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Cuando un corazón se para en la sierra

Los pisteros están perfectamente formados para manejar los desfibriladores en caso de ser necesario.
Los pisteros están perfectamente formados para manejar los desfibriladores en caso de ser necesario. / FERMÍN RODRÍGUEZ
  • Aunque son infrecuentes, la estación está preparada para actuar en caso de infarto | La empresa B-Safeha cedido a Sierra Nevada cinco desfibriladores para estos campeonatos, operacionales y conectados al 112 y el 061

Como consecuencia de estos Mundiales, la estación de Sierra Nevada puede presumir no sólo de ser una zona cardioprotegida, sino operacional y conectada. Lo es gracias a la cesión gratuita de cinco equipos DOC (Desfibrilador Operacional Conectado) por parte de la empresa B-Safe, que ha patentado esta solución. En principio, el acuerdo se prolongará.

Su principal diferencia con respecto el anterior equipamiento del que gozaba la estación radica en la disponibilidad de servicios de telecontrol, geolocalización, tele-asistencia, asistencia verbal directa, alerta automática de socorro, centro de atención telefónica y mantenimiento ‘in situ’ las 24 horas del día. Equipos operacionales y conectados con el 112 y el 061, permitiendo el seguimiento a distancia y su localización.

Antonio Morillas, jefe de pistas en Sierra Nevada, define el equipamiento como «de última generación». «Se nos conecta con la central del 112 y del 061 a través de una tarjeta SIM cuando se active el dispositivo y un médico puede seguir los distintos pasos de reanimación que se procedan a efectuar», explica. Los equipos se encuentran ubicados en las pistas de la Visera (Borreguiles) y Neveros, de cross, y en el Snowpark Sulayr (Loma de Dílar). La central de Cetursa en Pradollano también dispone de un equipo a disposición de toda la zona baja de la estación.

Nuño Azcona, director general de B-Safe, entiende que en un campeonato de este tipo «los participantes se someten a grandes esfuerzos exigencias y la prevención puede salvar vidas, también entre el público o los trabajadores». Se ha formado a personal de la organización en reanimación cardiopulmonar (RCP), Soporte Vital Básico (SVB) y en el uso de los desfibriladores en cuestión. Incluso a trabajadores de oficinas. «El servicio de pistas está perfectamente formado para la utilización de desfibriladores, automáticos y semiautomáticos. Son equipos móviles. En carrera, el servicio de pistas actuaría con el supuesto accidentado, llegaría el médico y entre ambos actuarían como procediera ‘in situ’», desarrolla Morillas.

B-Safe identifica cuatro pasos críticos para tratar el paro cardíaco repentino, la ‘cadena de supervivencia’. Primero se realiza un reconocimiento y posterior llamada al servicio de emergencia seguidos de una rápida resucitación cardiopulmonar (RCP). De ahí se pasaría a la desfibrilación temprana y por último la SVA y cuidados post-resucitación.

Existe un protocolo de seguridad perfectamente establecido para casos como una parada cardiorrespiratoria, aunque rara vez ocurre. Morillas lo despliega. «Podemos recibir la información por varios conductos como clientes, central del 112 o por los remontes que tenemos en la estación. Automáticamente se avisa al pistero, en equipos de cuatro en cada zona, que luego daría el aviso de estar ya con el accidentado y, según la gravedad y si hablamos por ejemplo de una parada, activamos un código rojo por el que se avisa a la clínica de Pradollano para preparar al médico», cuenta. «Tenemos un botiquín con dos enfermeras, una moto las traslada rápidamente para apoyar a los pisteros y comenzarían la reanimación antes de que llegue el desfibrilador. Durante estos campeonatos tenemos un equipo fijo del 061 en las pistas», concreta.

Una vez atendido el paciente por los médicos, son estos quienes evalúan la gravedad y si es necesario un traslado en helicóptero o ambulancia. Los servicios de pistas se ocupan de la atención en calidad de primeros auxilios. Entre las actuaciones más frecuentes se encuentran las caídas, los problemas de rodilla, luxaciones de hombro, ligamentos y fracturas y algún que otro traumatismo. Sierra Nevada está alerta.