Ciudades del norte de Inglaterra para visitar al menos una vez en la vida

Ciudades del norte de Inglaterra para visitar al menos una vez en la vida

Inglaterra esconde rincones mágicos y urbes imponentes levantadas a través de los siglos que aún mantienen la herencia del pasado

ÁLVARO ROMERO

Inglaterra es el territorio más poblado y extenso de Reino Unido, un país que arrastra una importante carga histórica a sus espaldas y que alberga lugares mágicos tanto rurales como urbanos. El norte limita con la bella Escocia y se caracteriza por su alto grado de humedad y continuas lluvias que tiñen de verde los extensos campos. Color que contrasta con el habitual gris que tiñe el cielo y los empedrados edificios.

York, la ciudad vikinga

Considerada por muchos la ciudad más bonita de Inglaterra su pasado vikingo sigue presente entre sus calles y curiosos rincones que aparecen de manera inesperada y regalan lugares de suma belleza. Su impresionante muralla protege un casco antiguo repleto de calles empedradas y edificios entramados. Varias puertas dan acceso al interior, de ellas destaca la de Micklegate Bar, de un marcado estilo medieval.

Ya en el centro histórico domina la imponente Catedral de York, edificio de estilo gótico levantado durante la Edad Media. A escasos metros aparecen los bonitos jardines del museo, donde pasear tranquilamente y descubrir las ruinas de la Abadía de Santa María, levantada en el siglo XI. De visita obligada es el callejón de Shambles, elegida como una de las calles más bonitas del mundo. Sus suelos empedrados albergan algunos de los edificios más antiguos de York, construidos con entramados de madera se aprecia el paso del tiempo en sus vigas.

Chester, entre casas entramadas

La ciudad de Chester regala tranquilidad y guarda todo el encanto de antaño manteniendo a la perfección su arquitectura tradicional en un enclave perfectamente comunicado, muy cerca de Liverpool, Manchester y limitando al norte con Gales. La muralla local, una de las mejor conservadas de Inglaterra deja entrever su pasado medieval. Se puede caminar por encima de ella y en uno de sus tramos se levanta The Easgate Clock, famoso icono de Chester, un precioso reloj fabricado en 1897 que domina el centro de la ciudad.

Las calles principales muestran edificios entramados de muros blancos y madera oscura, entre ellas se esconden The Rows, una serie de galerías cubiertas de origen medieval. El Ayuntamiento, de estilo gótico se sitúa cara a cara con la Catedral, mezcla de románico y gótico, y de culto anglicano. Otro de sus atractivos es el anfiteatro romano y la zona del río Dee, lugar preferido por los vecinos para disfrutar cuando el tiempo acompaña.

Viviendas Tudor en Chester.
Viviendas Tudor en Chester. / Archivo

Lancaster, cultura e historia

Esta urbe ocupa un lugar privilegiado en la geografía inglesa, rodeado de naturaleza y a escasos kilómetros de la costa oeste y las extensas playas de Morecambe, municipio bajo la jurisprudencia del Ayuntamiento de Lancaster. Una región cargada de historia y cultura cuyos orígenes se remontan a la época romana, civilización de la cual aún se conservan visibles parte de sus restos arquitectónicos.

El principal atractivo turístico es el Castillo de Lancaster, una fortaleza construida en el siglo XII sobre los restos de un antiguo edificio romano. Allí establecieron su residencia diferentes monarcas ingleses y posteriormente pasó a ser una prisión, su interior se modificó para favorecer esa labor y hoy en día se pueden realizar visitas guiadas. Su referencia religiosa más importante es la Catedral neogótica de San Pedro, un lugar hermoso donde se respira paz y sosiego. Infinidad de museos y bellos parques completan Lancaster, una urbe tranquila donde descubrir la Inglaterra más tradicional.

Una imagen de Lancaster.
Una imagen de Lancaster.

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