Ideal

6 señales que te dicen que NO debes entrar a ese restaurante

La Churrería, el peor restaurante de España según los usuarios de Tripadvisor
La Churrería, el peor restaurante de España según los usuarios de Tripadvisor
  • El portal ‘Cocinatis’ facilita una serie de rasgos que identifican a un establecimiento con problemas de servicio

En ocasiones, tomar la decisión de sentarse en uno u otro restaurante para almorzar en compañía de alguien, o en solitario, según se prefiera, puede generar ciertos quebraderos de cabeza. Establecer el porqué de éste sí y éste no en ocasiones puede plantear ciertos dilemas. Sin embargo, existen rasgos diferenciales que podrían agilizar la decisión. Y es que hay formas para saber si el restaurante en el que te encuentras es bueno o malo. Aquí te facilitamos siete rasgos característicos que destaca el portal ‘Cocinatis’.

Todo parte de la agudeza visual de cada cliente. Echar un vistazo detenidamente puede ahorrar alguna situación embarazosa en un establecimiento público. Debes fijarte en tres aspectos -los tres primeros- y si te decantas finalmente, y quieres continuar la valoración, analiza los restantes:

1- Si está vacío en hora punta: Se suele desconfiar de un negocio donde apenas hay gente en especial cuando su ubicación es en una zona concurrida y en hora punta.

2- Si no hay autóctonos: Fíjate en la clientela. Los lugares más visitados por gente propia de la zona, describen un punto donde puedes quedar satisfecho. El extranjero suele ser carne de estafa y en muchas ocasiones, no siempre, suelen llegar desinformados.

3- La suciedad: Cualquier aspecto descuidado también plantea cómo puede funcionar este establecimiento en la cocina. Si se mantiene impecable el entorno es por la pretensión a agradar desde un primer momento. En ese caso, la cocina promete.

4- Carta con demasiadas cosas: Cuanta más variedad a elegir haya en la carta, la posibilidad de acierto se incrementa, pero es para desconfiar si en un restaurante sirven paella, pizza, comida oriental, carnes, pescados y arroces... Quien mucho abarca, poco aprieta.

5- La amabilidad del servicio: El ir a comer a un restaurante equivale a un momento de relajación en compañía de alguien en particular, por lo que un ambiente hostil podría enturbiarlo. Es síntoma de estrés.

6- La comida llega a la mesa demasiado rápido: Como es lógico, en un establecimiento donde hay cierto número de clientes, se hace difícil satisfacer a todos al máximo con alimentos cocinados de primera mano. Sin embargo, el hecho de poner el plato de forma apresurada sobre la mesa deriva en el pensamiento de que pueda llevar hecho desde horas hasta días. Quién sabe. De igual forma sucede con los postres, por las reticencias a los precocinados o congelados.