Los acantilados del 'Cabo'

Paisajes para vivir Granada

Caen sobre el mar en el punto más meridional de Granada desde Torrenueva a Sacratif | Entre la Joya y el faro se abre una ventana tectónica que conecta con la Alpujarra Baja y Gádor y se sumerge en Alborán a través del gran cañón de Jolúcar

J. E. G.
JUAN ENRIQUE GÓMEZ y MERCHE S. CALLE

Se mueven en parejas entre las repisas de las rocas. Sus graznidos resuenan entre las paredes de pizarras. Son gaviotas sombrías, de manto negro, con patas y pico de amarillo intenso, que lanzan sus señales de alerta y amenaza ante la presencia de personas en zonas próximas al lugar donde han hecho sus nidos. Están en los grandes acantilados que se extienden desde la playa de Torrenueva hasta la de Carchuna, en un territorio de características biogeológicas y geográficas singulares, el punto situado más al sur de la provincia de Granada, un espacio que, en gran medida, ha logrado mantenerse al margen del desarrollo inmobiliario del litoral, que gracias a su extraordinaria orografía se mantiene como una isla ecológica, alterada únicamente durante el verano por la creciente afluencia de visitantes a la playa naturista de la Joya.

Los sedimentos del delta del Guadalfeo tienen su extremo más oriental en la punta de Jolúcar, el lugar donde se inicia un ecosistema de grandes rocas y acantilados que caen en picado hacia el mar. Se adelantan como si de un puntal se tratase para encontrarse con las aguas, aunque en realidad es Alborán el que desde hace millones de años ha bajado su nivel hasta dejar aflorar las tierras que hoy forman los acantilados del Cabo de Sacratif. Es un espacio paisajístico extraordinario en el que se suceden hábitats rupícolas, zonas agrícolas, barrancos y que alberga bajo la superficie y en zonas inaccesibles, refugios de alevines de una gran cantidad de especies marinas que utilizan los roquedos submarinos para reproducirse.

El punto más conocido de este paraje escondido entre los deltas de Motril y Carchuna, es la playa de la Joya. El acceso tradicional es a través de veredas que desde de Torrenueva ascienden hacia lo más alto del Peñón de Jolúcar para encontrarse con una sinuosa escalera que baja hasta la arena de la Joya. Desde hace ya unos años, el acceso se puede hacer a través de la entrada que desde la N-340 se dirige a los invernaderos del entorno del faro (desde la rotonda del final de Torrenueva, la segunda salida a la derecha) donde parte un sendero que conecta con la escalera que desciende a la playa. Se inicia en una impresionante atalaya desde la que es posible observar la orografía de los acantilados, con la punta de Jolúcar al oeste y la masa gris del cerro del Chucho, sobre el que se alza el faro de Sacratif, al este. Las laderas que caen hacia la playa están cubiertas de la típica flora de degradación y remanentes de especies autóctonas como Maytenus, margaritas marítimas, perejil de mar, cambroneras y orovales. La agricultura bajo plástico comienza a invadir las zonas altas de los acantilados, lo que rebaja considerablemente la viabilidad de los ecosistemas de todo ese espacio. (…)

Lee el reportaje completo, fotogalerías, vídeo. Mapa y datos de ruta y ecosistemas, en la revista de naturaleza de IDEAL, Waste Magazine.

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