Ideal

Un sábado con sabor a Martes Santo

  • Ayer se celebró la salida extraordinaria de Nuestra Señora de los Reyes

La cofradía del Vía Crucis vivía en la tarde-noche de ayer su momento más esperado de los actos conmemorativos del centenario de su fundación, una efemérides que viene celebrando con distintos actos en los últimos meses.

A las seis menos cuarto se ponía en la calle la cruz de guía de la hermandad, pero no desde donde lo hace cada Martes Santo, sino desde un lugar muy especial: el santuario del Perpetuo Socorro. Se quería así recordar la vinculación que la orden de los redentoristas tuvieron con el templo albaicinero de San Juan de los Reyes, sede actualmente de la cofradía del Vía Crucis.

Bello el recorrido que llevó la hermandad, primero por el centro de la ciudad y luego por el bajo Albaicín. La noche sorprendía al cortejo ya en la Carrera del Darro, siendo la zona de Plaza Nueva uno de los puntos donde más gente se dio cita. También aquí se quedaron la mayoría de las representaciones que acompañaron a la hermandad en su procesión, siendo los grupos jóvenes los grandes protagonistas. Una veintena de parejas de hermanos con cirio formaban las filas que antecedían al palio de cajón tan característico de la hermandad.

Hasta los mismos escalones de la iglesia de Santa Ana se acercó el palio de Nuestra Señora de los Reyes, que con un bello exorno floral estuvo acompañado por los acordes musicales de la Banda de los Ángeles de Granada. Dionisio Martínez mandaba a los costaleros del paso, que con elegancia y sobriedad llevaron a la dolorosa del Martes Santo a los acordes del estudiado repertorio que interpretó la banda.