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Una mujer, obligada a devolver una ayuda para parados por cobrar el 'sueldo de Nescafé'

Imagen de archivo de una oficina de empleo.
Imagen de archivo de una oficina de empleo. / Reuters
  • Solicitó la ayuda especial para mayores de 52 años y, aunque informó de que estaba percibiendo el dinero del premio, el Estado le concedió el subsidio. Ahora le exige su devolución

Se quedó en paro casi al mismo tiempo que la suerte le sonreía. Ángela de S., que en la actualidad tiene 65 años, consiguió el premio del 'sueldo para toda la vida' de Nescafé en 2008, por el que empezó a percibir 1.520 euros al mes -menos impuestos-.

Al mismo tiempo, recibió durante casi un año el subsidio por desempleo y, una vez que se le agotó, solicitó la ayuda especial para personas mayores de 52 años y el Estado le reconoció este derecho, a pesar de que la mujer hizo constar que estaba percibiendo el 'sueldo para toda la vida' de Nescafé y, por lo tanto, su renta anual estaba por encima del límite legal para poder recibir una ayuda estatal de ese tipo.

¿Cuándo la Administración se dio cuenta del error? Cuando Ángela de S. presentó en 2014 su declaración de la renta para continuar percibiendo el citado subsidio. Nuevamente, adjuntaba la documentación del 'sueldo vitalicio', pero, en esta ocasión, el Estado se percató del fallo y no solo le quitó la ayuda para mayores de 52 años, sino que le exigió el pago de lo cobrado incorrectamente los últimos cuatro años.

La mujer solicitó entonces no tener que devolver el importe íntegro que asciende a 17.054 euros o, como mucho, los tres últimos meses del subsidio especial. Sin embargo, un Juzgado de lo Social de Palma ya había dictaminado en su momento que debía devolver el dinero percibido en los últimos cuatro años. Una sentencia que el Tribunal Superior de Justicia de las Islas Baleares ha confirmado ahora. Y aunque en el fallo se reconoce que la mujer actuó de buena fe al informar en todo momento de que estaba percibiendo un sueldo por el premio de Nescafé y de que todo se debía a un error de la Administración, al final los platos rotos los tiene que pagar Ángela de S.