"Me violaron cuando tenía 18 años y el agresor salió absuelto"

Julia, Ana y Alicia cuentan la pesadilla que vivieron cuando fueron violada | "Salí de fiesta, conocí a un chico. Me empecé a marear, me desmayé y solo tengo flashes. Acabó pegándome una paliza y dejándome tirada en la M-30"

AGENCIAS

"Salí de fiesta, tomé cuatro copas y conocí a un chico. Yo me encontraba mal, se ofreció a cuidarme, pero me empecé a marear, me desmayé y a partir de ahí solo tengo flashes de algún momento y mucho dolor. Acabó pegándome una paliza y dejándome tirada en medio de la M-30". Así describe Julia la violación que sufrió cuando tenía 18 años.

Tras ser agredida sexualmente, Julia fue al hospital y presentó un parte de lesiones. "Salió absuelto", añade, a pesar de que había "testigos que le vieron estando conmigo".

Ana subió al camión de su agresor porque amenazó a sus hijas si no lo hacía. "Empezó a darme bofetadas, a sacarme por la fuerza del coche y a amenazarme con que si no lo hago por las buenas voy a hacerlo por las malas", asegura. "La sentencia dice que es su palabra contra la mía. Solo le han condenado por los golpes", agrega.

"Empezó a darme bofetadas, a sacarme por la fuerza del coche y a amenazarme con que si no lo hago por las buenas voy a hacerlo por las malas"

Tanto en el caso de Julia como en el de Ana no se pudo demostrar la violación y ambas mujeres han sido cuestionadas por su entorno. "Todo el mundo te mira con otros ojos, con otra cara", dice Ana. "Me sentí víctima culpable. Me hicieron sentir así", indica, por su parte, Julia, que tuvo que oír frases como "eres una loca borracha" o "eres una niña que te lo inventas y le quieres sacar dinero".

Julia, que tuvo que oír frases como "eres una loca borracha" o "eres una niña que te lo inventas y le quieres sacar dinero"

La primera experiencia sexual de Alicia no fue como imaginaba: "Fui violada a los 17 años", indica. "Para mí eso era lo normal porque yo no había conocido otra experiencia sexual".

Las tres mujeres repiten lo mismo: se abandonaron, querían que pasara lo antes posible. "Solo pensaba: 'que se acabe rápido para irme a mi casa", recuerda Ana.

Para quienes dudan de ellas, Julia tiene un mensaje: "Ojalá no le pase a ninguna persona de su familia. Tienen que sufrirlo en sus propias carnes para ver que es una realidad. Les pasa a muchas mujeres"

El proceso de recuperación de las tres fue muy diferente. En el caso de Julia, "el primer mes estuve sin salir de casa, sin permitir que ni mi madre me tocara. Salí a tomarme una cerveza con unos amigos, me hicieron una foto y eso salió en el juicio. Y me lo echaron en cara".

"Para poder superar eso tienes que hacer tu vida normal, sin tener muchos planes. Yo empecé a hacer vida normal", asegura Alicia. Sin embargo, la recuperación para Ana requiere tiempo: "Muchas veces disimulo, pero todavía no dejo a nadie que se acerque".

Ninguna de las tres ha podido demostrar que las agredieron contra su voluntad. Para quienes dudan de ellas, Julia tiene un mensaje: "Ojalá no le pase a ninguna persona de su familia. Tienen que sufrirlo en sus propias carnes para ver que es una realidad. Les pasa a muchas mujeres", concluye.

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