Los dos últimos mensajes de voz de Paz en WhatsApp antes de ser asesinada: «Dijo que me conocía. Vaya mal rollo...»

Arriba, imagen de Paz Fernández Borrego. De fondo, imagen del embalse donde fue hallado su cuerpo. / EC
Arriba, imagen de Paz Fernández Borrego. De fondo, imagen del embalse donde fue hallado su cuerpo. / EC

La gijonesa envió dos mensajes de voz, muy preocupada, a un amigo antes de desaparecer

DAVID SUÁREZ FUENTE Navia

En la mañana de este viernes, la Guardia Civil ha detenido en Navia a un hombre como presunto autor de la muerte de la mujer cuyo cadáver apareció el martes 6 de marzo en el embalse de Arbón, en Asturias, han indicado fuentes de la investigación.

Se sabe sospechoso y asegura que por eso ha querido explicar su versión de lo que sucedió el día en el que desapareció Paz Fernández Borrego, cuyo cadáver apareció el martes en el embalse de Arbón. Javier Ledo, de 42 años, fue una de las últimas personas que vio con vida a esta gijonesa y ya ha prestado declaración ante la Guardia Civil. En su teléfono guarda las conversaciones que mantuvo con Paz Fernández el último día de la vida de este mujer, justo antes de que desapareciera. En concreto, dos mensajes de voz en los que Paz le transmitía su preocupación, en un tono de claro nerviosismo.

«Javi, he quedado con un tío (en Navia), me dijo que me conocía y yo no lo conocía de nada». «Se fue, vaya chungo, y tiré 100 euros a la máquina (tragaperras). Me he quedado sin la pasta para la autocaravana, me faltan 100 euros. Vaya mal rollo». Son las palabras que contenía el primer mensaje de voz que envió Paz Fernández, enviado a las 21.28 horas del pasado martes 13 de febrero, en el que también se escucha la entrada de otros mensajes en el teléfono. Viajar en la autocaravana era una de las pasiones de esta gijonesa de 43 años, que acudía con cierta frecuencia a Navia y tenía dos hijos. Tan interesada estaba en reparar la avería de este vehículo -«se le quemó el motor en un viaje a Gijón»- que, apunta Ledo, incluso aceptó dinero, 800 euros, de «un vecino de un pueblo de Villayón» para tratar de arreglarla. Pero, puntualizaba, también esa cantidad habría desaparecido por culpa de las tragaperras.

Preocupada por haber perdido el dinero, a las 21.42 horas volvía a remitir otro mensaje de voz a Ledo, a quien conocía desde 2012. «Vaya la que hice, joder, vaya la que monté, vaya la que hice». Un discurso que se veía interrumpido por una llamada telefónica que alguien realizó al otro teléfono que tenía. No fue hasta las diez de la noche cuando Ledo trató de volver a ponerse en contacto con quien dice que era su amiga. Según su versión, la invitó a cenar en su casa de Navia. «Le dije que viniese a cenar, que lo de menos era el dinero, que yo le daba los 100 euros», relata este coañés. Paz no llegó, que haya constancia, a contestar a esa invitación. Y, mantiene Ledo, nunca apareció para cenar con él, que añade que él tenía la pierna escayolada por una contusión, lo que le impedía articular tanto el tobillo como la rodilla y que iba con muletas. Este coañés asegura que se quedó dormido después de cenar. «Tireme encima la cama a ver si venía, pero me quedé dormido. Igual tocó la puerta, pero con la medicación que estaba tomando para el infarto, para dormir, para lo de la pierna.... no me enteré».

Paz había llegado a Navia el 13 de febrero poco antes de la hora de comer. Acudió a la pensión donde había reservado una habitación, un hostal al que acudía por segunda vez en menos de un mes. «Me pagó los 17,50 de la habitación, tomo un vino y jugó 20 céntimos en la máquina», decía Enrique García, uno de los socios de este establecimiento.

Después, Paz se entró con Ledo, fue al coche y subió las maletas a la habitación. «No tardó nada», dijo este coañés, que entiende por ese motivo que tenía el coche estacionado cerca de la pensión. Él la invitó, primero, a comer. Pero ella rechazó la propuesta. Dijo que quería ir a descansar. Hacia las cuatro, según Ledo, me preguntó si estaba dormido. Volvieron a encontrarse en el bar de la pensión, donde tomaron algo antes de ir, hacia las cinco, a otro bar de Navia, donde se les vio juntos por última vez. «Luego yo me fui a preparar la cena y sobre las nueve la llamé y no me contestó», dijo Ledo, quien confía en no ser ya sospechoso tras haber prestado declaración en la Guardia Civil y tiene un piso en la misma calle de la pensión.

Cronología

- En torno a las 18 horas. Se les ve juntos, tomando algo en un bar del centro de Navia.

- 21:28 horas. «Javi, he quedado con un tío, me dijo que me conocía y yo no lo conocía de nada». «Se fue, vaya chungo, y tiré 100 euros a la máquina (tragaperras). Me he quedado sin la pasta para la autocaravana», le dice ella en un audio.

- 21:42 horas. «Vaya la que hice, joder, vaya la que monté», añade en otro mensaje de voz.

- Hacia las 22 horas. Ledo afirma que invitó a Paz Fernández a cenar y que ella no acudió.

- 11:15 horas. «Hola Paz, me llama el de la pensión, que tienes el perro fuera, te estoy llamando y no sé nada de ti», le dice Ledo en un mensaje.

- 12:55 horas. «No sé nada de ti», le reitera.

- Hacia las 14 horas. Javier Ledo deja el perro en la protectora y se marcha a Gijón.

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