Múnich, tradición bávara y pasión cervecera

Vistas de la plaza Odeón. /Alexandra Winkler (Reuters)
Vistas de la plaza Odeón. / Alexandra Winkler (Reuters)

Cosmopolita y clásica, moderna y llena de tradición, así es la capital de Baviera, una de las ciudades más importantes de Alemania

ÁLVARO ROMERO

Múnich se sitúa al sur de Alemania a unos 80 kilómetros de la frontera con Austria. Capital del estado de Baviera, es también la ciudad más importante de la zona y una de las más destacadas del país, tan solo Berlín y Hamburgo le superan en número de habitantes. Cuenta con un papel económico importante, es centro de negocios y acoge grandes empresas multinacionales.

Cosmopolita, clásica y moderna a la par que tradicional. Así es esta urbe donde más de 5.000 tipos de cerveza diferentes corren a litros en sus ancestrales cervecerías. La nieve domina el paisaje en los meses más fríos y tiñe de blanco el magnífico entorno ubicado al norte de los Alpes. El río Isar parte la ciudad en dos y el casco histórico es su más valioso tesoro.

Múnich arrastra a sus espaldas siglos de historia desde su fundación en el siglo XII hasta el día de hoy. Ha pasado por diferentes etapas importantes como son: el incendio de 1327 que asoló la ciudad, su posterior reconstrucción, la Ley de la Pureza de la Cerveza, la Guerra de los 30 años, la primera edición de la Oktoberfest en 1810, la unificación alemana y las dos guerras mundiales.

Una ciudad con mucho estilo

Múnich es una ciudad singular y con mucho estilo, especialmente su casco histórico, allí se puede visitar la Plaza de Marienplatz, considerada como el corazón de la urbe. Acoge los eventos más importantes, entre ellos el tradicional mercadillo navideño.

Además, allí se levantan algunos de los edificios más importantes, el Nuevo Ayuntamiento construido en 1867 ofrece una espectacular fachada de estilo neogótico que deja boquiabiertos a los turistas. Incorpora un precioso carrillón en su torre principal cuyas figuritas danzan tres veces al día para el disfrute de los presentes. En uno de los laterales de la plaza destaca el Antiguo Ayuntamiento, erigido en el siglo XIV, su fachada blanca y la belleza de sus formas hacen de él un edificio único.

A pocos metros de distancia aparece Viktualienmarkt, un mercado tradicional de alimentos lleno de colores, olores y sabores. Se pueden encontrar frutas, quesos, flores, mariscos, carnes y puestecitos donde degustar cerveza y salchichas alemanas.

Durante la Edad Media la ciudad estaba protegida por una sólida muralla, cuatro puertas daban acceso a la misma, de las cuales se conservan tres de ellas: Karlstor, Isartor y Sendlinger Tor. Las calles, de gran anchura casi siempre culminan en alguna plaza, la de Frauenplatz alberga la catedral, edificio imponente de estilo gótico con dos inmensas torres frontales que parecen acariciar el cielo de Múnich.

A escasos minutos andando aparece Max-Joseph Plaz un cuadrado flanqueado por el Teatro Nacional, la Ópera de Múnich y la Residencia, esta última es el palacio urbano más grande de Alemania y el lugar elegido por los monarcas bávaros para hospedarse entre el siglo XIV y principios del XX. La Odeonsplatz por su parte acoge la Iglesia de los Teatinos y el Feldherrnhalle, monumento en honor al ejército bávaro.

Además de las obras arquitectónicas que decoran Múnich se reparten diferentes parques y jardines que aportan el tono de color, el más importante es el conocido como Jardín Inglés, un parque enorme que supera las dimensiones del Central Park de Nueva York y que ofrece la posibilidad de hacer surf en una de las pocas olas fluviales de Europa.

Cerveza bávara

La cerveza es el producto por excelencia, existen más de 5.000 variedades diferentes repartidas por toda la ciudad, forma parte de su cultura y su forma de entender la vida. Algunas de las cervecerías más importantes de la ciudad son Haxnbauer, Augustiner o Hofbräuhaus, esta última la más famosa de todas. Allí los clientes habituales guardan bajo llave sus jarras de cerveza, una estampa curiosa de ver.

En estos locales a parte de bebida se pueden degustar los platos alemanes más típicos, salchichas, codillo o pan salado en forma de lazo. Además, Múnich acoge entre los meses de septiembre y octubre el evento de cerveza más importante y conocido del mundo: la Oktoberfest.

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