"No quería matarla sino hacerle daño"

"No quería matarla sino hacerle daño"

El vecino de Usera que asestó varias puñaladas a su pareja cuenta que estaba borracho y drogado cuando se desencadenó la discusión

AGENCIAS

Sergiu M.M., un vecino de Usera acusado de intentar asesinar a su pareja asestándole numerosas puñaladas en la frente, las manos, los brazos, los hombros y la espalda, ha reconocido que la apuñaló en el brazo izquierdo, pero que "no quería matarla sino hacerle daño".

El representante del Ministerio Público le reclama 13 años de prisión por los delitos de coacciones graves en el ámbito familiar y de homicidio en grado de tentativa. Además, reclama como pena accesoria la privación de la patria potestad del hijo que ambos tenían en común y que en el momento de ocurrir los hechos contaba con dos años de edad.

Durante la primera sesión del juicio, celebrada este lunes en la Sección 27 de la Audiencia Provincial de Madrid, Sergiu ha reconocido que la coaccionó a vivir con él en la calle Ferroviarios del distrito de Usera para que le demostrara que aún le quería y ha acusado a Sara de ejercer la prostitución, aunque la víctima "podía salir libremente del domicilio", ha sostenido.

El acusado ha narrado los hechos de la siguiente forma. Cuenta que estaba borracho y drogado, que estaban discutiendo "acaloradamente" porque "no veía solución para el matrimonio". "Quería irme a Rumanía, no podía ver a mi hijo, me decía que si la dejaba no iba a verlo nunca más", ha defendido.

En un momento de la discusión, se dirigió a la cocina, cogió un cuchillo y la apuñaló en el brazo izquierdo, aunque no ha reconocido el resto de agresiones. "Después entré en pánico y salí corriendo, no me interesé por su salud, volví al domicilio cuando ya era de noche", ha señalado tras puntualizar que no quería acabar con su vida, sino "hacerle daño con dos o tres cuchilladas". Además, ha admitido que "cuatro o cinco" días antes tuvieron un juicio rápido por violencia de género, del que salió absuelto.

Admite haber cogido un cuchillo y haberla apuñalado en el brazo izquierdo, aunque no ha reconocido el resto de agresiones

En cuanto a la familia de Sergiu, que se enfrentan a tres años de prisión por presuntamente amenazar a Sara con que no contara lo ocurrido, todos han explicado que se personaron en el domicilio cuando escucharon "unos golpes, pero no una discusión" y allí encontraron a la víctima tirada en el suelo, de espaldas, entre el armario y la cama del acusado con "poca" sangre.

Una vez allí, sostienen que le vendaron las heridas y llamaron una hora después a la ambulancia. "Me dijo que se había caído y se cortó con unos cristales", ha afirmado Paula S.L., cuñada de Sergiu, en sintonía con el resto de declaraciones de sus familiares.

Acusación del ministerio público

El 24 de agosto de 2014, según la Fiscalía, el acusado, que vivía en un centro de acogida de Madrid, comenzó a realizar llamadas y a enviar mensajes a la víctima para tratar de convencerla de que se fuera a vivir con él o en caso contrario se llevaría a Rumanía (su país de origen) a su hijo.

Días antes tuvieron un juicio rápido por violencia de género, del que salió absuelto

"Ante el temor que sentía por sus manifestaciones", explica el fiscal, la mujer accedió a convivir con Sergiu M.M., quien al poco tiempo y, al sospechar que su pareja pudiera estar con otro hombre, "entablaba numerosas discusiones en las que le decía que era una puta y una zorra".

Cuando llevaban menos de una semana de convivencia, el acusado entabló una nueva discusión con su pareja y presuntamente volvió acusarla de estar con otro hombre, extremo que ella negó. Pese a ello, Sergiu M.M., según relata el fiscal, se dirigió a la cocina y de nuevo le preguntó sobre la posibilidad de que le fuera infiel.

Ella rechazó otra vez la acusación, momento en el cual Sergiu "le asestó una puñalada en la frente". "La víctima se puso de lado y de espaldas, y colocó las manos y los brazos por delante para repeler la agresión", explica el Ministerio Público. El acusado huyó entonces del domicilio mientras la víctima yacía en el suelo.

Poco tiempo después, entraron en el domicilio la madre de Sergiu M.M. junto a su compañero sentimental y dos hermanos, acompañado uno de ellos de su pareja. "A pesar de que la víctima permanecía en el suelo ensangrentada y pidiendo que llamaran a una ambulancia y, actuando con el propósito de infundir temor", conminaron a la víctima a que dijera que se había caído en el baño o por las escaleras o que se había cortado con cristales.

De hecho, una de estas personas (Paula S.L.) llegó a llamar a los servicios de emergencias 112 manifestando que la mujer herida se había caído en el baño a consecuencia de lo cual había roto el espejo y se había cortado. Para todos ellos, el fiscal también solicita una pena de tres años por un delito de amenazas graves condicionales.

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