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¿Para qué sirve un notario?

Salvador Torres Ruiz, vicepresidente del Consejo Notarial .
Salvador Torres Ruiz, vicepresidente del Consejo Notarial . / GONZÁLEZ MOLERO
  • Son funcionarios públicos que nos evitan llegar a los tribunales; también luchan contra la estafa y el blanqueo de capital, y aportan pruebas que se usan en los casos de corrupción

A un notario se le encuentra de testigo en la firma de contratos, traspasos de propiedad de viviendas, herencias, pero también pueden certificar el envío de un whatsapp, luchan contra el blanqueo de capitales y las estafas y prestan asesoramiento de manera gratuita.

Salvador Torres Ruiz, vicepresidente del Consejo Notarial y decano del Colegio de Notarios de Andalucía, explica a Ideal.es las funciones de su profesión. “La mayoría de la gente ignora nuestra función hasta que nos utiliza”, afirma.

A diferencia de abogados y asesores, los notarios son funcionarios públicos que acceden al cargo por oposición. En ellos reside la ‘fe pública’, por la cual constatan que los documentos que firman son conformes a la ley y los acuerdos que presencian se hacen de manera libre y consciente.

¿Donde encontramos a un notario? Cuando se conforma una sociedad para un negocio nuevo, al otorgar capitulaciones matrimoniales, o poderes para actuar en nombre de otra persona, en en herencias -si hay traspaso de fincas es obligatoria su presencia para certificarlo en el Registro-, también en compraventas y en los contratos de pólizas bancarias.

En los últimos tiempos, Torres Ruiz señala que la función notarial se aprecia mucho en las actas. Si un inquilino toma una foto, por ejemplo de una gotera en su piso, necesita que un notario certifique el día y el lugar donde se tomó, de lo contrario no tiene validez legal.

Lo mismo sirve para las nuevas tecnologías, un notario puede hacer un acta del contenido de una página web, de un correo electrónico o un mensaje de móvil.

Los cambios sociales y económicos han provocado que en España caigan su carga de trabajo en el traspaso de propiedad de viviendas, por ejemplo. Sin embargo, por otra parte, han aumentado los traspasos preventivos de poderes, que suelen realizar personas de edad avanzada antes de sufrir alzheimer o demencia senil.

Los notarios, explica el decano, también son escudos contra la corrupción. “Muchas de las pruebas que se usan en los casos que salen a la luz son aportadas por notarios”. Están implicados en la lucha contra la estafa y el blanqueo de capitales. Desde hace 10 años existe un órgano centralizado a tal efecto. En los traspasos de fincas, por ejemplo, existe la seguridad de que se comprueba en el registro antes de aprobar la operación. Sin embargo, Torres Ruiz reconoce que no siempre es fácil detectar los grandes casos de corrupción “ya que no se ven de manera individual, hay que cruzar muchos datos y en ocasiones nos encontramos con barreras como las operaciones de capital extranjero”.

Otras funciones tendrán en el futuro, si la reforma que ahora se encuentra en las Cortes Generales termina de aprobarse. Los notarios podrán casar, hacer subastas, consignar pagos de deudas, declaraciones de herederos. También tendrán potestad para ejercer jurisdicciones voluntarias en expedientes donde solo hay una parte, esto es, en caso de que una persona quiera constatar un derecho, sin que haya otra persona que se lo discuta, podrá acudir a un notario.

La mayoría de funciones de un notario están encaminadas a no tener que pasar por el juzgado. En palabras de Torres Ruiz, “el sistema de notariado dota de seguridad jurídica a las personas antes de acudir a los pleitos. En los países de tradición anglosajona, donde no existe esta figura, se acude mucho más a los tribunales para pleitear.” Como dijo el regeneracionista Joaquín Costa: “Notaría abierta, juzgado cerrado”.

La institución del notario encuentra sus primeros antecedentes en el derecho romano y aparece como tal en España bajo el reinado de Alfonso X. Desde entonces, ocho siglos contemplan esta profesión, presente en la Europa continental, exportada a los países latinoamericanos y antiguas colonias francesas, también desde finales del siglo XX a países asiáticos.