Ideal

Sábado lleno de sabor cofrade

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/ Alfredo Aguilar

  • La salida extraordinaria de Nuestra Señora de la Luz, la procesión de María Auxiliadora y la salida del Rocío fueron protagonistas

A las seis de la tarde se abrían las puertas del templo del Corpus Christi, en el barrio del Zaidín. Hubiera parecido un Lunes Santo más, si no fuera por las altas temperaturas que a esas horas se registraban en la ciudad, la ausencia de capirotes y las colgaduras que de balcón a balcón adornaban la calle. Si deseas recordar como contábamos ayer, en directo, la salida de la hermandad.

Poco a poco comenzaba a ponerse en la calle el cortejo de la cofradía del Trabajo, que con carácter extraordinario salía a la calle conmemorándose el veinticinco aniversario de la hechura de la dolorosa de la cofradía. Nuestra Señora de la Luz salía a la calle rodeada del amor y el cariño de sus hermanos vecinos y representantes de numerosas cofradías de la ciudad, tanto de penitencia como alguna de gloria como la del Rosario Coronada. El cortejo lo abría la Agrupación Musical de Jesús Cautivo, participando numerosísimos hermanos, pudiendo presumir la corporación de haber puesto en la calle uno de los cortejos de hermanos más extensos en una salida extraordinaria.

Y es que el amor y la devoción que se le tiene a la Virgen de la Luz es muy grande. En el interior del templo daba la primera ‘llamá’ en el paso Eduardo Espinosa Alfambra, el hombre que hace veinticinco años tallaba a la dolorosa. Un momento emocionante antes de que el palio saliera a los acordes de la salve dedicada al a Virgen de la Luz, que numerosos hermanos y vecinos cantaron, entonando las estrofas “Simplemente Tu, eres el consuelo de tus zaidineros, Virgen de la Luz”.

A partir de aquí la cofradía inició un recorrido que la llevó, siguiendo su itinerario habitual de cada Semana Santa, hasta las mismas plantas de la Virgen de las Angustias, patrona de la ciudad. Se adentró, incluso, el palio en la basílica, destacando también una alfombra de sal que se había hecho en el paseo central de la Carrera para que pasara el palio. Allí, en la Carrera, estuvo hasta después de las nueve y media de la noche, cuando iniciaba el camino de vuelta por el mismo recorrido, recogiéndose el palio ya entrada la madrugada, nuevamente entre el cariño y los vítores de sus vecinos. Bello el exorno floral del palio, que estuvo acompañado por la Asociación Músico-Cultural de la Victoria de Fuentevaqueros. La Virgen de la Luz estrenaba un juego de cinco luceros para su pecherín, realizados en orfebrería por el granadino Alberto Quirós y donados por hermanos de la cofradía completan la daga y rosa de Pasión que ya estrenó la dolorosa la pasada Semana Santa. El regreso a su templo contó con una numerosísima ‘bulla’ que, en toda la Avenida de Dílar arropó al paso.

Pero no fue ésta la única procesión que llenó la ciudad en la tarde de ayer. También, desde el mismo recinto de la Alhambra, bajaba María Auxiladora en su procesión anual del último fin de semana del mes de mayo. En esta ocasión el cortejo llegó hasta la parroquia de Santo Domingo, donde hizo estación a las puertas del templo dominico con ocasión del 525 aniversario de la Archicofradía del Rosario y de la fundación del Monasterio de Santa Cruz la Real. A las seis y media se ponía el cortejo en la calle, bajando por la Cuesta de Gomerez hasta Plaza Nueva. Allí era esperada por numeroso público, tanto devotos como turistas sorprendidos al encontrarse con la procesión. Encaminaba luego sus pasos hacia el barrio del Realejo, bajando por San Matias y buscando por Jesús y María la Plaza de Santo Domingo, para luego por Molinos y el Campo del Príncipe subir por la Antequeruela hasta el Hogar Ángel Ganivet. Contó el cortejo con el acompañamiento musical de la Agrupación Musical Dulce Nombre de Jesús en la cabeza del cortejo y la Banda y Unidad de Música de los Ángeles tras el paso, mandado por Dioniso Martinez. El exorno floral, de gran belleza, estuvo formado por clavel, gladiolos y azucenas blancas, así como rosas amarillas.

Rocío

El sábado se completó con la misa de romeros y despedida de la Patrona de la Hermandad del Rocío de Granada, que ya está hoy buscando las arenas para hacer el camino desde tierras sevillanas. La Hermandad del Rocío de Granada comenzó ayer su peregrinación hasta la aldea almonteña, donde le próximo fin de semana se celebrará la popular romería de la Blanca Paloma.

Como es tradicional, la iglesia de San Pedro de Granada acogía la ‘Misa de Romeros’ que fue preludio de la procesión por la ciudad con el simpecado en su carreta de plata, seguido por las carretas que forman la comitiva que Ganada pone en los caminos que conducen al Rocío. La despedida de la Patrona de Granada fue uno de los momentos más emotivos de la jornada, con vivas a la Blanca Paloma y a la Patrona de Granada. En las afueras de la ciudad, junto a la circunvalación se hizó la primera pará en el camino, se almorzó y luego la caravana rociera granadina siguió su camino, entrando en la localidad de Loja, en otro momento de gran emoción.