Ideal

Sólo para los más veloces

Descenso de la modalidad de esquí cross, en Sierra Nevada, en una imagen de archivo.
Descenso de la modalidad de esquí cross, en Sierra Nevada, en una imagen de archivo. / AFP
  • El esquí cross es una modalidad vertiginosa que recuerda al esquí alpino con un punto añadido de agresividad entre los 'riders'

Cuando las diferencias en carrera entre un ‘rider’ y otro son de décimas de segundo, la actitud del corredor marca la diferencia. El esquí cross va más allá de los esquís, de la nieve y del ‘velocímetro’. La agresividad por hacerse con una posición marca la diferencia en pruebas de roce directo que sólo pueden tener a un ganador, el que cruce primero la línea de meta.

No hay jueces en el esquí cross, más allá de un comité que admite las reclamaciones de los ‘riders’ si estos entienden que han sido estorbados de forma antirreglamentaria. Es una prueba idéntica al snowboard cross con ciertas diferencias en el estilo y la técnica, más similar a pruebas de esquí alpino como el descenso y el Súper G y con el mismo material que en estas. De hecho, varios de los ‘riders’ que destacan han sido antes especialistas en esas modalidades de esquí alpino.

Parten de cuatro en cuatro por una pista plagada de saltos, peraltes, baches y dubis. Cualquier caída puede ser fatal, tanto para el que cae como para el que provoca la caída del otro si así ocurriera. Su espectacularidad y vértigo la convierte en una disciplina muy televisiva, al igual que el snowboard cross.

Su sistema de competición consiste en una primera fase de clasificación, en la que los competidores bajan individualmente para escoger los 32 más rápidos, y una serie de rondas finales hasta llegar a la finalísima. En estas rondas pasan los dos más rápidos. Entre las claves de la prueba para conquistar la mejor posición se encuentran la salida, la primera curva y la técnica en baches y saltos.

El esquí cross ha sido olímpico en Vancouver 2010 y Sochi 2014. La estación de Sierra Nevada ya albergó en 2010 una prueba de Copa del Mundo, la que además cerraba la temporada. La pista de cross de Loma de Dílar posee una cota de salida de 2.65 metros y una de llegada de 2.420 m, con una longitud inclinada de 980 m. El desnivel es de 205 metros.

Un bigote de referencia

Sin españoles participantes, el gran favorito para alzarse con el título entre los hombres es el esloveno Filip Flisar. Carismático por su bigote imposible, es el actual campeón del mundo.

Su gran rival será el francés Jean Frederic Capuis: oro en Sochi, subcampeón del mundo en Kreischberg y, sobre todo, actual líder de la Copa del Mundo. Es Francia la gran potencia en esta disciplina que también presenta dominio canadiense pero principalmente europeo.

En damas aspiran a subirse a lo más alto la canadiense Marielle Thompson, que fue oro en Sochi y es líder de la Copa del Mundo, y la suiza Fanny Smiths, además de las francesas siempre acechantes.

Una fusión de estilo útil, inteligencia y agresividad por hacerse con los primeros puestos desde las rondas eliminatorias, las que llevan a la final y la pelea por las medallas.