Ideal

¿Topless sí, dar el pecho en público no?

Imagen que ha subido Candice Swanepoel a Instagram.
Imagen que ha subido Candice Swanepoel a Instagram. / R.C.
  • Candice Swanepoel (Victoria's Secret) realiza un alegato por la lactancia materna a través de una imagen subida a las Redes Sociales dándole el pecho a su bebé

  • En Instagram, la modelo llama a reflexionar sobre la hipersexualización del cuerpo de la mujer, presente en gestos tan naturales como practicar la lactancia

  • La modelo sudafricana es el último rostro conocido en unirse al 'brelfie' (de la unión entre pecho y autorretrato en inglés), el nuevo selfie reivindicativo de las mamás

«Dar el pecho no es algo sexual, es algo natural. ¿Por qué puedo posar en 'topless' pero no dar pecho a mi hijo en público?». Candice Swanepoel (Sudáfrica, 1988) es una de las 'diosas' de Victoria's Secret y el último rostro conocido en unirse al 'brelfie' (de la unión entre pecho y autorretrato en inglés), el nuevo selfie reivindicativo de las mamás. La modelo ha denunciado en Instagram, ante sus más de diez millones de seguidores, la doble moral de la sociedad actual, que aplaude su decisión de posar semidesnuda en un reportaje de moda pero la critica por alimentar a su bebé en público.

La sudafricana, gran ausente del último desfile de la conocida firma de lencería y una de las mejor pagadas del mundo, según la revista Forbes, protagoniza en las Redes Sociales una campaña para reivindicar la lactancia materna en público. «Muchas mujeres son reprimidas hoy por amamantar en público, o incluso son expulsadas de lugares públicos por alimentar a sus hijos. Me han hecho sentir la necesidad de cubrirme y de algún modo sentir la timidez de alimentar a mi hijo en sitios públicos, pero extrañamente nadie me ha hecho sentir eso por los editoriales de moda que hago en 'topless' en nombre del arte», dice en su mensaje denuncia en la imagen, que cuenta ya con casi medio millón de 'me gustas' y más de seis mil comentarios.

En Instagram, la modelo llama a reflexionar sobre la hipersexualización del cuerpo de la mujer, presente en gestos tan naturales como practicar la lactancia. «El mundo ha ido perdiendo sensibilidad respecto a la sexualización del pecho y la violencia en la televisión...¿por qué debería ser diferente cuando se trata de la lactancia materna? La lactancia materna no es sexual, es natural. Aquellos que sienten que es malo alimentar a su hijo en público necesitan ser educados sobre los beneficios que la lactancia materna tiene sobre la madre y el niño en la sociedad en conjunto», sentencia.

Con esta imagen, se suma a la lucha que comenzaron otros rostros conocidos para que no se demonice a las madres que publican este momento de la maternidad. Gisele Bündchen, Alyssa Milano, Pink, Liv Tyler o Miranda Kerr son algunas de las mujeres que han compartido en los últimos tiempos sus autorretratos para reivindicar que algo tan habitual y cotidiano como la lactancia no se entienda como un tabú.

#Switzerland

Una foto publicada por Gwen Stefani (@gwenstefani) el

happy birthday baby from Paolo, Maxim and I. Love you @antoinearnault S))))

Una foto publicada por Natalia Vodianova (@natasupernova) el

Un «derecho humano»

La ciencia reconoce los beneficios de la lactancia materna para la madre y para el bebé. Expertos del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas declararon hace unas semanas que esta práctica es un derecho humano que debe de ser fomentada y protegida.

«La lactancia es un derecho humano tanto para la madre como para los bebés y los estados deben de tomar medidas para frenar la comercialización de productos sustitutivos que afectan de forma negativa las decisiones de las mujeres», declararon los relatores al derecho de la salud y al derecho a la alimentación, Dainius Pûras y Hilal Elver.

Los expertos de la ONU advirtieron de la falta de información sobre las características de la leche artificial y explicaron que esta situación es aprovechada por la industria para aumentar sus ventas. La industria alimentaria mueve anualmente 44.8 mil millones de dólares comercializando estos productos y en los próximos tres años esta cifra podría alcanzar los 70 mil millones.

«Además las técnicas de comercialización engañosas afectan negativamente a las decisiones que toman las mujeres sobre cómo alimentar a sus hijos, impiden a ambos disfrutar de los efectos beneficiosos para la salud y contribuyen a estigmatizar la lactancia», declararon.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que la vida de más de 820.000 niños puede salvarse anualmente si las madres siguen las recomendaciones del organismo respecto a la lactancia materna que estipulan que debe de comenzarse una hora después del nacimiento y mantenerse en exclusiva durante los primeros seis meses de vida.