Ideal

La 'familia FADI' se deja la piel a pie de pista

Carolina Ruiz y José Manuel Huertas charlan durante la final de esquí cross, ayer.
Carolina Ruiz y José Manuel Huertas charlan durante la final de esquí cross, ayer. / A. MOLINA
  • Un total de 150 voluntarios han colaborado en todas las facetas, entre las que estaba también coordinar los servicios médicos

Cuatro años ha estado la Federación Andaluz de Deportes de Invierno (FADI) preparando su trabajo en los Campeonatos del Mundo de Freestyle y Snowboard Sierra Nevada 2017 que concluyen hoy a mediodía. Cuatro años en los que el mayor evento que ha acogido la estación en veinte años ha sido el principal objetivo de la institución andaluza con sede en Granada –que no el único–. Aunque la Federación Internacional de Esquí (FIS) y la Federación Española de Deportes de Invierno (RFEDI) son las máximas responsables en la organización de este tipo de campeonatos, en el caso de España, las federaciones territoriales juegan un importante papel en la organización de la parte técnica de la distintas pruebas, una labor ardua que supone movilizar a una ingente cantidad de personas.

Solo a pie de pista, en cada una de las distintas competiciones, ha habido en torno de 40 personas coordinadas por la FADI. A eso se han sumado unos 150 voluntarios que han colaborado en las tareas durante las dos semanas. Al inicio la cifra fue de 400, pero con el paso de los días muchos, como suele ocurrir en este tipo de eventos, se han ido ‘descolgando’. Este inconveniente, con el que normalmente cuentan todos los comités organizativos de acontecimientos deportivos, ha generado que la Federación Andaluza fuese reajustando el organigrama y redoblando esfuerzos para que todo cuadrase y el resultado fuese satisfactorio. Y lo ha sido, a pesar de las largas jornadas de trabajo, que comenzaban a las 6 de la mañana y que, algunos casos, concluían con el último miembro del equipo cerrando la puerta de la Oficina de Carrera a las 3 de la madrugada.

Casi dos terceras partes del personal que ha participado en el desarrollo de la competición dependía de la FADI. Al frente de la coordinación general de todo ha estado José Manuel Huertas, vicepresidente de la institución, quien reconoce que ha sido un cometido complejo pero satisfactorio. Se han encargado de diversas facetas. Por un lado, de la coordinación de la dirección de competición, al frente de la cual ha estado Carolina Ruiz. También de la coordinación de las secretarías técnicas de competición, de la logística de material técnico de pistas y de la recepción de equipos en la Oficina de Carrera. Esta última faceta la ha liderado Francisco Vicente, secretario técnico de la FADI. La coordinación de servicios médicos también ha estado a cargo del órgano federativo, con el experimentado doctor Carlos Melero como cabeza visible. Directores de competición y adjuntos, jueces de salida y adjuntos, jueces de meta y adjuntos, jefes de sectores, jefes de saltos, controladores de puertas, técnicos de pista, pintores, saladores... De todas las facetas se ha encargo el equipo de la federación.

Para Carolina Ruiz, el rostro más conocido en el mundo de la competición por su larga carrera como esquiadora alpina en la Copa del Mundo de la FIS, en campeonatos del mundo y en Juegos Olímpicos, ha sido la primera experiencia como coordinadora de una dirección de competición. Ha estado al frente de cinco equipos, con cinco jefes de competición en cada una de ellas. Además, se ha encargado de coordinar a todo el personal técnico de cada una de la competiciones junto a los directores de carrera. Según explica, «ha sido una experiencia muy bonita, intensa, de muchos días y muchos eventos distintos. Me ha encantado. Sé lo importante que es que estos eventos internacionales salgan bien. Soy de la opinión de que había dejar a Sierra Nevada en buen sitio y creo que se ha conseguido. Y no solo por parte de equipo de personas de la FADI, sino también de todos los clubes, escuelas y voluntarios que han colaborado con nosotros».

Conciliación

Carolina se muestra «muy contenta» y considera que todos «nos hemos dejado la piel; la gente ha reaccionado muy bien». La mayor dificultad a la que se han enfrentado han sido algunos imprevistos surgidos a lo largo de tantos días, pero que han sido resueltos sobre la marcha. «Todo el mundo ha estado muy involucrado. Han sido muchas horas en pista, con días de mucho calor y otros de mucho frío. Ha habido momentos de tensión, pero no ha sido lo común», detalla. Para ella, además, había una dificultad añadida. Ha sido madre hace tres meses y tenía que conciliar su función en los campeonatos con el cuidado de su pequeña. «Era lo más difícil de afrontar, pero me conciencié de que solo eran dos semanas. He contado con la ayuda de mi madre y he eso me lo ha hecho más fácil», concluye la única española que ha ganado una prueba de la Copa del Mundo en una prueba de descenso.