Los rocieros granadinos salen rumbo a Almonte

Los rocieros granadinos salen rumbo a Almonte
Alfredo Aguilar

Cuatrocientos romeros en 39 carretas celebran misa en San Pedro y recorren las calles de la ciudad antes de partir

JORGE MARTÍNEZ GARZÓNGRANADA

Treinta y nueve carretas, más de cuatrocientos romeros junto al Simpecado de Granada y muchas ganas de compartir esta semana que resta por delante hasta la procesión de la Blanca Paloma, era el ambiente de color, cante y oración a la Virgen del Rocío que vivió el centro de la capital en la jornada de ayer sábado.

Tras la misa de romeros celebrada en el templo de San Pedro y San Pablo, sede de la hermandad granadina, se dispuso la procesión de despedida de Granada en la que estuvieron presentes numerosos rocieros que llenaron por completo la Carrera del Darro, Reyes Católicos y Puerta Real, hasta la despedida de la Patrona de la ciudad.

La Eucaristía estuvo presidida por los párrocos, Manuel García y José Gabriel Martín y éste último participó en la comitiva de salida de la ciudad hasta el colegio Ramón y Cajal donde se realizó el primer 'rengue', antes de dirigirse a la primera acampada nocturna fuera ya del Área Metropolitana.

El hermano mayor de la hermandad granadina, Ángel Fernández, manifestó su satisfacción por la despedida ofrecida por los granadinos y por la alta colaboración de todos para el correcto funcionamiento del cortejo, especialmente de los alcaldes de carretas y vicealcaldes.

También la edil de Turismo, Raquel Ruz, fue la encargada de despedir a los rocieros en la Plaza del Carmen, ofreciendo un ramo de flores al Simpecado y deseándoles «un buen camino y mucha suerte en estos días» además de «que recéis por todos los granadinos ante la Virgen del Rocío», en palabras que manifestó al hermano mayor.

En la comitiva de salida estaban también los miembros de la junta de gobierno de la hermandad junto al presidente de la Federación de Cofradías, Jesús Muros, y las concejalas populares Telesfora Ruiz e Inmaculada Puche, y Lorena Rodríguez, de Ciudadanos.

Lilium amarillo era el adorno escogido para esta procesión de salida de la ciudad para adornar la carreta del Simpecado, que lucía como nueva después de la restauración que se ha realizado en los últimos meses en Lucena, de Córdoba. Numerosos los caballistas que participaron en la comitiva precediendo al Simpecado y aún mayor el número de visitantes y turistas que los inmortalizaron asombrados por este espectáculo tan bonito que nos ha pillado aquí en nuestra visita. Nunca habíamos visto nada igual», comentaba una pareja de novios que visitaban Granada llegados de Santander.

En Plaza Nueva fueron también muchas las ofrendas de cante y baile de distintos grupos rocieros que participaron en la despedida. Así hasta llegar a la basílica de las Angustias donde fueron recibidos por la hermandad patronal y por la parroquia ante cuya imagen obsequiaron una cesta de flores y cantaron la salve rociera.

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