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ADIF acabó anteayer con las expropiaciones y conmina a Sacyr a comenzar ya las obras

Boca sur de los túneles de Sierra Cabrera del AVE de Almería tapiados por Adif.
Boca sur de los túneles de Sierra Cabrera del AVE de Almería tapiados por Adif. / M. C.
  • Los suelos para la reserva de la tortuga mora siguen sin ser del Gobierno, por lo que aún no se pueden trasladar los ejemplares

El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF) dio carpetazo esta misma semana, concretamente anteayer, el miércoles, a las expropiaciones de los terrenos para tender la plataforma de vía en el tramo Pulpí-Cuevas del Almanzora de la Línea ferroviaria de Alta Velocidad entre Murcia y Almería. Exactamente 24 horas después de que un técnico del Ministerio de Fomento abonara los últimos recibos a los propietarios expropiados, la empresa pública ADIF conminó a la constructora Sacyr, que lleva año y medio esperando contar con los terrenos, a que iniciara ya las obras, automáticamente, toda vez los terrenos están, ahora sí, a su disposición.

En un vehemente comunicado remitido por la empresa pública después de que se conociera que Sacyr había solicitado la rescisión del contrato por la tardanza de Fomento en ejecutar las expropiaciones (el proceso se inició hace aproximadamente dos años), ADIF Alta Velocidad insta al inicio de los trabajos, que comenzarían con el vallado del suelo a utilizar en la obra.

«En estos momentos el proceso expropiatorio de los terrenos necesarios para la construcción de este tramo que discurre por los términos municipales de Pulpí y Cuevas del Almanzora está concluido y la empresa contratista puede iniciar los trabajos», argumentó el ente empresarial dependiente de Fomento. Hacía justamente 24 horas de que esta situación se completaba. «En este sentido ADIF Alta Velocidad insta a la empresa adjudicataria a que inicie los trabajos del citado tramo», insistió.

Sin embargo, no todo está para nada resuelto. Sacyr tiene que recular y desdecirse de la solicitud de rescisión de contrato. Este periódico ha intentado recabar la opinión de la empresa constructora sin éxito.

Pero además queda un segundo proceso expropiatorio que también está enquistado: el de los terrenos necesarios para la reserva compensatoria para la tortuga mora (Testudo graeca), una especie de reptil vulnerable que tiene en el sudeste español su más amplio hábitat en el mediterráneo occidental europeo y cuyo espacio vital surca el trazado del AVE. Este segundo proceso expropiatorio está enquistado debido a que los vecinos del entorno de dichos terrenos, en un anejo a Los Lobos, han presentado decenas de alegaciones porque la expropiación afecta a terrenos de cultivo y viviendas.

La reserva es una imposición de la Declaración de Impacto Ambiental del proyecto, redactada por el Ministerio de Medio Ambiente y que gestiona en ejecución la Junta de Andalucía. «Para cumplir los requerimientos ambientales», reconoció ayer ADIF, «las primeras actuaciones contempladas en las obras del tramo Pulpí-Cuevas del Almanzora serían el vallado perimetral y la recogida y traslado de los ejemplares de tortuga mora».

Para poder trasladarlos, Fomento debería tener a su disposición los terrenos de la reserva. Y este proceso está aún en pañales. Es más, ADIF Alta Velocidad está estudiando por otra parte y en colaboración con el Ministerio de Fomento y la Junta de Andalucía, la reducción de la zona de necesaria expropiación que tiene afecciones a edificaciones y explotaciones agrícolas.

Sólo una vez se disponga de estos terrenos -aún en estudio- Sacyr podría comenzar a trasladar la tortuga mora. Y sólo cuando esto se produzca, Sacyr podrá meter máquinas en el trazado. «Estas operaciones [de traslado de la tortuga] se llevarán a cabo con la colaboración de especialistas en la materia, siguiendo las instrucciones de la Delegación Territorial de Almería de la Consejería de Medio Ambiente», reconocía ayer la empresa pública estatal.

Por el momento, los vecinos de Los Lobos, directamente afectados en sus viviendas y explotaciones agrícolas, no están por la labor de ceder. Especialmente porque han presentado alternativas de suelos de monte público y sin explotación agraria o viviendas que podrían ser susceptibles de albergar a los reptiles. Fomento, por el momento, no ha movido ficha. Y el proceso expropiatorio, por lo tanto, continúa parado hasta que se tome una decisión definitiva al respecto.

Por ello, los únicos trabajos que Sacyr podría comenzar a hacer de forma inmediata serían los de vallado de la zona de obras, algo que podría estar liquidado, en función del número de operarios, en escasísimas semanas. Después... habría que esperar de nuevo a que las expropiaciones le volvieran a dar vía libre para trasladar la tortuga y explanar los terrenos.

Mientras tanto, ADIF reconoció abiertamente que ha sido el proceso expropiatorio el que ha determinado la paralización durante año y medio de los trabajos adjudicados en la línea. «El inicio de los trabajos ha debido aplazarse condicionado a la disposición de los terrenos necesarios, pendientes por la tramitación de expropiaciones», argumentaba la empresa pública.

En otros casos de intento de renuncia, ninguna postura vehemente del Ministerio ha conseguido virar el planteamiento de las constructoras. Finalmente, y pese a las amenazas de lanzar un nuevo concurso, Fomento ha acabado negociando para evitar la dilatación de los calendarios, ya muy retrasados de facto.