Los bebés prematuros pueden tener problemas en el cerebro auditivo y el habla

Un bebé en una incubadora./Archivo
Un bebé en una incubadora. / Archivo

Investigadores estadounidenses aseguran que los fetos en el tercer trimestre de gestación están «escuchando, aprendiendo y creando recuerdos»

EUROPA PRESSMadrid

Los bebés prematuros que nacen a principios del tercer trimestre del embarazo probablemente experimenten retrasos en el desarrollo de la corteza auditiva, una región cerebral esencial para escuchar y entender el sonido, revela un nuevo estudio publicado en 'eNeuro'. Tales retrasos están asociados con impedimentos del habla y del lenguaje a los 2 años, hallaron los investigadores.

"Entendemos de manera bastante limitada cómo se desarrolla el cerebro auditivo en los bebés prematuros", afirma el profesor de Ciencias del Habla y la Audición de la Universidad de Illinois, en Estados Unidos, Brian Monson, quien dirigió el trabajo. "Sabemos por investigaciones previas en recién nacidos a término que no solo los fetos están escuchando, sino que también están escuchando y aprendiendo", añade.

Los estudios de ultrasonido revelan, por ejemplo, que, comenzando al menos a las 25 semanas de gestación, los fetos parpadearán o se moverán en respuesta a sonidos producidos externamente, señalan. Otra investigación muestra que los recién nacidos prefieren escuchar sonidos, como la música o el habla, a los que estuvieron expuestos en el útero que sonidos desconocidos. Y los análisis de electroencefalogramas del cerebro de bebés prematuros muestran actividad eléctrica en la corteza auditiva en respuesta al sonido.

"A partir de estos tipos de estudios, sabemos que los fetos en el tercer trimestre de gestación están escuchando, aprendiendo y creando recuerdos", afirma Monson. "Es bastante notable que un sistema tan inmaduro ya tenga la capacidad de comenzar a distinguir y aprender", agrega.

Neuroimágenes

Para entender mejor cómo madura la corteza auditiva en el último trimestre de gestación, Monson y sus colegas recurrieron a un gran conjunto de datos recogidos en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) del Hospital Infantil St. Louis entre 2007 y 2010.

Los 90 recién nacidos prematuros en el estudio habían sido sometidos a imágenes de resonancia magnética de una a cuatro veces en el curso de su estancia en la UCIN. Otros 15 bebés a término fueron reclutados del 'Barnes-Jewish Hospital' en St. Louis y escaneados dentro de los primeros cuatro días de vida. Se emplearon estas exploraciones como ejemplos de desarrollo cerebral fetal ininterrumpido para comparar con los bebés prematuros.

El equipo utilizó neuroimagen de difusión para evaluar el desarrollo de la corteza auditiva en los cerebros de los bebés. "Esta técnica mide la difusión del agua en los tejidos del cerebro, lo que puede aportar mucha información sobre el desarrollo de neuronas y axones", dice Monson. A medida que las estructuras cerebrales crecen y maduran, la difusión del agua en la materia gris y la materia blanca también cambia en patrones reconocibles, lo que permite a los científicos rastrear cómo se está desarrollando el tejido y a qué ritmo, añade.

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