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Reclaman a la familia de un niño dependiente muerto que devuelva una subvención

  • Su familia destinó la ayuda recibida de la Junta de Castilla-La Mancha a pagar la incineración del pequeño

Las leyes existen para ser cumplidas pero, a veces, podrían ser más flexibles. Es la reflexión que hace la familia de Jomián, un niño inmigrante con un grado de dependencia del cien por cien que falleció en marzo y a quien la Junta de Castilla-La Mancha exige ahora que devuelva una subvención de 2.700 euros porque destinó el dinero a otro fin.

En concreto, la ayuda de la Junta debería haber servido para comprar una silla de ruedas especial. Sin embargo, Jomián, que vivía con un solo pulmón y estaba seriamente dañado por escoliosis, falleció a la edad de 13 años y antes de que su familia adquiriera la silla. Fue entonces cuando decidieron destinar ese dinero a pagar la incineración del niño. Varios meses más tarde, la Consejería de Sanidad le reclama ese dinero porque las ayudas contempladas en la Ley de Dependencia son finalistas y no pueden hacerse excepciones.

Para el presidente de la Plataforma en Defensa de la Ley de Dependencia en Castilla-La Mancha, José Luis Gómez Ocaña, "el Gobierno regional debería paralizar la reclamación de esa cantidad porque estamos ante un caso singular ya que su madre no tuvo más remedio que utilizar ese dinero al cobrar apenas 600 euros al mes". En la misma línea se expresó Fernando Mora, portavoz de Sanidad en el PSOE castellano-manchego, para quien "este caso es triste, inmoral, indecente y raya lo inaudito". "El Gobierno de Cospedal debe rectificar esta decisión tomada desde la frialdad", añadió el portavoz socialista.

Fuentes de la Consejería de Sanidad indicaron, por su parte, que la Junta ha hecho un "esfuerzo muy grande" con la familia de Jomián, que no tenía residencia en España, y que el desconocimiento de la ley no exime de su cumplimiento".