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El nuevo recorte a las renovables podría aumentar el precio de la luz

Aerogeneradores comparten paisaje con torres de alta tensión / AFP
  • Diez grandes empresas controlan la mayor parte de la industria eólica, que ahora ven cómo se recorta su margen de ganancia, por lo que podrían aplicar subidas en los próximos meses

El martes pasado se publicaba en el BOE el Real Decreto 413/2014, o lo que es lo mismo, lo que los defensores de las energías limpias consideran un auténtico hachazo. No es para menos, ya que se calcula que el recorte a las productoras de energías renovables llegará unos 1700 millones al año. El dinero que va destinado a estas empresas se calculará por las emisiones del Tesoro a diez años más 300 puntos básicos, que se traduce en una rentabilidad del 7,39 por ciento, una cifra muy inferior a la que obtenía hace unos años esta industria ecológica.

Este recorte del Gobierno de Mariano Rajoy ha hecho que los productores de energías renovables anuncien movilizaciones, como la que se llevará a cabo el 21 de junio, y acciones legales, como las que promoverán las grandes empresas del sector. La Unión Española Fotovoltaica (UNEF), que representa el 85% de la potencia fotovoltaica instalada en España, también ha anunciado que recurrirá la reforma del sector eléctrico aprobada por el Gobierno. También la Asociación Empresarial Eólica (AEE) recurrirá la ley "con todas sus fuerzas y en todas las instancias" posibles, según su presidente, José López-Tafall. Para el dirigente de la asociación, la norma es "injustificada en sus planteamientos y desproporcionada en sus efectos". La Comisión Europea no se queda atrás y ha anunciado que estudiará la norma, ya que según el responsable de Políticas de la Unidad de Renovables de la Comisión Europea, Antonio López-Nicolás, los cambios retroactivos en los mecanismos de apoyo a las renovables "pueden afectar de forma muy clara al clima de inversión". López-Nicolás también ha asegurado que la Comisión "evaluará" la normativa y "emprenderá acciones" en el caso de que contravenga los objetivos medioambientales de la Unión Europea.

Aunque la nueva norma es un varapalo para el sector, también puede resultar muy inconveniente para el consumidor final, ya que podría afectar al precio de la tarifa de la luz. Desde el pasado año, la energía eólica se ha situado como la fuente principal de generación eléctrica en nuestro país. Es la energía más rentable a largo plazo, ya que una vez instalados los parques eólicos, solo hay que invertir dinero en su mantenimiento. Una muestra de esa rentabilidad es que las grandes empresas llevan años invirtiendo en este sector antes de hacerlo en la energía solar. Según un estudio reciente, diez grandes empresas se reparten el 70 por ciento de los parques eólicos. Algunas de esas grandes empresas son las que generan más electricidad con otros sistemas, por lo que al freno a las renovables tienen que sumar el rechazo del Gobierno a la subasta a finales de 2013.

Así, las grandes empresas generadoras de electricidad encuentran cada vez menos margen de ganancia, lo que puede ocasionar que todas se pongan de acuerdo para incrementar el coste que cobran al consumidor final, ya que el Gobierno está más preocupado en este momento por reducir la parte de los impuestos, un porcentaje demasiado alto y que aparece detallado en las facturas gracias a las empresas eléctricas.