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«Le escribo esta carta para pedirle ayuda, mis hijos y yo sufrimos violencia doméstica»

Carta original que escribió la víctima para pedir auxilio.
Carta original que escribió la víctima para pedir auxilio. / SUR.
  • «No puedo denunciarlo porque estoy todo el tiempo con él», relata la mujer en la misiva que escondió en los deberes de su hijo con la esperanza de que su maestra del colegio de Benalmádena la viera

«Le escribo esta carta para pedirle ayuda. Estamos mis hijos y yo sobre todo sufriendo violencia doméstica por parte de mi esposo». Así empieza la misiva que una mujer supuestamente maltratada escondió en el cuaderno de deberes de su hijo con la esperanza de que su maestra la encontrara. La profesora, a la que se dirige por su nombre, escuchó su grito desesperado de socorro y avisó a la policía, que detuvo al marido.

En la carta, a la que ha tenido acceso SUR, la mujer escribe de su puño y letra que se siente encarcelada por su esposo. La pareja, que lleva 16 años de relación y 13 de matrimonio, se instaló con sus dos hijos en Benalmádena el 16 de diciembre de 2015, adonde llegaron procedentes de Inglaterra. «No puedo denunciarlo porque estoy todo el tiempo con él y no me deja por supuesto que haga la denuncia y me esconde la llave cuando sospecha que puedo hacerlo», relata la madre del alumno a la profesora. «En Uruguay –de donde la pareja es oriunda– nunca pude hacer la denuncia porque en una sociedad machista es inútil hacerlo». La mujer termina diciéndole a la maestra que no sabe dónde dirigirse y que teme por ella y por sus hijos ante las «represalias» que su marido pueda tomar.

La misiva llegó a las manos de la docente el 18 de abril, un día después de que la víctima la escribiera. A las 10.30 horas, la comisaría de Torremolinos-Benalmádena recibió una llamada del centro escolar alertando de su contenido. Agentes de la Unidad de Familia y Mujer (UFAM) se desplazaron al colegio para entrevistarse con la profesora. Allí pudieron comprobar que los niños, de 5 y 8 años, no presentaban signos aparentes de estar sufriendo malos tratos.

Los policías idearon un plan. Con ayuda de los maestros, convocaron a la pareja a una tutoría y se las ingeniaron para quedarse a solas con ella. No dudó en contarles el calvario que, supuestamente, estaba viviendo. Según declaró, fue víctima de malos tratos prácticamente desde el inicio de la relación. Al principio, dijo, sólo fueron psicológicos, con insultos y vejaciones; más tarde llegarían las agresiones físicas, según su versión. Ambos estaban desempleados. Ella encontró un trabajo, pero sólo le duró cinco días por los celos de su marido. La mujer explicó a los agentes que su esposo le controlaba el acceso a redes sociales y al correo electrónico, por lo que decidió escribir una nota y enviársela a la «seño» de su hijo.

Ante sus manifestaciones, la policía detuvo a su marido, que tiene 52 años. Su versión es radicalmente opuesta. El hombre aseguró en su declaración que nunca pegó a su mujer, aunque sí admitió que la cogió del brazo –de ahí el moratón que ella presenta– porque pensaba que iba a hacer una locura, temiendo por su vida. Insistió en que quiere muchísimo a sus hijos, que siempre ha cuidado de ellos y que nunca la tuvo secuestrada, como sostiene la denunciante.

Una vida normal

Consultado al respecto, el abogado José Ignacio Francés, que asiste al investigado y que mostró su disconformidad con la difusión del contenido de la carta, aseguró tener pruebas que acreditan que ella no estaba retenida y que hacía una vida completamente normal. Según explicó, están recopilando numerosos mensajes de WhatsApp intercambiados entre la pareja que probarían este extremo y que, a juicio del letrado, demostrarían que ella pudo haber denunciado en cualquier momento y lugar.

Al día siguiente de su detención, el sospechoso fue puesto a disposición de la autoridad judicial, que lo dejó en libertad, pero le impuso un control telemático y dictó una orden de protección para la víctima.