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Limitar la entrada de los bebés a la cocina y al baño evita más de un susto.
Limitar la entrada de los bebés a la cocina y al baño evita más de un susto.

Tu casa no volverá a ser la misma

  • Los cambios en el hogar, muchos de ellos por seguridad, son inevitables cuando hay niños pequeños. Tener una morada adaptada también tiene su coste

Con la llegada de un bebé al mundo todo son novedades. Si los padres, a nivel individual y de pareja, notan un desajuste (temporal) importante, la morada también sufrirá (y mucho) la llegada del nuevo inquilino. Despídete de una casa impoluta y acostúmbrate al nuevo mobiliario: la trona en la cocina, el cambiador en el baño, la cuna en la habitación y el parque en el salón. No nos olvidemos de la gandulina, el correpasillos, el contenedor de pañales, la bañera... un pequeño ejemplo del sinfín de ajuar que viene adosado a tu bebé y que reclamará espacio propio la vivienda.

Pero no solo estamos condenados a ceder la mitad de la superficie útil de nuestra fortaleza a los enseres del nuevo residente, sino que a medida que el bebé comience a ser autónomo tendremos que adaptar la otra mitad de la casa a sus necesidades para evitar golpes y accidentes. Ojo, no hay que esperar a encontrar juguetes dentro de la taza del water o calcetines en los pliegues del sofá para tomar cartas en el asunto y ver que el pequeño campa a sus anchas por la vivienda.

Las probabilidades de que los niños se caigan cuando empiezan a caminar son altas y la mayoría de esas caídas se producen dentro de la vivienda y en el portal (remitir al artículo de chichones). Pues bien, he aquí unos consejillos para adaptar la vivienda a tiempo.

1. Limitar el espacio

Es muy importante que el bebé tenga un sitio donde jugar y que no deambule por la casa. Es recomendable restringir la entrada a la cocina y al baño, dos estancias imán para los más pequeños. La cocina, por el peligro que conlleva estar rodeado de ollas, sartenes y electrodomésticos a su altura y el baño, por ser un lugar donde proliferan las bacterias y gérmenes.

Tu casa no volverá a ser la misma

2. Las temidas escaleras

Es aconsejable instalar barreras protectoras abajo y arriba de cada tramo de escaleras y mantenerlas siempre cerradas. Deben tener barrotes verticales para evitar que trepen. La normativa de seguridad en barreras para escaleras solo se aplica con niños menores de 24 meses, ya que por encima de esta edad, el peso y la fuerza del niño desaconsejan su uso.

Aquí podrás encontrar algunos ejemplos. Si eres manitas, siempre puedes fabricar un protector de tela como el que propone Peque Ocio.

3. El parque de juegos

Una de las mejores opciones para que el bebé juegue tranquilamente mientras realizas tus tareas son los parques infantiles. Algunos padres, para tener a los bebés controlados optan por el andador. Craso error, el tacatá está totalmente desaconsejado por muchos especialistas, incluso en algunos países está prohibido por su peligrosidad.

Explican en la ‘Guía para ser padres’ de la Asociación Española de Pediatría que el andador multiplica por cuatro el riesgo de caída por una escalera y duplican el riesgo de fractura por caída. Además, señalan en el estudio publicado en junio, que adelantan la edad de una caída por una escalera de los doce a los ocho meses. Así que ya puedes echar un vistazo a los cinco mejores parques de juegos del 2016.

4. El cambiador, un lugar de caída muy común

Si utilizamos cambiadores siempre hay que tener todo lo necesario a mano para no soltar al bebé ni un segundo. La mejor opción (aunque solo de pensarlo se le deshace a uno la espalda), es cambiar a los bebés en una colchoneta en el suelo.

5. La socorrida trona

No hay que olvidarse de colocar a los niños los arneses, aunque vayan a estar un segundo sentados. Lo mejor, comprar una trona pesada y con base ancha que tenga buena estabilidad. Si quieres pistas... las cinco mejores tronas baratas de 2006.

6. Las peligrosísimas ventanas

Sin duda una de las caídas más peligrosas que puede sufrir un niño. Tienen que ser una prioridad proteger a los niños del acceso a las ventanas abiertas. No se deben colocar muebles a los que el niño pueda trepar delante de una ventana. Lo mejor es instalar elementos de seguridad para que no se puedan abrir totalmente como estos: Tope ventanas correderas (4 unidades) o cierre multiusos.

Además, conviene que puertas y cajones estén asegurados para evitar que los niños lleguen a objetos peligrosos y trepen por los muebles. Aquí puedes encontrar artículos a muy buen precio .

7. Eliminar los bordes rectos y las puntas

Los muebles con bordes rectos, puntas y salientes, en particular los que están a baja altura, son un peligro para los pequeños. Con un simple rulo de natación se pueden resguardar muchos de estos peligros, como muestran en el blog My Mom Toughts.

8. Tapar los enchufes

Son muy útiles unas tapas de plástico para las tomas de corriente. Se colocan y se quitan de manera muy sencilla y se venden por menos de un euro.

9. Protector de cuna

La mayoría de los protectores de las cunas cubren solo una parte. Si tienes un bebé muy movido tienes dos opciones: colocar dos chichoneras o buscar en el mercado protectores que cubran todo el perímetro.

Aquí puedes encontrar un protector económico y bonito. También se puede hacer a medida con unas mínimas nociones de costura, como sugieren las bitácoras De Tijera Rápida y Cristina en Casa.

10. La sábana fantasma

A primera vista parece un artilugio horrible que limita el movimiento de los bebés, pero es un artículo muy socorrido para los padres con niños con tendencia a saltar de la cuna. Además, puede sustituir a la cuna de viaje y los pequeños no se desarropan. Aquí te explican más aspectos

Si llevas a rajatabla estos diez consejo seguro que evitarás que tu bebé se golpee. Y no pienses en el desembolso, porque el dinero invertido en seguridad siempre es dinero bien gastado.