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Un pueblo en pie de guerra por las expropiaciones de Adif

Decenas de vecinos de Los Lobos (Cuevas del Almanzora) se reunieron este viernes para protestar por la reactivación de las expropiaciones en su pedanía.
Decenas de vecinos de Los Lobos (Cuevas del Almanzora) se reunieron este viernes para protestar por la reactivación de las expropiaciones en su pedanía. / IDEAL
  • Operarios de ADIF visitaron la zona para realizar mediciones que iniciarían un proceso de expropiación que afectará a unos 150 vecinos

Las obras de la Línea de Alta Velocidad entre Murcia y Almería están paradas. Lo que no se ha parado, sin embargo, es el proceso de expropiación de suelos para la creación de una reserva para la tortuga mora ('testudo graeca'), una especie en peligro de extinción a cuyo hábitat invadirá el proyecto ferroviario. La semana pasada, los vecinos de la pedanía de Los Lobos (Cuevas del Almanzora) detectaron a forasteros en terrenos rurales del entorno. Y como la curiosidad mató al gato, tras conocer de ellos mismos que se encontraban tasando terrenos y viviendas para la futura expropiación de ADIF (empresa pública de infraestructuras ferroviarias del Ministerio de Fomento) la noticia les cayó como una losa.

Serafín García, alcalde pedáneo de Los Lobos, está absolutamente indignado. No encuentra explicación a una expropiación ante la que no se oponen pero que rechazan de plano en los actuales términos. Sobre todo porque ni conocen a qué suelos afecta -si son forestales o, por el contrario, son agrícolas o residenciales- y porque desde el Gobierno les habían dicho, hace tan sólo un año, que el tema estaba «parado». «Nos llegamos incluso a reunir con Manuel Niño [actual secretario general de Infraestructuras en funciones] quien nos prometió que la reserva no afectaría a ninguna vivienda ni a ninguna explotación agrícola».

Sin embargo, el jueves detectaron que, en cualquier caso, habrá afectados. Ese día se comenzaron a colocar estacas de señalización en los suelos afectados por el proyecto. Y la sospecha se confirmó. «Un vecino, por ejemplo, no sabe si la parte de los terrenos que le afectan es la de una casa cueva o es la de una plantación de naranjos», advirtió.

En principio, y si no hay cambios de última hora, los técnicos de ADIF les han anunciado que en cuestión de dos semanas recibirán en sus casas la notificación de las expropiaciones. Será entonces cuando sepan cuál es el verdadero mazazo. «Se van a cargar Los Lobos. Si afecta a viviendas, nadie más comprará casas aquí. Y si afecta a cultivos, se cargará la economía del pueblo», alega García. De momento, ya se han puesto en manos de abogados.

El proyecto de creación de una reserva para la tortuga mora está vinculado a la ejecución de las vías del AVE, que surcan el hábitat de este reptil. Sin embargo, una importante movilización vecinal congeló el proceso expropiatorio hace un año. Según García, existe un acta según el cual tanto Fomento como la Junta se comprometen a buscar unos suelos que no afecten ni a explotaciones agrícolas ni a viviendas. Sin embargo, ya calculan que unos 150 vecinos con propiedades de esas características tendrán que experimentar el proceso expropiatorio.

Hace algo más de doce meses, y ante la movilización vecinal, el entonces diputado popular Jesús Caicedo hizo de intermediario. Los vecinos presentaron decenas de alegaciones -también lo hizo el Ayuntamiento de Cuevas-. De dichas alegaciones no tienen aún contestación, algo que alienta aún más las sospechas de un pueblo, el de Los Lobos, que está levantado y en pie de guerra.