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Condenado a diez años de destierro un vecino de Huesa por maltratar a su mujer e hijos

  • Además, se le condena a un año, nueve meses y un día de cárcel por un delito de maltrato habitual y a otros nueve meses de prisión por un delito de amenazas

El juzgado de lo Penal número 4 de Jaén ha condenado a diez años de destierro a un vecino de Huesa, M.S.M., de 47 años, por malos tratos y amenazas tanto a su mujer como a sus dos hijos.

Durante estos diez años, M.S.M. no podrá entrar ni residir en el municipio de Huesa. Además, el magistrado, tal y como se solicitó desde la Fiscalía, le priva de la patria potestad y le impone también una prohibición de acercarse a 500 metros y de comunicarse por cualquier medio durante diez años con la que fuera su pareja y sus dos hijos.

Además, se le condena a un año, nueve meses y un día de cárcel por un delito de maltrato habitual y a otros nueve meses de prisión por un delito de amenazas después de que dijera a su mujer y a sus dos hijos que los tenía que ver metidos en una caja de madera.

En cuanto a la cuantía de la responsabilidad civil, ésta se fijará en la ejecución de la sentencia una vez que los expertos hayan determinado el alcance de las secuelas de los malos tratos en los dos hijos del acusado y que según los informes previos de los psicólogos se encuentran, sobre todo el menor de los dos, "seriamente afectados" por años de maltrato en los que, según Fiscalía, soportaron malos tratos físicos, vejaciones e insultos por parte de su progenitor.

La condena impuesta ha sido aceptada por el propio acusado para así evitar la celebración del juicio. Las penas han sido propuestas por el Ministerio Fiscal y acordadas tanto con la acusación particular ejercida por la exmujer del acusado y la defensa.

Con su conformidad, M.S.M. acepta los cargos por los que venía acusado y también la privación de la patria potestad y su destierro, extremo este último que ante el tribunal ha reconocido que era lo más complicado puesto que en Huesa tiene a toda su familia.

Los hechos juzgados y sentenciados, y a los que ha tenido acceso Europa Press, se remontan a agosto de 2014 cuando el acusado amenazó a su pareja, en presencia de sus hijos, de que acabaría viéndoles en una caja de madera.

Fue la gota que colmó el vaso y que llevó a su mujer a trasladarse desde Huesa hasta la Guardia Civil de Cazorla (Jaén) para poder denunciar lo ocurrido y poner fin a más de una década de malos tratos continuados hacia ella y sus dos hijos.

Desde Fiscalía se considera que las víctimas de los malos tratos no son solo las mujeres sino también los hijos, de ahí que haya pedido en este caso medidas que preserven la integridad de los mismos y hayan acudido a lo máximo que pide la ley incluida la privación de la patria potestad.