt.

El naufragio de los ‘Brangelina’, para muchos la monarquía del celuloide, se une a los de otras estrellas como Tom Cruise, con lo que Hollywood tendrá que seguir buscando para encontrar otra pareja que encarne su ‘fábrica de sueños’.